23 enero 2008
Cómo combate el gobierno de EE.UU. la trata de personas

Washington – Cuando los encargados de reclutar personal mostraron una atractiva imagen de los posibles empleos en el extranjero, Aye Aye Win, de nacionalidad birmana, junto a otros 800 emigrantes birmanos, viajó voluntariamente a una fábrica de crianza y procesamiento de camarones, donde todos fueron forzados a trabajar día y noche, nunca recibieron paga y se les prohibía salir del remoto recinto vallado con alambre de púas.
Cuando intentó escapar, la amarraron a un poste en el patio, le golpearon y le negaron alimentos o agua. Fue liberada por la policía tailandesa en 2006.
Mark Lagon, que dirige la Oficina de Departamento de Estado de Estados Unidos de Vigilancia y Combate a la Trata de Personas, reflexionaba sobre la historia de Aye Aye y se planteó la siguiente cuestión: “Golpeada y torturada, padeciendo hambre y humillación, ¿no es esto esclavitud?”
El gobierno de Estados Unidos calcula que hasta 800.000 personas al año son sujetas a la trata en las fronteras internacionales y millones más son tratados en sus propios países. Se les coacciona para que sean sirvientes internos o trabajadores dependientes de un lugar o persona, se venden y compran para ejercer la prostitución, los trabajos domésticos o de granja y capturados para servir como niños soldados. Casi 80 por ciento de las víctimas transnacionales son mujeres, y 50 por ciento son menores. La mayoría de las mujeres son traficadas para la explotación sexual comercial.
La Oficina de Vigilancia y Combate a la Trata de Personas del Departamento de Estado, que cuenta con una plantilla de 31 personas, es hoy ampliamente conocida no sólo por el informe anual que publica sobre la trata. Opera desde noviembre de 2001 y fue reconocida por el columnista del diario The New York Times Nicholas Kristof como “una de las unidades más efectivas del gobierno de Estados Unidos”.
EL INFORME “TIP”
La oficina destaca tres áreas de importancia que llama “las tres P”: 1)presentar a los traficantes ante la justicia; 2) proteger y asistir a las víctimas y, 3) prevenir que la trata ocurra o continúe ocurriendo. Su informe anual de Trata de Personas (TIP) establece cuatro categorías para 164 países, las categorías se denominan filas (fila 1, fila 2, fila 2 en observación, y fila 3), según estos países cumplan con las normas mínimas para la eliminación de la trata de personas. Mucha de la información que se recoge en el informe se recopila durante las visitas sobre el terreno que hacen los representantes de las oficinas, que acuden a regiones aisladas para descubrir rutas escondidas y tácticas de trata.
Gracias en parte al informe:
• Camboya cerró un distrito de prostitución donde había menores de 10 años que eran vendidas abiertamente y prostituidas, y donde se anunciaban “niñas baratas” en Internet;
• Japón redujo la cantidad de visas de alternadoras que se emiten para bailarinas, cantantes y otros tipos de entretenedoras filipinas porque los tratantes forzaban a muchas de estas mujeres a ejercer la prostitución;
• Los Emiratos Árabes Unidos eliminaron la explotación de niños del sur de Asia como jinetes de camellos de carreras y pagó por la repatriación de más de 1.000 niños a sus países de origen;
• Jamaica prometió reforzar la aplicación de la ley para perseguir estos delitos este año;
• Arabia Saudita declaró que tiene la intención de adoptar el Protocolo sobre Trata de Personas de la ONU del año 2000; y
• Taiwan ofreció fortalecer sus leyes contra la trata.
Desde que se publicó el informe en junio hasta el mes de febrero siguiente, representantes de las oficinas han conseguido la participación de gobiernos extranjeros en objetivos contra la trata recogidos en el informe y recopilado nueva información. Los destinos más importantes son los países ubicados en las filas 3, 2 en observación y 2 que están en mayor situación de riesgo para caer en una categoría inferior en el próximo informe.
CREACIÓN DE ALIANZAS
La oficina gestiona una diversidad de subvenciones, desde 25.000 hasta más de un millón de dólares. Una de estas subvenciones proporciona fondos parciales para un estudio de la publicación periódica de las Asociación Médica Estadounidense que revisa el nexo entre la trata de personas traficadas para actividades sexuales y la incidencia de VIH. El estudio halló que la prevalencia de VIH entre las mujeres traficadas desde Nepal y prostituidas en la India es del 38 por ciento y excede el 60 por ciento entre las niñas prostituidas antes de los 15 años de edad.
La oficina también crea nuevos modelos para rescatar, rehabilitar y repatriar a las víctimas. Se asoció con la Corporación Financiera Internacional en 2006 para ofrecer asistencia terapéutica, capacitación profesional y oportunidades de empleo para las víctimas de la trata de personas y mujeres en situación de riesgo en países en desarrollo.
La oficina también tiene alianzas con organizaciones no gubernamentales con sede en Estados Unidos (ONG) tales como International Justice Mission (Misión de Justicia Internacional), Free the Slaves (Liberar los esclavos), World Vision (Visión Mundial), Protection Project (Proyecto Protección), Coalition Against Trafficking in Women (Coalición Contra Trata de Mujeres) y el Proyecto Polaris. Una reciente colaboración con el Proyecto Polaris estudió la migración de los proxenetas y traficantes de las calles de Washington a centros en línea después de redadas de la policía.
En todo el mundo la oficina tiene alianzas con receptores de las subvenciones, desde India hasta México, gobiernos como Suecia o Ghana y entidades tales como la Organización Internacional del Trabajo.
La oficina también ha sido consultada para la realización de películas, programas de televisión, incluyendo el documental de la cadena Lifetime Human Trafficking (Trata de personas) que se ha mostrado en más de 80 embajadas en todo el mundo.
HAY QUE ACTUAR A NIVEL NACIONAL
Sobre el asunto de la trata en Estados Unidos, dijo Lagon, “además de ofrecer asesoría a otros gobiernos sobre el modo de aplicar las normas mínimas del protocolo de la ONU sobre trata de personas, los esfuerzos a nivel nacional son extravaliosos para nuestra diplomacia”. Añadió que “estas acciones muestran que tenemos un problema, que intentamos avanzar, dar cuentas y crear modelos para compartir con nuestros asociados”.
“Esta campaña para crear conciencia sobre la trata de personas y encontrar más víctimas es una clásica respuesta estadounidense”, dijo Lagon. “Es un esfuerzo excepcionalmente importante porque estamos ayudando a las personas más degradadas, más explotadas, más deshumanizadas en el mundo”.
El autor es especialista en relaciones públicas en la Oficina de Vigilancia y Combate a la Trata de Personas del Departamento de Estado. Este artículo es una adaptación de una pieza más amplia publicada en la edición de enero de 2008 de la revista del Departamento de Estado State.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)