30 junio 2008

Elecciones 2008: El libre mercado

Texto del podcast del 27 de junio de 2008

 

A continuación, una transcripción del audio emitido en podcast el 27 de junio que explica las posiciones de los candidatos respecto a los acuerdos de libre comercio de cara a las elecciones de 2008 en Estados Unidos.

(comienza el texto)

Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y sus aliados apoyaron la creación de un sistema internacional de comercio. El sistema, que llegó a denominarse Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, agrupó a diversos países con la finalidad de negociar la reducción de barreras comerciales como aranceles, subsidios y de otro tipo. Durante años después de la guerra, el sistema logró eliminar obstáculos comerciales y ampliar el comercio mundial. También disfrutó del apoyo de muchos ciudadanos del mundo.

Actualmente, el sistema mundial de comercio afronta muchos desafíos debido al tamaño de la economía mundial y a los avances en tecnología, en áreas como Internet y transporte. También ha aumentado el número de trabajadores que se han visto impactados por el comercio. En Estados Unidos, los candidatos presidenciales de los Partidos Republicano y Demócrata se han dirigido a los votantes en tiempos de dificultades económicas, que muchos ciudadanos achacan al libre comercio.

Hay muchos argumentos a favor y en contra del libre comercio. Quienes lo apoyan sostienen que los acuerdos comerciales tienen un impacto mínimo en el mercado laboral estadounidense. Muchos estudios indican que aunque se pierden algunos empleos como consecuencia de la exportación de empleos a países extranjeros, de hecho la globalización crea muchos más trabajos. Los adeptos del libre comercio señalan que también es una herramienta política muy poderosa que ayuda a Estados Unidos a promover la estabilidad económica y la paz. Alegan que cuanto más se vinculen económicamente los países, menos probabilidad habrá de que se desaten guerras. El costo de las guerras se vuelve demasiado alto cuando están en juego relaciones comerciales valiosas.

El fundamento de las críticas contra el libre comercio es que perjudica la economía estadounidense, destruye puestos de trabajo y no es sostenible desde el punto de vista medioambiental. Los detractores sostienen que los acuerdos de libre comercio animan a las empresas estadounidenses a exportar sus operaciones de fabricación a países donde la mano de obra es más barata y donde las protecciones medioambientales son más débiles. También sostienen que, a diferencia de los acuerdos multilaterales a gran escala por medio de la Organización Mundial del Comercio, los acuerdos comerciales entre países establecen un rompecabezas de normativas que aumentan los costes de hacer negocios en todas partes. El resultado puede ser la aparición de bloques comerciales rivales, que pueden debilitar la seguridad internacional.

Pero para muchos electores estadounidenses, las cuestiones de la diplomacia comercial no son su principal preocupación. La ansiedad entre los electores aparece cuando los trabajadores sienten que no se benefician del crecimiento económico reflejado en los informes de productividad y las estadísticas. Estudios recientes han revelado que en los últimos 40 años, el diez por ciento de la población estadounidense con ingresos recibió el 50 por ciento de los beneficios derivados de los ingresos. Las encuestas revelan que muchos estadounidenses de clase media se sienten pesimistas en cuanto el futuro de la economía. Muchos consideran que el comercio y la globalización benefician sólo a un pequeño porcentaje de la población, mientras que los trabajadores no logran avanzar socialmente.

La economía y el libre comercio figuran ahora entre las cuestiones de máxima importancia en la carrera presidencial de este año.

El candidato demócrata Barack Obama y el republicano John McCain mantienen posturas muy distintas en lo que respecta a la política comercial. Durante su campaña en las primarias, Obama criticó duramente los acuerdos de libre comercio, en particular el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), diciendo que semejantes acuerdos no favorecen al ciudadano estadounidense medio. Obama ha dicho que promoverá normativas laborales y medioambientales en los futuros acuerdos de libre comercio. Tiene un largo historial de oponerse a acuerdos comerciales que carecen de normas laborales, medioambientales y de seguridad.

John McCain por su parte ha demostrado que apoya firmemente los acuerdos comerciales de alcance bilateral, regional y multilateral. Dice que el libre comercio es un factor importante para los objetivos más amplios de la política exterior estadounidense. McCain apoya los acuerdos regionales como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA). Votó a favor de ampliar el comercio con Vietnam y China y apoya la expansión del comercio con otros países en desarrollo. McCain aboga por la formación laboral y los programas educativos, para que aquellos estadounidenses que pierdan su empleo cuando sus empresas se marchen al extranjero, puedan encontrar nuevos empleos y beneficiarse del comercio y la innovación.

Ninguno de los candidatos ha tomado una postura en la actual ronda de negociaciones de Dohá en la Organización Mundial del Comercio.

Audio:

http://stream.state.gov/streamvol/libmedia/usinfo/4770/esp/ia_esp_062708_e08_trade.mp3

(05:54 minutos, 2.8 MB)

(termina el texto)

(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://usinfo.state.gov/esp)

Marcar página con:    ¿Qué es esto?