17 marzo 2008
Científicos civiles y militares colaboran en vigilancia mundial de enfermedades
Washington – Las enfermedades infecciosas se cuentan entre las principales causas de muerte en el mundo, y científicos de todos los países llevan a cabo investigaciones, comparten datos, crean laboratorios en los países más pobres y establecen redes de vigilancia mundial para contribuir a la prevención y el control de su propagación.
Cuando la incidencia de estas enfermedades aumenta en 20 años o parece que va a aumentar, se denominan enfermedades “emergentes”. Un número cada vez mayor de enfermedades ha pasado a engrosar las listas de vigilancia y los titulares de casi todos los países, a saber: la influenza aviar altamente patógena causada por la cepa H5N1, el síndrome respiratorio agudo grave (SARS), el virus ebola, las enfermedades transmitidas por los alimentos y el agua, y una multitud de enfermedades resistentes a los antrimicrobianos como la tuberculosis multirresistente a los fármacos (TB-MR) y la tuberculosis extremadamente resistente (TB-XR).
Profesionales de sanidad pública de todo el mundo se han dado cita en Atlanta del 16 al 19 de marzo en la sexta Conferencia internacional sobre enfermedades infecciosas emergentes para examinar estos y otros patógenos incipientes, así como para informarse sobre investigaciones actuales en relación con la vigilancia, epidemiología, investigación, terrorismo biológico, y demás.
“Considero [el encuentro] una oportunidad para que todos los grupos que participan en la vigilancia y la respuesta a las enfermedades infecciosas emergentes se reúnan, determinen las prioridades y evalúen cómo van las cosas y dónde están las carencias”, dijo al Servicio Noticioso desde Washington el Dr. Joel Gaydos, coordinador del Programa de enfermedades emergentes del sistema de salud militar en el Sistema de vigilancia y respuesta de infecciones mundiales emergentes del Departamento de Defensa (GEIS).
PATÓGENOS NUEVOS Y VIEJOS
Las enfermedades emergentes pueden ser infecciones nuevas que surgen a partir de cambios en organismos existentes o infecciones conocidas que se propagan a nuevas zonas geográficas o poblaciones. También pueden ser infecciones no reconocidas anteriormente que aparecen, por ejemplo, cuando se talan bosques tropicales para construir nuevas carreteras, desplazando a animales e insectos que padecen enfermedades. Viejas infecciones pueden asimismo reaparecer debido a la resistencia a los antimicrobianos o a las crisis de medidas de sanidad pública.
Según los autores de “Tendencias mundiales en las enfermedades infecciosas mundiales”, un artículo publicado en inglés en el número de febrero de la revista académica Nature, la mayoría de las enfermedades infecciosas emergentes (60,3 por ciento) son zoonosis, o enfermedades animales transmisibles a las personas.
Los autores del estudio analizaron una base de datos de 335 casos de enfermedades infecciosas incipientes entre 1940 y 2004 y descubrieron que la mayoría de las zoonosis (71,8 por ciento) surgen de los animales salvajes, aumentan de manera significativa con el tiempo y “están más concentradas en países en desarrollo que se encuentran en las latitudes inferiores”. Según los autores, los descubrimientos “proporcionan una base para la identificación de las regiones donde es más probable que emerjan nuevas enfermedades infecciosas, es decir, “zonas críticas” para enfermedades infecciosas.
“Una vez que se conocen las tendencias de las enfermedades emergentes, se pueden tomar medidas para prevenirlas”, dijo uno de los autores del estudio, el Dr. Peter Daszak, director ejecutivo del Consorcio de medicina para la conservación, con sede en la organización Wildlife Trust, en Nueva York. “Sé que se han hecho muchos esfuerzos para vigilar la influenza aviar, pero, ¿quién está atento a la próxima enfermedad? Mi mensaje es: Podemos asignar algunos de nuestros recursos a buscar el próximo patógeno y a intentar remediar la situación”, dijo al Servicio Noticioso.
