13 marzo 2008
La misión de la OTAN continúa siendo la misma
Washington – La esencia de la misión de seguridad de la OTAN hoy día no ha cambiado desde su fundación: proporcionar la defensa de sus miembros. “Sin embargo, el modo en que la OTAN cumple su mandato está evolucionando”, dijo un diplomático estadounidense de alto nivel.
La OTAN enfrenta nuevas responsabilidades en una nueva era y debe adaptarse. “Ahora está evolucionando para adaptarse a su papel del siglo XXI: defender a la comunidad transatlántica contra nuevas amenazas y enfrontar desafíos a nuestra seguridad y valores que suelen ser de alcance general”, dijo el secretario de Estado adjunto Daniel Fried.
Parte del desafío de los tres últimos presidentes estadounidenses George H.W. Bush, Bill Clinton y George W. Bush, ha sido transformar a la OTAN de la época de la guerra fría al perfil del siglo XXI, dijo Fried en declaraciones ante el Senado. En el proceso, la alianza de seguridad ha ampliado su número de miembros a 26 países y podría añadir tres más en la reunión de abril en Bucarest, Rumania, dijo. La expansión crea mayor seguridad regional y fortalece el crecimiento de la democracia y la prosperidad, dijo Fried.
Con anticipación a la cumbre a realizarse del 2 al 4 de abril, la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado realizó una audiencia el 11 de marzo para evaluar la ampliación de la OTAN y la efectividad de la alianza. El presidente de la Comisión Joseph Biden dijo que la alianza enfrenta varias decisiones claves: la inclusión de Albania, Croacia y Macedonia, y sus misiones de seguridad que continúan en Afganistán y Kosovo.
“Siempre decimos que la cumbre es ‘crítica’, pero creo que ésta realmente lo es. Es crítica para la construcción de Europa, la guerra en Afganistán y el futuro de la alianza en sí misma”, dijo Biden.
Fried prestó declaración y dijo que hace 15 años nadie hubiera podido predecir los cambios tan amplios que la OTAN ha experimentado. “Así que debemos ser modestos sobre la predicción de los desafíos que la OTAN enfrentará en el futuro y la forma en que se adaptará a ellos”.
Desde principios de la década de 1990, la OTAN se amplió de 16 a 26 países para mediados de esta década y ha ampliado su misión mucho más lejos de su región.
Hoy la OTAN:
• proporciona seguridad y estabilidad en Afganistán,
• mantiene la seguridad en Kosovo y Bosnia,
• apoya y entrena a las fuerzas de pacificación en África,
• entrena a las fuerzas de seguridad iraquíes,
• proporcionó asistencia humanitaria en Pakistán después del terremoto que se produjo en aquél país, y
• lleva a cabo patrullas marítimas en el Mediterráneo para prevenir el terrorismo.
Además, dijo Fried, la OTAN ha establecido asociaciones con más de 20 países de Europa y Eurasia, siete en el norte de África y Oriente Medio, cuatro en la zona del Golfo Pérsico, y tiene asociados mundiales tales como Australia, Japón, Nueva Zelanda y Singapur. Dijo también que existe un esfuerzo para crear una nueva relación con Rusia.
Sin embargo, Fried indicó que la OTAN debe fortalecer su capacidad en tres áreas claves: una fuerza expedicionaria que la haga más utilizable para poderse desplegar mejor contra amenazas nuevas y diversas; la capacidad total de integrar mejor las actividades militares y civiles; y la capacidad de proteger el territorio de la alianza y sus poblaciones contra nuevas amenazas de misiles.
“Muchas de estas nuevas capacidades se ponen a prueba en Afganistán, que también es donde estamos aprendiendo a integrar mejor los esfuerzos civiles y militares”, dijo.
Se espera que los miembros de la OTAN endorsen una nueva política de defensa cibernética en Bucarest la que mejorará la seguridad de infraestructuras sensibles como las redes de comunicaciones y computadoras y permitirá que los aliados agrupen sus recursos. Se discutirá también un nuevo enfoque de seguridad energética para determinar el modo en que la OTAN puede ayudar a reducir los riesgos y amenazas más inmediatos para la infraestructura de energía de sus 26 miembros, dijo.
Finalmente, explicó Fried, la defensa de misiles se discutirá en la cumbre como una de las capacidades que debe desarrollarse más ampliamente. El tratado de la OTAN exige a los aliados que compartan la defensa colectiva de sus miembros. “No permite que haya excepciones si la amenaza viene en forma de misil”, añadió.
“La OTAN ha venido estudiando la defensa de misiles durante años y esperamos que en la reunión de Bucarest, dé los pasos necesarios para reconocer crecientes amenazas provenientes de misiles, reciba de buen grado las contribuciones de Estados Unidos a la defensa del territorio de la alianza y establezca más trabajos dirigidos a fortalecer las defensas contra estas nuevas amenazas”, declaró.
Fried dijo que el presidente ruso Vladimir Putin asistirá a la cumbre de Bucarest y ello ofrece una oportunidad y un desafío.
“Existe la oportunidad de renovar esfuerzos para trabajar juntos en temas en los que la OTAN y Rusia tienen realmente intereses comunes, desde la no proliferación y el antiterrorismo, hasta los controles fronterizos y la lucha contra el narcotráfico en Afganistán. El desafío, no obstante, es asegurarse de que la OTAN decida asuntos según la naturaleza de cada uno, se base en lo que es mejor para la alianza y para los asuntos que tiene entre manos, sin presión inadecuada ejercida por ningún actor externo”, dijo Fried.
Para consultar las declaraciones, en inglés, preparadas para la declaración ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, visite su sitio electrónico.
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