19 mayo 2008
Energía y seguridad en agenda de Bush en Oriente Medio
Washington – El presidente Bush se reunió con el rey Abdullah de Arabia Saudita para celebrar 75 años de relaciones diplomáticas y anunciar un nuevo acuerdo que garantiza la ayuda de Estados Unidos a Arabia Saudita, a medida que esta nación desarrolla un programa civil de energía nuclear que beneficie a su pueblo, se someta a las normas internacionales de no proliferación y evite la propagación de armas nucleares.
“Este acuerdo preparará el camino para que Arabia Saudita tenga acceso a fuentes de combustible seguras y confiables para reactores de energía, a la vez que demostrará el liderazgo saudita como un modelo positivo de no proliferación para la región”, indicó una hoja informativa de la Casa Blanca el 16 de mayo. El acuerdo es uno de cuatro alcanzados entre Bush y Abdullah durante un día de conversaciones privadas en al Janadriyah, finca y casa de descanso del monarca ubicada en las afueras de la ciudad capital de Riad.
Arabia Saudita, como nación con la reserva petrolera más grande del mundo, produce 7,5 millones de barriles de petróleo diarios, pero persigue el uso de la energía nuclear para su aplicación a nivel industrial en desalinización y en medicina – como se expuso en la visita de la primera dama Laura Bush a una clínica saudita para tratamiento de cáncer en mujeres durante el día del cáncer de mama –, al igual que como una alternativa sostenible a los combustibles fósiles para proteger el medio ambiente.
De acuerdo con la hoja informativa, Estados Unidos proporcionará capacitación y apoyo para desarrollar un programa civil nuclear que opere conforme a las normas establecidas por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El acuerdo será el primer paso en la creación de un marco de trabajo integral para la futura cooperación nuclear saudita-estadounidense, semejante a un acuerdo celebrado en marzo de 2008 con la nación vecina de Bahréin.
El acuerdo fomentará también las iniciativas sauditas para formular un programa conjunto de tecnología nuclear con Bahréin, Kuwait, Omán, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, todos ellos integrantes del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC).
El plan de Arabia Saudita para energía nuclear civil, así como el de sus vecinos del golfo, refleja un marcado contraste con el internacionalmente controvertido programa nuclear de la cercana nación iraní, afirma el asesor de Seguridad Nacional de Bush, Stephen Hadley.
“Por supuesto, Irán entró en el negocio nuclear en secreto con un programa que no sigue las normas de protección de la OIEA, del que solamente nos enteramos debido a la acción de la OIEA, que fue informada por grupos disidentes dentro de Irán”, dijo Hadley.
Como una demostración adicional del compromiso de Arabia Saudita con la búsqueda segura de energía nuclear civil, se convirtió también en la nación que en fecha más reciente se ha unido a la Iniciativa de lucha contra la proliferación, una asociación integrada por 85 países y establecida por Estados Unidos en 2003 para rastrear y congelar los envíos de armamento prohibido en todo el mundo. Arabia Saudita se unió también a la Iniciativa mundial de lucha contra el terrorismo nuclear, una asociación formada por 70 naciones creada en 2006 por Bush y el presidente ruso Vladimir Putin, para reforzar los controles y mejorar la cooperación internacional en el área de la seguridad nuclear.
En años recientes, la riqueza petrolera de Arabia Saudita se ha vuelto un blanco terrorista, como se observó en el ataque perpetrado en febrero de 2006 a la instalación petrolífera de Abqaiq. Posteriormente, al-Qaida asumió responsabilidad por el incidente, en que comandos terroristas detonaron dos grandes carros bomba e intentaron, sin éxito, asaltar la instalación, asesinando a cuatro guardias de seguridad e hiriendo a 10 personas. Un cuarto acuerdo saudita-estadounidense reforzará los vínculos de seguridad, al crear una comisión conjunta encargada con la tarea de reforzar aún más las fronteras y costas sauditas, al igual que expandir la cooperación con el Ministerio Saudita del Interior.
Bush finalizará su recorrido por Oriente Medio en la ciudad turística egipcia de Sharm el-Sheij, situada en las costas del Mar Rojo, donde se reunirá con el presidente egipcio Hosni Mubarak, el presidente palestino Mahmoud Abbas, el presidente afgano Hamid Karzai, el primer ministro paquistaní Yusuf Raza Gilani, así como con otros líderes regionales reunidos para el Foro Económico Mundial sobre Oriente Medio.
Una hoja informativa de la Casa Blanca, en inglés, sobre los acuerdos saudita-estadounidenses, está disponible en el sitio Web del Servicio Noticioso desde Washington.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)