Los autores también descubrieron que los microbios resistentes a los medicamentos representan cerca del 20 por ciento de la base de datos y que éstos aumentan con el tiempo en proporción a las enfermedades emergentes.

“No sólo debemos estar preocupados por el SARS y Ebola, sino que también debemos estar preocupados por la tuberculosis extremadamente resistente a los fármacos.
De acuerdo con el estudio, la vigilancia de las enfermedades no se concentra en los países en desarrollo, donde es más probable que surja una enfermedad incipiente, sino en los países en desarrollo que pueden costearse los laboratorios y otros medios para realizar eficazmente dicha vigilancia.
Toda vigilancia de enfermedades es importante, sostuvo Gaydos, quien no participó en la investigación. El estudio revela “lugares donde ha habido o puede haber casos de enfermedades emergentes, pero no sabemos realmente dónde van a ocurrir”, agregó.
DEFENSA CONTRA LAS ENFERMEDADES
Dos de las redes más eficaces de vigilancia mundial de enfermedades son el Sistema de vigilancia y respuesta de infecciones mundiales incipientes (GEIS) del Departamento de Defensa y la Red mundial de alerta y respuesta ante brotes epidémicos (GOARN) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), colaboración técnica entre instituciones y redes establecida en el año 2000 que aúna recursos para identificar, confirmar y responder a brotes de importancia internacional.
El GEIS, establecido por decreto presidencial en el año 1996, es una red de laboratorios en el exterior que colaboran con los ministerios de salud de cada país, y a veces con las fuerzas armadas, en cuestiones de investigación y vigilancia de enfermedades y en diversas iniciativas con socios internacionales, entre ellos la OMS.
Estos laboratorios militares estadounidenses son la Unidad Naval de Investigación Médica 3 en El Cairo (Egipto), establecida en 1946; la Unidad Naval de Investigación Médica 2 en Yakarta (Indonesia), establecida en los años cuarenta; la Unidad de Investigación Médica del Ejército en Nairobi (Kenia), establecida en 1969; el Centro Naval de Investigación Médica en Lima (Perú), establecido en 1983; y el Instituto de las Fuerzas Armadas de Investigación sobre Ciencias Médicas en Bangkok (Tailandia), establecido en 1959.
“Es impresionante observar el alcance de las investigaciones que llevan a cabo algunos de nuestros socios”, dijo al Servicio Noticioso el Dr. Jean-Paul Chretien, comandante de la armada de Estados Unidos y coordinador de los laboratorios de investigación en el exterior del GEIS.
Por ejemplo, el laboratorio en El Cairo “trabaja en muchísimos países y es importante a nivel regional para los estudios sobre la influenza”, agregó. “Pero incluso con todos los estudios que llevan a cabo el GEIS, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), así como muchos otros gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales, se podría hacer mucho más en materia de vigilancia en estas zonas”.
En países en desarrollo como Perú y Tailandia, el GEIS colabora con las fuerzas militares para fortalecer los programas de vigilancia de enfermedades que dirigen los ministerios de salud de esos países.
Chretien explicó que las alianzas entre fuerzas armadas y entre fuerzas armadas e instituciones civiles, con la ayuda de organizaciones nacionales e internacionales de salud para la población civil, podría contribuir a reforzar la vigilancia mundial de enfermedades infecciosas, sobre todo en zonas remotas y posteriores a los conflictos donde están presentes las fuerzas militares.
Para más información sobre las enfermedades infecciosas incipientes puede consultar la página web del Instituto Nacional sobre Alergias y Enfermedades Infecciosas (en inglés).
Véase también las páginas web del Sistema de vigilancia y respuesta de infecciones mundiales incipientes del Departamento de Defensa (en inglés), del Consorcio para la Medicina de Conservación (en inglés) y de la Red mundial de alerta y respuesta ante brotes epidémicos.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)