29 febrero 2008
Colaboraciones internacionales desarrollan nueva capacidad solar de EE.UU.
Washington – Los avances tecnológicos, los créditos fiscales y la demanda mundial de energías renovables limpias han convertido la luz del sol en una de las materias primas más prometedoras del mundo, en especial en Estados Unidos, donde la energía solar instalada aumentó un 125 por ciento entre 2006 y 2007.
Los 314 megavatios de electricidad nueva que tiene el país y que se deriva del sol son consecuencia de alianzas público-privadas, colaboraciones internacionales y nuevas empresas de energía solar en expansión. Gran parte de ese crecimiento depende de los créditos fiscales que se otorgan a inversiones en energía solar y que se crearon en el proyecto de ley de Energía de 2005. Los créditos se vencen a finales de 2008.
La Asociación Industrial de Energía Solar (SEIA) en Washington ha solicitado al Congreso que extienda el crédito tributario del 30 por ciento para la inversión en energía solar ocho años más para los proyectos solares comerciales y seis años más para los proyectos residenciales.
Los gobiernos de algunos estados ofrecen incentivos fiscales para proyectos de energía solar con la idea de atraer empresas y empleos relacionados con este sector. Al menos 37 estados ofrecen incentivos directos no residenciales o créditos fiscales comerciales para proyectos de energía solar y otras energías renovables.
El estado de California, cuya Iniciativa Solar de California asciende a 3.300 millones de dólares, es el principal mercado. Le siguen Nueva Jersey, Colorado, Ohio, Michigan, Nevada, Nueva York, Texas y otros. Sin embargo, la industria de la energía solar desea obtener un crédito tributario federal.
Según dijo la portavoz de SEIA Monique Harris, al Servicio Noticioso desde Washington, “lo que se critica es: ¿por qué no tener [un crédito tributario] federal que beneficie a todos los estados y a todos los ciudadanos y empresas que operan aquí?”
El programa federal Iniciativa Solar de Estados Unidos, del Departamento de Recursos Energéticos de EE.UU., pretende lograr la rentabilidad de las tecnologías solares en todos los sectores del mercado para el año 2015.
LA ENERGÍA DEL SOL
Entre las tres tecnologías solares de mayor crecimiento cabe destacar la energía solar térmica, la energía solar termoeléctrica (CSP) y la energía fotovoltaica. Los dispositivos heliotérmicos utilizan directamente el calor del sol para calentar piscinas y hasta para generar vapor que produce electricidad.
Las plantas que concentran la energía solar producen energía eléctrica al convertir la luz del sol en temperaturas altas, utilizando grandes espejos y canalizando el calor a través de un generador convencional. Las plantas constan de dos partes: una que recolecta la energía solar y la convierte en calor, y otra que convierte la energía del calor en electricidad.
La luz del sol, en lugar del calor, es lo que impulsa las células fotovoltaicas. Las células, que actualmente se fabrican con silicio semiconductor, convierten la luz del sol en electricidad. En la energía fotovoltaica, las partículas de luz llamadas fotones penetran la célula y derriban los electrones de los átomos de silicio, creando así una corriente eléctrica. Con tal de que entre luz en la célula, los electrones se desplazarán fuera de ella. Al igual que una pila, la célula misma no utiliza sus electrones y, por tanto, no pierde energía, sino que convierte un tipo de energía (la luz del sol) en otro (los electrones en movimiento).
La CSP a escala de utilidades y la energía fotovoltaica están en alza en Estados Unidos. En 2006, la Base Aérea de Nellis, en Nevada, una de las mayores bases de aviones caza del mundo, hizo pública la mayor red fotovoltaica del mundo. La planta de 14 megavatios suministrará el 25 por ciento de la electricidad que utiliza la población de la base, que asciende a 12.000 personas, y le ahorrará al contribuyente un millón de dólares al año. Nevada Solar One, una planta de CSP de 64 megavatios también inició sus operaciones ese mismo año.
