24 julio 2008

Rice urge que congreso apruebe acuerdo de libre comercio con Colombia

Se refiere a asociación entre Estados Unidos y Colombia

 

“Estados Unidos no tiene mejor socio en América del Sur que el gobierno y el pueblo de Colombia” dice la secretaria de Estado Condoleezza Rice en un artículo publicado el 24 de julio en varios medios de información.

A continuación un traducción del artículo de la secretaria Rice:

(comienza el artículo)

Mantener las promesas entre socios

Por Condoleezza Rice

En cualquier sociedad, las bases de la asociación son la confianza y la responsabilidad, en otras palabras, decir lo que se piensa y hacer lo que se dice. El 2 de julio, en el espectacular rescate de 15 rehenes, tres de ellos estadounidenses, que estuvieron secuestrados en lo profundo de la selva colombiana durante muchos años por las guerrillas y los terroristas, tuvimos el firme recordatorio de que Estados Unidos no tiene mejor socio en América del Sur que el gobierno y el pueblo de Colombia.

Los lideres de Colombia, especialmente el presidente Uribe, nos habían prometido que nuestros tres ciudadanos secuestrados no serían tratados de forma distinta que los muchos hombres y mujeres colombianos que habían sufrido el mismo destino. Colombia nunca vaciló en su promesa y nunca negoció tratos paralelos con las guerrillas que hubieran podido liberar a sus ciudadanos a expensas de los nuestros. Esto no fue un fácil acto de solidaridad, pero Colombia cumplió su palabra.

La impresionante misión de rescate, llevada a cabo con la mayor destreza y profesionalismo (y sin disparar un sólo tiro) por las Fuerzas Armadas de Colombia, es una gran honra para nuestros socios y ha proporcionado un gran servicio a los demás. Nunca lo olvidaremos. Tampoco olvidaremos a los muchos colombianos que todavía no han sido rescatados de sus captores guerrilleros.

Que nuestros socios colombianos hayan cumplido su promesa en este caso es suficientemente importante, pero no es una excepción, sino la norma.

Hace más de una década, con su país destruido por la peor insurgencia del hemisferio, su economía comprometida, y un estado democrático al borde del fracaso, Colombia decidió darle la vuelta a la situación. Su gobierno y su pueblo establecieron un ambicioso plan para asegurar y ampliar el desarrollo democrático de su país y solicitaron nuestro apoyo, político, económico, diplomático, y militar. Ello comenzó con el presidente Clinton, se amplió con el presidente Bush, y con el apoyo bipartidista del Congreso en todo el proceso, Estados Unidos ha respaldado completamente a Colombia para que pueda cumplir sus explícitas promesas de éxito. Los resultados hablan por sí mismos.

Nuestros socios colombianos dijeron que ganarían su lucha contra el terrorismo interno y reclamarían su país. Hoy lo hacen.

Dijeron que combatirían la exclusión social de Colombia al crear capacidad y ampliar el alcance de su democracia. Hoy lo hacen.

Dijeron que abrirían sus mercados, comerciarían libre y justamente, estimularían el crecimiento económico y crearían oportunidades de justicia social para todos sus ciudadanos. Hoy lo hacen.

Y nuestros socios colombianos dijeron que protegerían las vidas de sus ciudadanos, incluyendo las de los sindicalistas, y llevarían a los asesinos y criminales ante la justicia. Hoy día los delitos violentos se han reducido drásticamente, la ley y el orden se extienden y el gobierno del presidente Uribe ha emprendido el valiente paso de extraditar a 15 de los principales traficantes de droga y líderes paramilitares a Estados Unidos para que comparezcan ante juicio en nuestros tribunales para responder por sus crímenes contra nuestros ciudadanos.

Colombia ha hecho todo esto y más, y Estados Unidos los ha apoyado en cada paso que han dado. Con el impulso que más de una década de progreso compartido nos ofrece como respaldo, con Colombia a punto de lograr una estabilidad autosostenible y duradera, y con la muestra de que demócratas y republicanos pueden aplicar estrategias bipartidistas a largo plazo para lograr intereses nacionales críticos, como el éxito de una Colombia democrática, lo ultimo que deberíamos hacer en este momento es retroceder en nuestra palabra dada a Colombia, y eso es exactamente lo que estamos arriesgándonos a hacer si el Congreso no aprueba el Acuerdo de Libre Comercio entre Estados Unidos y Colombia.

Además de la bofetada que significaría para nuestros socios colombianos, sacrificar este acuerdo por razones de política interna no sería ningún favor para los trabajadores estadounidenses. Más del 90 por ciento de los bienes colombianos entran a Estados Unidos libres de impuestos, mientras que nuestras exportaciones a Colombia pagan aranceles de hasta el 35 por ciento. Este acuerdo colocaría a nuestros trabajadores en el mismo plano, para que pudieran enviar los productos que elaboran a Colombia en los mismos términos que los colombianos nos envían los suyos.

Aprobar este acuerdo comercial sería la culminación y realización de nuestra asociación con Colombia. Ayudaría al gobierno y pueblo colombianos a mantener sus reformas democráticas y económicas. Indicaría que Colombia, como un creciente número de nuestros socios en democracia en las Américas hoy día, es un lugar confiable para invertir y estable para competir de forma efectiva en la economía mundial. Afirmaría que el futuro de nuestro hemisferio pertenece a los ciudadanos democráticos, de la izquierda y la derecha, que desean que sus líderes elegidos gobiernen de forma justa y legal, que la libertad económica y el comercio aumenten y que inviertan en su gente, y enviaría un mensaje al mundo de que Estados Unidos cumple las promesas que hace a sus amigos y aliados.

Colombia nos ha apoyado. Nosotros los hemos apoyado, y hemos tenido éxito juntos. Ahora no es el momento de arruinar los frutos de nuestra alianza, sino de consolidarlos. Ahora es el momento de mantener nuestra palabra dada a Colombia, tal como ellos mantuvieron la que nos dieron a nosotros. Hacer menos de ello no sería la forma en la que un gran país debe comportarse, y no sería la forma de recompensar a un socio leal.

(termina el artículo)

(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://usinfo.state.gov/esp)

Marcar página con:    ¿Qué es esto?