30 junio 2008
Estos seis factores crean “ambiente adecuado” para elevar los precios
Washington – Los precios mundiales de petróleo y alimentos están estrechamente relacionados y seis factores crean el “ambiente adecuado” para estimular los precios en todo el mundo, según indicaron el 23 de junio unos economistas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA)
Entre los miembros del grupo que hablaron con el Servicio Noticioso desde Washington están Michael J. Dwyer, director y economista jefe del Servicio de Exterior de Agricultura; Daniel B. Whitley, director adjunto de dicha oficina y Hui Jiang, economista agrónomo de USDA.
Normalmente, comentó Dwyer, el sistema internacional es suficientemente dinámico para asimilar uno o dos impactos simultáneos, pero la cantidad de factores en juego hoy “supera en mucho la capacidad del sistema para tratar la situación y los precios siguen subiendo a toda velocidad”.
El y sus colegas destacaron seis factores.
Primero los altos precios de la energía han provocado el incremento del costo de los insumos, como pesticidas, fertilizantes y herbicidas (muchos se hacen a partir del petróleo), altos costos de procesamiento y transporte de productos, lo que directamente afecta al costo de los alimentos que se envían al extranjero.
“Ahora mismo, el envío de una tonelada de maíz desde Nueva Orleáns al Asia cuesta unos 130 dólares”, un incremento drástico en muy poco tiempo. “Cuando los agricultores tienen que pagar más por sus fertilizantes y otros insumos”, dijo Dwyer, “quiere decir que estos precios más altos no son todo beneficio para los productores porque sus costos son más altos también”.
Dwyer agregó que es incorrecto culpar aisladamente la política actual de biocombustibles en Estados Unidos, que promueve la conversión de parte de maíz en biocombustibles, por el aumento de los precios.
“Gran parte de la prensa mundial menciona este asunto en la actualidad y es probable que sea el tema prioritario en los periódicos de todo el mundo. Desafortunadamente, muchos periódicos han culpado injustamente a la política de biocombustibles estadounidense de ser el factor principal en el aumento general de los precios del maíz y otros bienes, que en los últimos 18 meses registran un alza aguda.
“No discutimos que el etanol haya influido”, dijo. “Lo que decimos es que el asunto es un poco más complejo”. Dijo además que la producción de etanol de Estados Unidos está incrementando, y que un tercio de la cosecha de maíz estadounidense será dedicada al etanol este año. “No negamos que esto cause un impacto”.
El segundo factor es el aumento de la demanda de alimentos, particularmente en China, India y el sureste de Asia, América Latina, África y Oriente Medio. “El crecimiento de las clases medias en estas regiones hace que haya demanda de más alimentos y que entren al mercado internacional al mismo tiempo”, indicó Dwyer, “Cuando las nuevas clases medias reciben nuevos ingresos, desean gastarlo en comida tanto como la gente del mundo desarrollado, así que la demanda de alimentos está incrementando en este momento en una curva rápida”.
Tercero, el dólar está en su punto más bajo desde hace 30 años. “Cuando el dólar se devalúa cualquier producto valorado en dólares tiende a aumentar de precio”, dijo Dwyer. Como el petróleo, la mayoría de los productos alimenticios en el mundo se comercian en dólares, y el dólar débil contribuye a aumentar la presión para la subida de los precios.
Cuarto, el mal clima ha reducido los suministros de alimentos en el mundo, particularmente el trigo de Australia. La Unión Europea, Canadá y Europa del Este también han sufrido disminuciones en los últimos dos años. Lo que ocurre es que al mismo tiempo hay crecimiento de la demanda, reducción de los suministros y se acude a las reservas almacenadas para cubrir las brechas, lo que reduce el inventario y cada que el inventario se encuentra a niveles mínimos se produce el correspondiente alza de los precios”.
El quinto factor es la decisión de varios países de restringir o frenar completamente las exportaciones, principalmente de arroz, para mantener bajos los precios internos. USDA calcula que hay suficiente arroz en el mundo para cubrir la demanda. Desafortunadamente, dijo Dwyer, la prohibición a las exportación de arroz ha causado problemas logísticos y amenaza a los precios. “La gente que lo tenía no quería venderlo a la gente que lo necesitaba, se ‘asustaron’, y pusieron el precio muy alto”. Dwyer destacó que Estados Unidos no ha prohibido ninguna exportación de sus productos alimenticios.
El último factor citado es el aumento del interés de los inversionistas en el petróleo y materias primas. En los mercados petroleros sólo un 70 por ciento de los contratos futuros están en manos de inversores que no tienen intención de esperar su entrega, un aumento del histórico 30 por ciento previo, comentó. “No tenemos cifras comparables para las materias primas agrícolas, pero anecdóticamente, muchos de los fondos de estos índices se ponen en el mercado y compran todos estos bienes. Los inversionistas tienen ahora un papel mucho, mucho más grande en el mercado de materias primas. La preocupación es que los inversionistas puedan tener una influencia indebida en los precios al trasladarse masivamente en esos mercados”, expresó.
Los fundamentos de la oferta y la demanda indican que los precios tendrían que haber sido más altos de lo que eran, indicó Dwyer. La pregunta es si tienen que ser 15 dólares por medida de soja comparado con el precio histórico de 6 dólares. Es la misma historia con el trigo y el maíz, comentó.
Whitley añadió que las operaciones agrícolas a gran escala, que contribuye gran parte de la cosecha vendida en los mercados mundiales “dependen en gran parte” de la energía, tanto de productos derivados del petróleo que son combustibles de los tractores y otros equipos en los campos como de los fertilizantes y herbicidas que se obtienen del petróleo.
Además, dijo Jiang, las economías en surgimiento incrementan simultáneamente su demanda de petróleo, gas y electricidad.
Como se estableció en la reciente cumbre alimentaria de las Naciones Unidas en Roma, dijo Whitley, Estados Unidos pretende un enfoque en tres áreas para ayudar a erradicar la crisis alimentaria en el mundo. El primer paso es dar ayuda humanitaria inmediata, a corto y largo plazo a quienes pasan hambre por el alto precio de los alimentos.
Segundo, Estados Unidos seguirá tratando de completar con éxito la Ronda de Dohá, de conversaciones sobre comercio en el marco de la Organización Mundial del Comercio. Las conversaciones buscan establecer reglas referidas a las restricciones a la exportación así como la reducción de aranceles a los productos agrícolas, lo que permitiría a los productores el acceso a más mercados.
Tercero, Estados Unidos continuará sus esfuerzos de asistencia técnica en el mundo en desarrollo, favoreciendo tecnologías que incrementan de forma segura la producción agrícola.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)