En 2011, la Empresa de Servicios Públicos de Arizona (APS) comenzará a obtener su energía de una planta de CSP de 280 megavatios que la empresa española Abengoa Solar construirá cerca de Gila Bend (Arizona). La empresa australiana Ausra Inc. tiene previsto construir una fábrica en Las Vegas para componentes que se utilizan en el sector de la energía solar termoeléctrica, y la compañía alemana Schott Solar construirá una planta a un costo de 100 millones de dólares en Albuquerque (Nuevo México) donde se fabricarán piezas para plantas de energía solar termoeléctrica y energía fotovoltaica.
En Golden (Colorado), el Laboratorio Nacional de Energías Renovables del Departamento de Recursos Energéticos (DOE) ha desarrollado tecnologías solares y otras renovables desde que abrió en 1977 bajo el nombre de Instituto de Investigación de la Energía Solar. Sus investigaciones sobre energía fotovoltaica apoyan el objetivo del DOE de reducir el costo medio de sistemas fotovoltaicos que enlazan con la red eléctrica de 6,25 dólares por vatio a 3,30 dólares para el usuario final. El resultado será una reducción en el costo medio de electricidad que generan los sistemas PV desde una corriente, de 0,25 centavos por kilovatio/hora a 0,09 centavos.
Este objetivo cumple uno de los 14 grandes desafíos de ingeniería del siglo XXI, establecidos por un comité de expertos internacionales convocados por la Fundación Nacional de Ciencias de EE.UU. ¿El desafío? “Hacer que la energía solar sea asequible”.
TECNOLOGÍAS EMERGENTES
En el soleado valle del silicio de California han aparecido empresas de energía solar de alta tecnología, financiadas con capital de riesgo y otras fuentes, listas para fabricar una gama de tecnologías avanzadas.
“Como consecuencia, aumenta el número de tecnologías nuevas”, dijo al Servicio Noticioso desde Washington Larry Kazmerski, director del Centro Nacional de Energía Fotovoltaica del Laboratorio Nacional de Energías Renovables. “Incluso las tecnologías que la gente pensaba que no verían hasta dentro de unos años, como por ejemplo en el ámbito de láminas delgadas, ya existen y están en proceso de fabricación.
Lo que ofrece el valle del silicio, agregó, es un grupo de personas que han trabajado en la industria de la semiconducción y que aplican sus conocimientos al ámbito de la energía solar.
“Es una unión entre la tecnología, los tecnólogos, los investigadores y la gente que sabe dirigir una empresa”, comentó Kazmerski.
El futuro de las células fotovoltaicas radica en sus materiales semiconductores que absorben la luz, entre los que se cuentan obleas cristalinas de silicio o las prometedoras láminas delgadas de silicio amorfo, telurio de cadmio e indio de cobre (galio), lo que Kazmerski denomina tecnologías disruptivas, puesto que producen una ruptura brusca con las normas vigentes del mercado.
Los productos pueden ser disruptivos al utilizar técnicas de producción que generan eficiencias mucho más elevadas que los métodos vigentes, o que utilizan enfoques que conservan los materiales, dos características que ya se ven en algunas empresas solares del valle del silicio. Muchas de las tecnologías solares de vanguardia tuvieron su origen en el Laboratorio Nacional de Energías Renovables.
“Algunas de las tecnologías disruptivas en torno a las láminas delgadas”, explicó, “se originaron aquí en los laboratorios para demostrar que podían convertir eficazmente la luz solar en electricidad y [determinar] las mejores propiedades de los dispositivos para hacerlo. Muchas empresas nuevas en [el valle del silicio] utilizan tecnologías que se desarrollaron y demostraron en este laboratorio nacional”.
Para más información en inglés sobre las investigaciones en tecnología solar, véase la página web del Laboratorio Nacional de Energías Renovables. (En inglés).
Puede consultar información adicional acerca de la Iniciativa Solar de Estados Unidos y sobre la energía solar en las páginas web del DOE. (Ambas en inglés).
Encontrará más información en inglés sobre la Asociación de Industrias de Energía Solar visite la página web de dicha organización.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)