11 marzo 2008

Poco probable que educación sea tema destacado en campaña presidencial

Estadounidenses no están particularmente preocupados por la reforma educativa

 
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Alumnos de Oasis (California). La educación no sido uno de los temas principales de la campaña 2008. (© AP Images)
Alumnos de Oasis (California). La educación no sido uno de los temas principales de la campaña 2008. (© AP Images)

Washington – En las cinco elecciones pasadas, la educación fue uno de los principales temas que se debatieron durante la campaña, pero ese no es el caso en 2008.

Los asuntos de más importancia en la política estadounidense son “la paz y la prosperidad”, explicó William Galston, uno de los investigadores principales del Instituto Brookings en Washington. “Cuando uno de esos asuntos está en la mesa de debate durante un año [electoral] en particular, se convierte en el asunto dominante”. 

“Cuando ambos asuntos están en la mesa de debate simultáneamente, esa… es la elección”, dijo Galston en un foro sobre asuntos educativos y política presidencial auspiciado por el Instituto de Empresa Estadounidense (AEI) el 3 de marzo. “De eso tratará el debate”.

En una temporada electoral dominada por el debate sobre Iraq y la economía, la educación ha recibido muy poca atención de los candidatos presidenciales hasta el momento. A menudo, la atención de la salud, el cambio climático y otros asuntos se citan con más frecuencia que la educación como temas más importantes para los electores.

Chester Finn, presidente de la Fundación Thomas B. Fordham, una organización que promueve y evalúa cuestiones educativas, indicó que hay una serie de razones por las que la educación puede que no sea un asunto dominante en 2008. Por ejemplo, “las personas puede que tengan desconfianza y estén frustradas… con todo el debate que ha habido sobre la reforma educativa en anteriores elecciones”.

Puede que algunos electores piensen que “no es mucho lo que un presidente puede hacer para mejorar las escuelas de Estados Unidos”, explicó Finn. “Él o ella no tienen en realidad mucha influencia sobre lo que se enseña y lo que se aprende, ni sobre quién enseña qué a quién”.

Además, muchos estadounidenses piensan que los baremos educativos han mejorado en las últimas décadas, y por consiguiente están menos preocupados sobre la reforma educativa.

“Hoy en día, los padres consideran que el material que sus hijos aprenden en la escuela es considerablemente más difícil que lo que ellos aprendieron, y que la educación de sus hijos es considerablemente mejor que la de ellos”, explicó Galston.

Los estadounidenses están más preocupados con la disciplina escolar, afirmó Galston, quien citó los resultados de una encuesta reciente de Public Agenda que encontró que el 73 por ciento de los encuestados dijeron que la disciplina escolar era más importante que mejorar los baremos educativos. Public Agenda es una organización de investigación sin fines de lucro, con sede en Nueva York, que realiza encuestas de opinión pública sobre diversos asuntos.

LOS PUNTOS DE VISTA DE LOS CANDIDATOS

En los próximos meses, es posible que los candidatos debatan la política educativa un poco más e intenten definir su posición sobre el tema. Sin embargo, si “los candidatos actuales pensaban que la educación era un asunto que definiría las elecciones o un asunto de importancia en las elecciones de 2008… ya lo sabríamos”, indicó Finn.

Es probable que la educación no sea el asunto dominante, pero los candidatos tratarán el tema en sus discursos y páginas de Internet.

El supuesto candidato del Partido Republicano, John McCain, indicó en un discurso el 4 de marzo que hablará sobre la educación durante su campaña electoral general.

“Realizaremos una campaña a favor de… educar a nuestros hijos para prepararlos para la nueva realidad económica, dando a los padres opciones para la educación de sus hijos que no tienen ahora”, afirmó McCain.

McCain ha favorecido permitir que los estudiantes asistan a las escuelas públicas fuera de su distrito escolar, si sus padres piensan que no reciben una educación adecuada. Hasta la fecha, los demócratas Hillary Clinton y Barack Obama no han defendido ese punto de vista.

En general, McCain apoya la Ley que ningún niño se quede atrás, del presidente Bush, mientras que Clinton y Obama no confían tanto en el éxito de esta ley y citan preocupaciones sobre la falta de financiamiento para sus iniciativas.

La Ley que ningún niño se quede atrás, aprobada en 2002, busca mejorar las normas educativas estadounidenses al hacer responsables a las escuelas por el desempeño de sus estudiantes. Su eficacia continúa siendo debatida.

Como parte de las actividades de sus campañas, Clinton y Obama han hablado sobre maneras de mejorar la educación contratando a más maestros.

Para más información sobre la posición de los candidatos con respecto a la educación y otros asuntos electorales importantes, vea Las elecciones en Estados Unidos.

El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)

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