15 febrero 2008
Incertidumbre sobre la demanda crea cautela entre los productores
Este artículo es el primero de una serie de dos partes sobre el futuro de la tecnología automotriz.
Washington – Para Piotr Gajewski de Rockville (Maryland) manejar el Toyota Prius 2004 es una experiencia estupenda; tanto que el director artístico y musical de la Filarmónica Nacional y su esposa compraron otro automóvil híbrido que funciona con gasolina y potencia eléctrica, un vehículo todoterreno Ford Mercury Mariner.
En Estados Unidos, los fabricantes de automóviles y los encargados de elaborar las políticas esperan que más usuarios de automóviles sigan el ejemplo de consumo del matrimonio Gajewskis. Si lo hacen, las tecnologías automotrices innovadoras podrían ayudar a Estados Unidos a reducir sus emisiones de dióxido de carbono y su dependencia del petróleo.
La transición a la próxima generación de vehículos presentará un tremendo desafío para los fabricantes de automóviles y las industrias afines, según los expertos y los ejecutivos del sector automotriz. Estos retos incluyen barreras tecnológicas, incertidumbre sobre la demanda y grandes inversiones en momentos en que los productores estadounidenses reestructuran sus operaciones para manejar las pérdidas económicas.
En un simposio celebrado el 23 de enero en la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Washington, ejecutivos y expertos del sector acordaron que no hay una única tecnología que vaya a cubrir las necesidades de todos los mercados y cumpla todas las expectativas.
Por lo tanto, los fabricantes de automóviles de Estados Unidos investigan distintas tecnologías con diferentes posibilidades y beneficios que juntos, según dicen, podrían transformar la industria automotriz.
Los vehículos híbridos, que se conectan para cargar electricidad en un enchufe exterior o funcionan con gasolina, prometen tener una vida útil más duradera y costar menos, a la larga, que los actuales automóviles híbridos. Los futuros automóviles que se enchufen a la corriente funcionarán sólo con electricidad. Los vehículos de combustible flexible, que funcionan con una mezcla de gasolina y etanol conocida como E85, prometen reducir el consumo de petróleo. Los vehículos con células de combustible no utilizan petróleo ni emiten carbono.
Además de los avances en tecnología de motores de propulsión, los materiales están cambiando; acero ultra ligero o compuestos de polímero utilizados para construir vehículos pueden tener gran potencial de ahorro de combustible. Puesto que los materiales ligeros son más resistentes a los choques que el acero, utilizarlos puede salvar vidas y petróleo, indica Amory Lovins del Instituto Rocky Mountain, una organización no gubernamental de gestión sostenible. (Véase “Reinvención de la rueda: revolucionar la eficiencia de los automotores”).
Por ejemplo, General Motors, está comprometido con el combustible flexible y los autos que se enchufan y está llevando a cabo las pruebas de mercado más amplias para los automóviles con células de combustible. Toyota ha prometido poner en el mercado una flota “significativa” de vehículos híbridos propulsados por pilas de litio para el año 2010. Y Daimler Chrysler apuesta por los vehículos de diesel avanzado que se puedan enchufar a la red.
Los fabricantes independientes de automóviles también se han incorporado a la carrera tecnológica. En la muestra de automóviles que tuvo lugar en enero en Detroit, la empresa Fisker Coachworks mostró el auto Karma que se enchufa a la red, y que los expertos calificaron como una maravilla del diseño y la ingeniería. También, estudiantes del Instituto Tecnológico de Massachusetts organizaron un consorcio internacional para planear la construcción en tres años de un vehículo de pasajeros llamado VDS Vision que será sumamente eficiente, muy seguro y que no perjudicial para el medioambiente.
(Véase “Grupo internacional planea fabricar un automóvil hipereficiente y superseguro”).
Ed Wall del Departamento de Recursos Energéticos de EE.UU. cita los autos híbridos que se enchufan y vehículos que consumen etanol celulósico como las tecnologías más prometedoras entre las muchas que apoya el gobierno. El etanol de celulosa, elaborado con biomasas como hierbas de mijo y astillas de madera, ofrece más ahorro energético neto y menos emisiones de dióxido de carbono que el etanol derivado de otros materiales. Sin embargo, la producción de etanol de celulosa todavía no está comercializada.
En un futuro cercano, la industria automovilística se centrará en los vehículos de combustible flexible, los híbridos y la mejora en la tecnología de combustión interna, dicen los expertos.
Gajewski piensa continuar comprando vehículos avanzados. De su Prius dice que valora el ahorro de combustible, el mayor intervalo de tiempo entre las paradas para llenar el depósito, y el pensamiento reconfortante de que su auto hace de él alguien un poco menos perjudicial para el medio ambiente.
“Es fácil acostumbrarse a todo esto, ya no se retrocede”, dijo.
Sin embargo, a los fabricantes de vehículos les preocupa que muchos clientes puedan evitar estos vehículos más eficientes y limpios porque, al menos al principio, cuesten más y exijan algunos cambios en los hábitos de conducir. Aunque el Toyota Prius ha tenido mucho éxito desde su entrada en el mercado estadounidense en 2004, encuestas tales como la de Synovate, que evalúa las actitudes de los compradores, indican que la mayoría de los consumidores estadounidenses no quieren pagar más por la mezcla E85 y tampoco muestran mucho entusiasmo por los autos híbridos. La mayoría no conocen bien el tema de las tecnologías automotrices avanzadas.
Los fabricantes de automóviles esperan que el gobierno ayude a animar a los consumidores a comprar vehículos más avanzados. Dicen que si hubiera incentivos a los consumidores para comprar vehículos más avanzados se estimularía la demanda de los mismos y aceleraría su adopción, y una campaña de educación al consumidor ayudaría a ampliar el conocimiento de las nuevas tecnologías.
Algunos gobiernos locales y estatales, empresas de servicios públicos, negocios y organizaciones no gubernamentales ya se han unido para promover los híbridos que se pueden enchufar a la red y los vehículos de combustible flexible a través de ordenes de flotillas, reembolsos, incentivos, endosos y otras medidas. Por ejemplo, en 2006 se lanzó una campaña en Austin (Texas) que se ha ampliado por todo el país y ahora tiene más de 600 asociados en 40 estados.
Sin embargo, dicen los expertos, incluso si el gobierno ofreciera el mayor apoyo, ello no tendría ningún efecto si la industria no ofrece modelos atractivos y otros accesorios aparte de una nueva tecnología motriz para impresionar a los compradores.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)