24 julio 2008
Expertos recomiendan medidas unilaterales para facilitar el comercio
Washington – Medidas unilaterales para reducir el tiempo y costos necesarios para enviar productos a través de las fronteras internacionales provocarían un aumento del comercio mundial, según los expertos en Washington.
Daniel Ikenson, economista en el Instituto Cato, y Stephen Creskoff, abogado mercantil que ejerce en Washington, destacaron este aspecto en un seminario celebrado en Washington el 26 de junio dedicado a facilitar el comercio: la reducción de las barreras administrativas y logísticas que ralentizan el envío de productos que cruzan las fronteras internacionales. Dijeron que facilitar el comercio, un asunto que no ha recibido la atención que se merece, incrementaría el comercio mundial más que las reducciones de aranceles en este momento.
Para ilustrarlo, Ikenson utilizó la siguiente analogía que se refiere a la manguera que se usa para regar un jardín: “abrir el agua, es reducir los aranceles, abrir la llave al máximo, es tener cero aranceles, pero si la manguera está enrollada y enredada, el agua no va a fluir. Facilitar el comercio es desenredar esa manguera. Es algo tan importante, si no más, que liberalizar los aranceles”, dijo.
Las reducciones de aranceles se producen por medio de acuerdos bilaterales y multilaterales, y son la esencia del trabajo de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Las medidas para facilitar el comercio tal como acelerar los procedimientos aduaneros y hacer que los envíos sean expeditos, se pueden tomar sin tener en cuenta las prácticas en otros países.
“Las acciones unilaterales colocan poder en manos de cada país para hacer lo que necesite en interés propio. Los negociadores en Ginebra, la sede de la OMC, y las burocracias comerciales en Washington, Bruselas y en otros lugares, cumplen un buen trabajo, pero no tenemos que depender de ellos”, indicó Ikenson.
Ikenson describió las pérdidas en las que incurrió Tariq, un exportador de pescado de Yemen, debido a los procedimientos de exportación que toman tanto tiempo y que el gobierno de Yemen exige.
“Tariq puede exportar pescado fresco a Alemania por 5,10 dólares el kilo. Su otro mercado es Pakistán, en donde puede vender pescado congelado por 1,10 dólares el kilo. Puesto que en promedio toma 33 días exportar desde Yemen, puede exportar sólo el 15 por ciento de su pescado a Alemania. El 85 por ciento de su pescado va congelado a Pakistán. Eso le cuesta alrededor de siete millones de dólares al año”, indicó Ikenson.
Creskoff dijo que por cada día que el tiempo de tránsito se reduce, el comercio internacional aumenta al menos un uno por ciento. Para productos que tienen un período de caducidad como las fresas o las flores, este aumento del comercio podría ser de hasta un 7 por ciento. El comercio estadounidense escalaría por valor de 29.000 millones de dólares al año como resultado de una reducción de un día del tiempo de tránsito, según los datos del Banco Mundial, añadió. Esta cantidad excede en casi 50 por ciento el aumento de los 20.000 millones de dólares de comercio internacional que se espera que se produzca a causa del Acuerdo de Libre Comercio entre Estados Unidos y Corea.
Aunque los beneficios de facilitar el comercio son destacables para Estados Unidos, estos son mucho mayores para los países en desarrollo, en donde los costes de flete son mas altos y los tiempos de tránsito más largos. Por ejemplo, un camionero que cruce la frontera entre Uzbekistán y Tayikistán debe presentar 70 documentos, múltiples firmas y de 1.500 a 2.000 dólares en pagos “extraoficiales”. El tiempo entre el pedido y la entrega para estos dos vecinos de Asia Central es de 186 días, explicó Creskoff.
“La policía local establece puntos de control extraoficiales en los que extorsionan a los camioneros exigiendo pagos, además les cobran cargos ilegales por ofrecer escoltas extraoficiales de la policía”, indicó Creskoff.
Como abogado mercantil, Creskoff ha trabajado en más de 40 países para ayudarles a modernizar sus aduanas y sistemas comerciales. Dijo que la práctica de pagos “extraoficiales” no es ilógica si se tiene en cuenta la situación financiera de los funcionarios de aduana y oficiales de policía.
“En algunos países donde los funcionarios de aduanas reciben un salario muy pobre o inexistente, estos funcionarios asignan lo que yo denomino una “tarifa de usuario” para los transportistas que cruzan las fronteras. Si los transportistas desean que sus productos se muevan, pagan la tarifa. Si desean esperar un par de semanas, también es posible, no tienen que pagar la tarifa, pero esperarán durante mucho tiempo” explicó Creskoff.
Si se comparan dos países que están penetrando la red de comercio mundial para desarrollar sus economías, China y Camboya, dijo Creskoff, la disparidad en las prácticas que facilitan el comercio en los dos países explica por qué Camboya no puede competir con China en la industria textil.
“La industria textil de Camboya es primordialmente de propiedad y gestión china, la misma gente que está en China. Los trabajadores camboyanos son igual de productivos que los chinos y se les paga menos, ¿por qué no puede Camboya competir con China?, preguntó Creskoff.
La respuesta radica en el menor tiempo y costos más bajos de los procedimientos de exportación de China, dijo. En Camboya, se tarda 37 días y hacen falta 722 dólares para pasar un contenedor de ropa por el proceso de exportación. En China, 21 días y 390 dólares.
El abogado dijo que los gobiernos individuales, las empresas y otras partes interesadas que conozcan el tema son los actores clave para mejorar la forma de facilitar el comercio, al tiempo que las negociaciones comerciales mundiales tienen un papel lateral para llevar a cabo las mejoras.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)