25 marzo 2008

Baja tasa de detección y resistencia reduce progreso contra tuberculosis

Día Mundial de la Tuberculosis se centra en epidemia que mata a millones todos los años

 

Washington – Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el ritmo del progreso en la intensa batalla entre los funcionarios de salud pública mundial y el bacilo de koch (la micobacteria de la tuberculosis) –causa de la epidemia de una enfermedad infecciosa transmitida por el aire que mató a 1,7 millones de personas en 2006– se redujo ese año.

El informe Control mundial de la tuberculosis 2008, publicado el 17 de marzo, revela una reducción en el diagnóstico de la tuberculosis y un leve aumento de casos desde el año 2005, los niveles más altos que jamás se hayan registrado para la tuberculosis multirresistente a los medicamentos, así como una combinación letal de tuberculosis y VIH/SIDA que está acuciando la epidemia en diversos lugares del mundo, especialmente en África.

El 12 informe anual de la OMS sobre el control mundial de la tuberculosis se publicó con antelación al Día Mundial de la Tuberculosis, que se conmemora el 24 de marzo, y se basa en datos obtenidos de 202 países y territorios.

El 24 de marzo conmemora el día en 1882 en que Robert Koch, un médico alemán laureado con el Premio Nóbel, anunció su descubrimiento del bacilo que causa la tuberculosis. La enfermedad hizo estragos en Europa y el continente americano en esa época, matando a una de cada siete personas.

Según el informe de la OMS, los 9,2 millones de casos nuevos de tuberculosis en el 2006 incluían 700.000 casos de personas que padecen VIH, así como 500.000 casos de tuberculosis multirresistente. Se calcula que 1,5 millones de personas murieron de tuberculosis en 2006 y otras 200.000 personas seropositivas murieron de tuberculosis. (Véase artículo relacionado).

La tuberculosis es difícil de controlar debido a su ingeniosa estrategia patogénica, dijo al Servicio Noticioso desde Washington el doctor Michael Iseman, experto médico de la División de Enfermedades Infecciosas del National Jewish Medical and Research Center de Denver, un centro de investigación médica.

“Existe una inmensa reserva de infecciones [inactivas] latentes en la tuberculosis”, explicó Iseman, uno de los principales expertos mundiales en el diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis, específicamente la tuberculosis multirresistente. “Se calcula que aproximadamente la mitad de la población mundial tiene la infección latente en sus cuerpos, pero la mayoría de las personas que no padecen de VIH nunca desarrolla la enfermedad”.

MAS DE CIEN AÑOS DE TRATAMIENTO

El National Jewish Center, hospital no sectario y uno de los mejores en el mundo para el tratamiento de enfermedades respiratorias, ha tratado la tuberculosis desde 1899 y la tuberculosis multirresistente desde la década de 1990.

Varios elementos hacen de este hospital un lugar excepcional, manifestó Iseman, entre estos un laboratorio de diagnóstico que ayuda a determinar el mejor tratamiento para cada paciente. “Es una terapia que se ajusta a las necesidades del paciente, en vez de tener que adivinar”, señaló Iseman. “Tenemos la suerte de poder realizar el diagnóstico de la manera correcta”. Otros elementos importantes incluyen un equipo de médicos experimentados, un laboratorio que permite hacer análisis de sangre para determinar los niveles adecuados de dosificación del medicamento, cirujanos expertos que pueden extirpar el tejido dañado de un pulmón de manera segura, y un entorno de trabajo que ofrece seguridad a los médicos, enfermeras y pacientes.

La tuberculosis requiere un curso de tratamiento, con fármacos de primera línea, que dura un mes. Un paciente que no se tome los fármacos de primera línea correctamente puede desarrollar una tuberculosis multirresistente a los medicamentos (TB-MR). En casos de TB-MR, los pacientes reciben fármacos de segunda línea, que son menos eficaces y más tóxicos. Si estos no se administran correctamente, los pacientes corren el riesgo de padecer tuberculosis extremadamente resistente, afección que es prácticamente una condición intratable que se puede propagar a personas sanas.

Para asegurarse de que los pacientes se tomen el medicamento de la manera correcta, “el principio que se hizo popular aquí en Denver era: ‘Usted tiene tuberculosis. No es como si tuviera hipertensión o diabetes. No tiene la opción de decidir si se va a tomar o no el medicamento.’”, dijo Iseman.

La práctica en Estados Unidos, agregó, es que un proveedor de atención de la salud vigile que los pacientes se toman el medicamento, ya sea obligando al paciente a acudir al hospital o enviando a alguien a que atienda al paciente.

“Es [un método] muy paternalista”, reconoció Iseman, “pero funcionó y por ese motivo hemos podido reducir la tasa de incidencia a la mitad en Estados Unidos en diez años. Se ha logrado un éxito extraordinario, pero no se ha apreciado plenamente”.

PLAN PARA FRENAR LA TUBERCULOSIS

La esencia de la estrategia de la OMS Alto a la tuberculosis (Stop TB Strategy) es similar. El DOTS (curso de tratamiento rápido con supervisión directa) consta de cinco elementos, explicó al Servicio Noticioso Glenn Thomas, portavoz de esta estrategia. 

Estos elementos incluyen el apoyo político junto el aumento y la continuidad del financiamiento, el diagnóstico bacteriológico de calidad garantizada, tratamientos normalizados con observación y apoyo al paciente, sistemas eficaces de suministro y gestión de fármacos, y supervisión y evaluación.

En lo que respecta al elemento de “observación y apoyo al paciente”, explicó Thomas, “a la observación se le conoce como DOT en algunos países, e implica la tarea que lleva a cabo el sistema de salud para asegurar que los pacientes se tomen su medicamento según se les ha indicado, ya sea diariamente o cada tercer día [dependiendo del país], así como la duración total del tratamiento [por lo general, seis meses para la tuberculosis resistente a los fármacos]”.

Dicha observación la pueden realizar los trabajadores del sector de la salud en las instalaciones de una clínica, o trabajadores comunitarios, o aún voluntarios, que puedan atender al paciente.

“Estas personas observan al paciente tomarse el medicamento, y al mismo tiempo les apoyan”, indicó Thomas. “Existen muchas soluciones distintas, y todas tienen como objetivo final ayudar a que los pacientes reciban su tratamiento de una manera eficaz, y que, por consiguiente, se curen y se prevenga la creación de la multirresistencia a los fármacos debido a errores en el tratamiento”.

El apoyo al paciente, indicó, es un elemento clave y de suma importancia. La OMS promueve una estrategia centrada en el paciente que facilite la ayuda, la educación y el asesoramiento para que todos los pacientes sean más responsables de la conducción adecuada de su largo tratamiento.

Para más información sobre la tuberculosis, así como la tuberculosis junto con el VIH/SIDA, puede consultar los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, el Plan del Emergencia del Presidente para el Alivio del Sida, el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, la página web del Día Mundial de la Tuberculosis 2008 y la Alianza Alto a la tuberculosis de la OMS (todos en inglés).

El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)

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