06 marzo 2008
Científicos logran muchos adelantos en tecnología solar, eólica y de biomasa
Washington – Aunque las tecnologías renovables, como la solar, eólica y de biomasas parezcan ser las últimas novedades en la búsqueda global de energía limpia, los pueblos han aprovechado estas fuerzas durante cientos y posiblemente miles de años, para moler granos, navegar en barcos y convertir una forma de energía en otra.
Un artefacto relativamente sofisticado, la moderna batería solar o fotovoltaica, que convierte la luz solar directamente en electricidad, fue presentada por los Laboratorios Bell hace 54 años, en 1954. En 1978 el presidente Jimmy Carter visitó Mountain South Table, en Colorado, donde presentó su plan para crear el Instituto de Investigación de Energía Solar.
“No importa cuan buen trabajo hagamos en favor de la conservación las reservas mundiales de petróleo y de gas disminuirán, se encarecerán y finalmente se acabarán”, dijo Carter ante las autoridades, diciéndolo en términos que nadie puede discutir en el siglo XXI.
“El petróleo extranjero ya nos cuesta cuatro veces más de lo que costaba hace cinco años. Debemos iniciar la larga y lenta tarea de recuperar nuestra independencia económica. Nadie puede embargar la luz del sol. Ningún grupo controla el sol. Su energía no se acabará, no contaminará el aire, no envenenará nuestras aguas, está libre de hedor y niebla. Todo lo que se necesita es recolectar la fuerza solar, almacenarla y utilizarla”, dijo entonces.
El instituto comenzó sus operaciones en Golden, Colorado. En 1991 fue designado laboratorio nacional por el Departamento de Recursos Energéticos (DOE) y se le cambió el nombre al de Laboratorio Nacional de Energía Renovable (NREL).
Tesoro nacional
Actualmente el NREL es el principal laboratorio del mundo en investigación y desarrollo de todos los aspectos en energía limpia y eficiencia energética y el principal laboratorio de investigación para la Oficina de Eficiencia Energética y Energía Renovable, dependiente del DOE. Su presupuesto para el año fiscal 2007 fue de 378,4 millones de dólares.
“Incluso desde el principio la misión básica del laboratorio, que se mantiene hasta hoy, fue desarrollar la energía solar. Una misión secundaria es desarrollar los biocombustibles”, explicó Tom Foust, administrador tecnológico del Programa de Biomasa del NREL, en conversación con el Servicio Noticioso desde Washington.
Además de en biocombustibles, biomasa y energía solar, los científicos del NRL están trabajando con vehículos avanzados, combustibles, edificios eficientes en energía, ciencia computacional, sistemas de infraestructura eléctrica, análisis energético, geotermia, baterías de hidrógeno y combustible, mapas y datos de recursos renovables y en energía eólica.
El año 2006 el director del NREL, Dan Arvizu, le mostró el laboratorio al presidente Bush.
“Hace 30 años yo estuve en el laboratorio y trabajé en algunas de las tecnologías que ahora son productos comerciales. Le dije al presidente y que “era nuestra tarea asegurarnos que las cosas que estaba viendo, las que tenemos en el laboratorio, no tarden 30 años en llegar al mercado. Se comienza a ver la senda para acelerar la puesta en el mercado de la tecnología”.
En el laboratorio hay 1.200 científicos, ingenieros y analistas que trabajan con sus colegas de otras agencias del gobierno de Estados Unidos, empresas privadas y universidades, y con científicos internacionales provenientes de entidades gubernamentales y centros de investigación de todo el mundo.
“Gran parte del mundo está por delante de Estados Unidos en términos de forjar políticas que favorezcan una búsqueda agresiva de la tecnología de energías limpias. Tenemos mucho que aprender de Europa, de Escandinavia, Brasil” y otras naciones”, dijo Arvizu.
Arvizu reveló que desde 2006 ha viajado, con mucha frecuencia, a China, Brasil, Suecia, Islandia, Dinamarca y Alemania y que “en todos los casos estamos creando relaciones con ellos para muchas de las cosas que ellos hacen bien”.
Salida al mercado
La meta es desarrollar e impulsar las tecnologías de energía renovable y de eficiencia energética por medio de la investigación básica y aplicada, incluyendo la ingeniería, las pruebas, procesos en escala hasta volúmenes industriales, y demostración de tecnologías. Un elemento crítico de la misión del laboratorio es ayudar a colocar en el mercado las tecnologías elaboradas por el NREL.
Un ejemplo de esa transferencia tecnológica está en el Centro Nacional para Desarrollo de Procesos Fotovoltaicos y el Laboratorio de Integración, donde el NREL y los científicos de la industria trabajan juntos, de acuerdo a su sitio electrónico, “para cerrar más rápidamente la brecha entre el proceso de laboratorio y el industrial”.
“Las operaciones fotovoltaicas aquí en el NREL fueron diseñadas desde el principio mismo para establecer instalaciones que ayuden a que la industria mida y caracterice los materiales, y presente nuevas tecnologías, algo que la industria no podía costearse”, dijo Larry Kazmerski, director del Centro Nacional Fotovoltaico.
El NREL, junto a otras entidades académicas y principales corporaciones de todo Estados Unidos han demostrado que la investigación dedicada puede producir nuevas y valiosas tecnologías en un plazo breve, con muchos beneficios colectivos agregados para la sociedad a largo plazo.
“El desafío que nos queda es seguir reduciendo el costo de la electricidad renovable y de los combustibles a fin de acelerar su aplicación”, aseveró Arvizu en 2006 ante la Comisión de Recursos Energéticos y Comercio de la Cámara de Representantes.
Durante otra visita de alto nivel al laboratorio, el primer ministro sueco Fredrik Reinfeldt le comentó a Arvizu en el año 2007 que consideraba que no Estados Unidos era mal conocido en el extranjero. Reinfeldt acababa de visitar al presidente Bush y al gobernador de California Arnold Schwarzenegger, con quienes conversó sobre el establecimiento de políticas “verdes” y de establecer economías protegiendo el medioambiente al mismo tiempo.
“Los europeos en particular consideran que Estados Unidos no hace nada en cuestión de energía renovable o eficiencia energética, cosa que no puede estar más lejos de la realidad. Hay un asombroso esfuerzo a nivel de base que ocurre en casi cada comunidad del país.
El NREL también trabaja a nivel regional con estados, ciudades, alcaldes, economías locales y también en zonas en desarrollo.
“Mucha de esa tecnología estará disponible para el resto del mundo, a medida que contemos con herramientas que permitan participar a las comunidades locales”, afirmó Arvizu.
Para más información, en inglés, véase el sitio electrónico del laboratorio en NREL
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)