17 julio 2008
Afganistán, Zimbabwe, Sudán temas principales en conferencia de prensa
Washington --– Estados Unidos e Iraq comparten la meta de mejorar la seguridad y fortalecer la incipiente democracia de Iraq hasta que las fuerzas de la coalición, encabezada por Estados Unidos, puedan salir de ese país, dijo el presidente Bush.
“La estrategia de esta administración es regresar tras obtener éxito. Y nuestras tropas regresarán al país”, dijo Bush en una conferencia de prensa realizada el 15 de julio
Las declaraciones de Bush tuvieron lugar luego de la vuelta, el 10 de julio, de las últimas cinco brigadas de Estados Unidos, que fueron parte de la estrategia del aumento de tropas para Iraq de este año, lo que ha dejado unos 140.000 soldados de la coalición en Iraq, apenas 8.000 más que al comienzo del año.
Dado que el mandato de las Naciones Unidas para la coalición expira a fin de año, Estados Unidos e Iraq están tratando de redefinir el futuro de la relación mediante un Acuerdo Estratégico Marco, que contemple la cooperación en temas políticos, económicos y de seguridad. También están negociando un Acuerdo para el Estatus de Fuerzas que establezca reglas generales para determinar la manera en que Estados Unidos operará en Iraq una vez que expire el mandato de las Naciones Unidas.
En marcha nuevo aumento de tropas en Afganistán
Mientras tanto un nuevo aumento de tropas está en marcha en Afganistán, dijo Bush. Estados Unidos y otros 39 países que forman la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad, liderada por la OTAN, confrontan duras batallas contra los militantes Talibanes y de Al-Qaeda, que han establecido sus refugios a lo largo de la frontera entre Afganistán y Pakistán, lo que amenaza los esfuerzos de los afganos para reconstruir su país tras décadas de guerra.
“Recuerda un poco lo que tuvo lugar en Iraq hace un par de años”, anotó.
Estados Unidos ha comprometido fuerzas estadounidenses adicionales. A ellas se ha sumado un nuevo despliegue de Francia, en cumplimiento del compromiso en la Cumbre 2008 de la OTAN en Bucarest. Los esfuerzos de contrainsurgencia, agregó Bush, también incluyen los compromisos internacionales vigentes para ayudar a los afganos a establecer un gobierno democrático efectivo, que pueda prestar servicios esenciales y crear nuevas oportunidades económicas. Véase Determinación de Afganistán logra 20.000 millones de dólares en nueva ayuda.
Bush dijo sentirse preocupado por el flujo de extremistas desde sus refugios en Pakistán, lo que hará del tema de la cooperación para la seguridad en el cruce de fronteras un asunto principal cuando reciba en la Casa Blanca el 28 de julio al primer ministro pakistaní Yousuf Raza Gilani, recientemente electo.
“Pakistán es un aliado. Pakistán es un amigo. Los tres países, Estados Unidos, Pakistán y Afganistán comparten un enemigo común”, aseveró Bush.
La situación en Zimbabwe es inaceptable, dice Bush.
La determinación de la comunidad internacional en Afganistán se muestra en preocupante contraste con la decisión de Rusia y China de bloquear las sanciones del Consejo de Seguridad a Robert Mugabe, de Zimbabwe, a pesar de la persistente crisis política y humanitaria ese país, según Bush. “Francamente ello es inaceptable, y debería ser inaceptable para mucha gente”, dijo.
En meses recientes más de 100 miembros de la oposición han sido asesinados en Zimbabwe, de acuerdo a los medios informativos. Muchas otras docenas han desaparecido y otras 1.500 personas están encarceladas.
Los líderes de la reciente Cumbre del G8, realizada en Toyako, Japón – entre ellos al presidente ruso Dmitry Medvedev – expresaron su oposición a la campaña de violencia política que realiza la dirigencia de Zimbabwe, que llevó a lo ocurrido antes y después de lo que Bush calificó como “farsa electoral” el 27 de junio.
Bush se comprometió a seguir adelante con los esfuerzos diplomáticos en favor del pueblo de Zimbabwe. Ordenó al Departamento de Estado y al Departamento de Hacienda que comiencen a elaborar un programa de sanciones de Estados Unidos apuntado a los principales del régimen del presidente Robert Mugabe.
Darfur precisa una fuerza de mantenimiento de paz
Igualmente inaceptable, según Bush, es el constante padecimiento en la región de Darfur, en Sudán, donde Naciones Unidas estima que más de 200.000 personas han sido asesinadas y que más de dos millones fueron desplazadas por lo que Bush calificó como un “genocidio” cometido por las milicias respaldadas por el gobierno. Véase EE.UU. busca rendición de cuentas de los autores de genocidio en Darfur
“Estamos tratando de llegar a un arreglo con los grupos rebeldes para que puedan hablar más con una sola voz”, dijo Bush. “Estamos tratando de trabajar con el presidente sudanés Omar El-Bashir para asegurarnos de que comprenda que habrán sanciones permanentes si es que no progresa”.
Bush declinó comentar sobre la decisión del Tribunal Penal Internacional de acusar al líder sudanés de cometer genocidio, pero anotó que los líderes del G8 en Toyako tuvieron a Darfur en mente y que se precisan más progresos en relación con el despliegue en Darfur de una fuerza híbrida entre la Unión Africana y la ONU para el mantenimiento de la paz. “Las Naciones Unidas tienen que trabajar con el gobierno actual para movilizar esas tropas y salvar vidas”, dijo Bush.
Para ver el texto completo, en inglés, de las declaraciones del presidente Bush visite el sitio America.gov
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