27 marzo 2008
Afirma que la conservación de la energía puede generar ganancias
Washington -- Peter Liu inició su carrera como ingeniero químico, pero decidió cambiar para llevar a la práctica su interés por los temas ambientales y fundar el primer banco “ecológico” de Estados Unidos.
Se puede entender como un riesgo el ir de un puesto de trabajo con una gran compañía petrolera a fundar un banco especializado en la concesión de préstamos a proyectos de construcción ecológicos y sostenibles. Pero a Liu se le ocurrió una buena idea y en el momento oportuno.
En noviembre de 2006 abrió las puertas del banco New Resource Bank en San Francisco, con 24,7 millones de dólares en activos. Desde entonces ha ido creciendo. En la actualidad, el banco tiene 180 millones de dólares en activos y más de 1.000 clientes, tanto particulares como empresas.
“Considero que la atención del mundo en el tema del cambio climático ha elevado el nivel de concienciación. Nos hemos convertido en el banco preferido para los negocios verdes, porque los comprendemos”, declaró Liu.
En el pasado la conciencia ambiental era un tema social, no empresarial. Actualmente, eso significa ahorrar energía, lo cual significa hacer buenos negocios, agregó.
“La gente se está dando cuenta que lo ambiental tiene sentido económicamente y que crea nuevos puestos de trabajo. Las viejas ideas erróneas se han esfumado”, dijo.
No es común abrir un banco en un sector especializado como ese, declaró Mark Tenhundfeld, vice presidente principal en la Oficina de Políticas Reguladoras de la Asociación de Banqueros de Estados Unidos, con sede en Washington.
No obstante, Tenhundfeld agregó que “los bancos se están dando cuenta de que hay muchas oportunidades que pueden ser soluciones a los problemas que afectan a nuestra economía y que afectan a nuestro medio ambiente”.
Liu, de 42 años, emigró de Taiwán a Estados Unidos, junto a su familia, cuando tenía 12 años de edad.
Después de terminar la secundaria se licenció en ingeniería por la Universidad de California, en Berkeley, y comenzó su carrera con el gigante del petróleo Chevron.
“Al terminar la universidad, lo que quería era conseguir un trabajo con la empresa más grande, la que pagara más”, recordó.
Pero con el tiempo, su interés por el medio ambiente fue creciendo, cuando vio que las refinerías de Japón, por ejemplo, eran más limpias que las de la costa del Golfo en Estados Unidos.
“Si bien Chevron y muchas de esas compañías tienen gente fenomenal, es difícil hacer girar un barco grande. Se precisa liderazgo gubernamental o innovaciones empresariales”, dijo Liu.
Luego de cursar estudios en la Universidad de Princeton, donde obtuvo una maestría en políticas públicas, se dedicó a trabajar para dos entidades financieras: Credit Suisse y Chase Manhattan. Fue entonces cuando se le ocurrió la idea de un banco que apoyase proyectos ambientales.
A Liu y sus socios les tardó más de un año en pasar por el sistema normativo, conseguir el respaldo de la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC) y buscar los inversionistas que aportaran recursos para abrir el banco. Entre sus socios figuran una amplia variedad de inversionistas, entre ellos Bob Epstein, fundador de la compañía de programas de computación Sybase y Mitch Kapor de Lotus Development.
Bob Epstein explicó que él y Liu comenzaron por explorar si un banco comercial o un banco especializado podrían apoyar a empresas y consumidores ecológicos.
“A las empresas que prestan atención al desempeño medioambiental les va mejor que a las que no lo hacen. Esa parece ser la situación en todos los sectores”, dijo Epstein, fundador de E2, una empresa que ayuda a gobiernos y a compañías a desarrollar políticas ambientales.
No hay escasez de proyectos ambientales en busca de financiamiento, especialmente en California. El banco está financiando un proyecto de viviendas en la localidad de Martínez. Ha concedido préstamos para construir paradas para los pasajeros puedan acceder a los sistemas de transporte público en las ciudades de Berkeley y Oakland, y para un proyecto denominado City-Car Share, en el que la gente comparte vehículos alquilados por breves períodos.
La protección del medio ambiente no es el único interés del banco. También se ha consagrado a conceder diversos préstamos a cualquier persona de la comunidad. Cuando una persona solicita un préstamo el banco le hace dos ofertas: una para un préstamo tradicional y la segunda con descuentos para la construcción ecológica.
Sus préstamos son creativos. Por ejemplo, el banco introdujo un nuevo programa de financiación solar que ayuda a los propietarios de vivienda a financiar proyectos de energía solar sin tener que poner dinero de su bolsillo. También ofrece descuentos para proyectos ambientales en los sectores de bienes inmuebles comerciales o viviendas residenciales multi-unidades.
“Se está convirtiendo en algo en que la diversidad de buenas opciones para el consumidor es igual de buena que las opciones convencionales, pero es también mucho más sostenible”, explicó Liu.
Luego de su rápido éxito, Liu tiene planes de ampliar su banco ecológico a otras regiones del país.
“No pretendemos serlo todo para todos. Buscamos comunidades convencidas de que la sostenibilidad puede ser una opción verdadera en el mercado”, aseveró.
Para más información sobre la iniciativa empresarial, véase el capítulo “La creación de un plan de negocios” de la publicación La iniciativa empresarial de la Oficina de Programas de Información Internacional.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)