27 febrero 2008
Objetivo de AFRICOM prevenir conflictos, no intervenir en crisis
Washington – El director del nuevo Comando militar de Estados Unidos para África ha viajado a 30 países del continente africano para escuchar las peticiones de los dirigentes en lo que respecta a la manera en que Estados Unidos puede respaldar sus esfuerzos para lograr la estabilidad y prosperidad. Los líderes africanos han solicitado la asistencia de Estados Unidos para establecer sistemas de control de las zonas costeras, mejorar la seguridad marítima y promover mejor mantenimiento y logística.
AFRICOM no supone de ninguna manera la militarización del continente ni de sus países insulares, asegura su comandante, el general William “Kip” Ward. “No es el caso”, recalcó Ward durante su intervención en fechas recientes en el Real Instituto de Servicios Unidos de Londres.
El comando, similar a los que ya existen para Europa, Oriente Medio y el sudeste asiático, el Pacífico y las Américas, ha sido creado para colaborar con países africanos soberanos en apoyo de objetivos mutuos.
“AFRICOM reconoce la relación esencial entre la seguridad, la estabilidad, el desarrollo económico y el avance político, todos ellos factores que atienden las necesidades básicas de los pueblos de una región”, declaró Ward, y trabaja de forma colaboradora que no interfiere con los esfuerzos actuales encaminados a lograr esos objetivos.
Lo que hace diferente a este comando es su estructura de organización. Uno de los vicedirectores de Ward es una alta funcionaria del Servicio Exterior, la embajadora Mary Carlin Yates, que ha ejercido el cargo de embajadora en Burundi y en Ghana.
La cartera de responsabilidades de Yates son las actividades cívico-militares. Según la embajadora, es el momento adecuado de que haya un comando con enfoque exclusivo en África, no como respuesta a una serie de crisis en el continente, sino porque existe la necesidad mutua de un compromiso prolongado entre Estados Unidos y África.
Yates y Ward han viajado a los países de la región y prestado atención a la lista cada vez más amplia de prioridades africanas. De vuelta en sus oficinas principales en Stuttgart (Alemania), pueden clasificar las peticiones con los representantes de los Departamentos de Hacienda, Comercio, Defensa, Seguridad Nacional y Recursos Energéticos, así como la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, para evaluar qué se puede hacer, en cuanto a recursos y tiempo. La carácterística singular de este comando radica en su intento de integrar y coordinar de mejor forma la participación interagencial y de organizaciones no gubernamentales, a fin de satisfacer las necesidades de seguridad y de la sociedad civil.
Los oficiales también han realizado visitas a instituciones como la Comunidad Económica de los Estados de África Central, la Comunidad de África Meridional para el Desarrollo, la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental y la Unión Africana. Todo ello sienta las bases de brindar asistencia a organizaciones regionales que los africanos consideran importantes.
Ward explica que el objetivo de todos estos viajes es intentar entender lo que ocurre en África “desde la perspectiva de otros, no solo la nuestra”.
Las actividades del comando fomentan lo que él denomina una “seguridad activa” que puede abarcar una variedad de misiones, entre ellas las maniobras militares bilaterales y los esfuerzos para consolidar la capacidad militar africana para que países individuales puedan realizar más fácilmente misiones independientes.
LA PREVENCIÓN DE CONFLICTOS ES LA CLAVE DEL DESARROLLO
Ward sostiene que es importante ayudar a establecer las condiciones en África que contribuyan a prevenir los conflictos. Se trata de establecer alianzas que conduzcan a una mejor seguridad y desarrollo económico a largo plazo, explicó.
Según él, a través de este comando, Estados Unidos escucha, aprende y se adapta al responder a las peticiones. Los líderes militares y civiles estadounidenses colaborarán con sus homólogos africanos en una forma abierta y transparente, dijo, sentando así las bases de la confianza y demostrando la fiabilidad de Estados Unidos en su condición de socio.
No se trata de ningún tipo de invasión estadounidense, asegura Ward. “No le hemos pedido a ninguna nación africana que auspicie ninguna de las partes de que consta el comando”.
El enfoque será siempre en brindar programas, dijo el comandante. En el futuro, puede que exista la necesidad de tener una pequeña plantilla o un centro de logística en África para facilitar los programas, pero no obstante dijo Ward: “No se trata de fuerzas de combate en el terreno, no se trata de establecer brigadas aéreas”.
Ward visitó en fechas recientes el buque USS Fort McHenry que está viajando a diversos puertos de África Central y Occidental con una tripulación europea, africana y estadounidense. El recorrido del barco es el centro vital de la Iniciativa de Alianza con África, que proporciona capacitación marítima y a la vez completa proyectos humanitarios.
Ward dijo que el buque ofrece la oportunidad de responder a las preguntas que a menudo se plantean en esa región de África:
El vicedirector de operaciones militares de Ward, el vicealmirante Robert Moeller, dice que uno de los primeros desafíos que afrontará AFRICOM será ayudar a los socios africanos a afrontar enfermedades como la malaria y el VIH/SIDA.
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