16 junio 2008

Plan de desarrollo para Afganistán enfrenta a traficantes de drogas

Seguridad y mejor gobierno reducen cultivos de adormideras para el opio

 
Un oficial de la policía afgana corta plantas de adormidera en la provincia de Nangarhar.
Un oficial de la policía afgana corta plantas de adormidera en la provincia de Nangarhar.

Washington – El tráfico de drogas ilícitas es la principal amenaza para el futuro de Afganistán, dijeron sus líderes que buscan el apoyo internacional a una nueva estrategia de desarrollo destinada a eliminar la producción de la adormidera de donde se extrae el opio, mediante un mejor gobierno y nuevas oportunidades económicas.

“Los que están involucrados en la industria de los narcóticos se oponen a cualquier logro en la legitimidad y estabilidad del gobierno del país. Entregan financiamiento a las actividades terroristas y fomentan la corrupción”, dice la Estrategia Nacional de Desarrollo de Afganistán, el documento principal de la Conferencia Internacional de Apoyo a Afganistán, una reunión de países donantes, que se congregó en Paris, el 12 de junio.

En cinco provincias del sur de Afganistán se cultiva el 83 por ciento de la adormidera para opio en ese país, lo que a su vez representa virtualmente toda la heroína y los narcóticos ilícitos relacionados que inundan a Europa, el Oriente Medio y Asia, según indica la Oficina de las Naciones Unidas para cuestiones de Drogas y Crímenes.

Aun cuando la cosecha récord de 2007, en la producción de la adormidera en Afganistán,  ocupó la atención de los titulares de prensa, las Naciones Unidas dicen también que el cultivo de la adormidera sigue disminuyendo en las otras 26 provincias del país, inclusive en ocho regiones que ahora son consideradas como “libres de adormidera”.

La seguridad y el buen gobierno hacen toda la diferencia, afirmó Richard Boucher, secretario de Estado adjunto de Estados Unidos.

“En muchas zonas del norte y del este del país, con la ayuda de gobernadores dinámicos, hemos podido aumentar drásticamente la cantidad de provincias libres de la adormidera”, dijo Boucher el 10 de junio. “Más y más el tráfico de las drogas ilícitas está al sur, donde está ligado a los insurgentes y uno a otro se alimentan”.

Policías afganos se preparan para quemar cuatro toneladas de opio, heroína y hachís en las afueras de Jalalabad.
Policías afganos se preparan para quemar cuatro toneladas de opio, heroína y hachís en las afueras de Jalalabad.

El comercio del opio en el sur cada vez está más controlado por los cabecillas de la droga y los latifundistas ricos que se han asociado con el Talibán para aprovechar la constante inseguridad. Se estima que en 2007 lograron un estimado de 2.700 millones de dólares, mientras que pagan el promedio de un dólar diario a los campesinos que trabajan sus campos, dice un informe publicado el 11 de marzo por la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (LNI), del Departamento de Estado.

El nuevo plan de desarrollo de Afganistán se basa en la estrategia de 2006 contra los narcóticos y transfiere más responsabilidades a los gobernantes provinciales. Considera también el desafío de los narcóticos como una cuestión de efectos múltiples, cuya solución puede lograrse con los esfuerzos paralelos del plan para mejorar la seguridad, reforzar a la debilitada fuerza de policía afgana e impulsar nuevas oportunidades económicas por medio de la educación, préstamos para pequeñas empresas y proyectos de reconstrucción que les permita tener a los afganos medios alternativos para vivir.

USAID produce el cambio en Afganistán

INL dijo que la mitad de los agricultores que actualmente cosechan adormidera para opio en Afganistán comenzaron a hacerlo después de 2001, lo que hace que los esfuerzos de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (ISAID) para ofrecer cultivos alternativos sea una importante contribución a la estrategia general de Afganistán contra los narcóticos.

Dado que el 80 por ciento de los afganos están involucrados en la agricultura, los programas de la USAID han reducido la presión para cosechar la adormidera para opio, al alentar el retorno de la agricultura comercial, ofreciendo capacitación, semillas y fertilizantes, reparando carreteras y sistema de irrigación dañados por la guerra; y ayudando a establecer nuevas plantas procesadoras de alimentos y mercados para cosechas legales de frutas, vegetales y hortalizas.

“Con el aumento del abastecimiento de agua a más de 494.000 hectáreas de tierras y el uso de mejores variedades de semillas, los agricultores nuevamente pueden cultivar arroz, uvas y granadillas, que eran legendarias en este país”, dice un comunicado de prensa de USAID sobre los progresos logrados en Afganistán.

El ganado también es un componente importante en la vida rural afgana y USAID ha entrenado a miles de residentes de la región en medicina veterinaria y formar más de 400 equipos de campo regionales que permiten a los agricultores de todo el país ampliar sus negocios y proteger a sus animales de las enfermedades.

Desde 2001, la USAID ha concedido más de 28.000 préstamos, lo que permitió que muchos afganos reabrieran sus granjas y establecieran nuevos negocios. USAID también es el principal contribuyente de la Iniciativa para Buenos Resultados, Programa de Desarrollo de Naciones Unidas, que concede fondos adicionales para el desarrollo a provincias que se libran de la adormidera para opio.

“La USAID ayuda a los afganos a ser más auto-suficientes, al mejorar su productividad cultural”, dijo el informe.

El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)

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