11 febrero 2008
Los aspirantes Mike Huckabee y Ron Paul todavía compiten, pero no le alcanzan
Washington – El ex-gobernador de Massachusetts Mitt Romney cesó en su interés, que comenzó hace más de un año, de ser candidato presidencial del Partido Republicano, allanando el camino para que el senador por Arizona, John McCain, logre la nominación partidaria.
“Participé en esta competencia porque amo a Estados Unidos. Y porque amo a Estados Unidos, en este momento de guerra, creo que tengo que hacerme a un lado, por el bien de nuestro partido y de nuestro país”, dijo Romney ante los participantes de la Conferencia de Acción Política Conservadora, realizada el 7 de febrero en Washington.
Romney aseveró que era más importante unificar el partido en lugar de seguir peleando por la nominación presidencial. Añadió que prolongar la batalla por la nominación sólo podía favorecer a que los demócratas, Barack Obama o Hillary Clinton, ganaran la elección.
Ese mismo día un poco más tarde McCain habló ante la misma audiencia y se refirió a sí mismo como el principal competidor republicano. El senador reveló haber conversado con Romney “coincidimos en sentarnos para conversar y coincidimos en la importancia de unificar a nuestro partido”.
En la actualidad McCain cuenta con más de la mitad de los 1.191 delegados que precisa para asegurarse la candidatura republicana.
“Me sentiría honrado, con profunda humildad, si fuera designado por mi partido para seguir adelante con esta campaña”, dijo.
El representante en el Congreso por Texas, Ron Paul, sigue en la competencia, pero su candidatura es considerada inviable, dado que apenas ha logrado el apoyo de 21 delegados debido a los malos resultados que obtuvo en las primarias y las asambleas electorales.
Mike Huckabee, exgobernador de Arkansas, también sigue en la competencia, aunque los medios de prensa y los expertos políticos de Estados Unidos consideran muy poco probable que pueda lograr la nominación presidencial. Apenas tiene 179 delegados a favor, en comparación a los 699 que tiene McCain.
“Esta es una competencia entre dos hombres por la nominación, y estoy comprometido con seguir en la marcha. Como conservador verdadero, auténtico, consistente, tengo la misión de llevar la esperanza, la oportunidad y la prosperidad para todos los estadounidenses y quiero pedirles y agradecer el apoyo de aquellos que hasta ahora apoyaban a Mitt”, dijo Huckabee, en un comunicado de prensa que difundió el 7 de febrero.
Desafíos pendientes para McCain
No es coincidencia que en su comunicado de prensa Huckabee se caracterizara como “conservador auténtico”. Muchos republicanos conservadores se han mostrado reacios a apoyar a McCain, que es conocido por sus posiciones moderadas.
En general, en las primaras estadounidenses, los candidatos tratan de atraer a las bases del partido y en ese afán suelen variar hacia la derecha o la izquierda del centro político, dependiendo del partido. Una vez que conseguida la nominación el candidato por lo general retoma el centro para atraer a los independientes y votantes del partido opositor.
McCain, que tiene un largo historial de colaboración con políticos de ambos lados del espectro político, ya ha logrado el apoyo de algunos independientes, aunque está luchando para lograr el respaldo de la base conservadora de su partido.
El senador por Arizona precisa demostrar a su propio partido que está ganando el apoyo de los conservadores y de los cristianos evangélicos, afirmó John Mercurio, director ejecutivo de la publicación The Hotline, una fuente informativa que se difunde por Internet desde Washington. Mercurio asistió a una sesión informativa realizada el 5 de febrero con periodistas extranjeros en el Centro de Prensa Extranjera (FPC).
En días recientes han sido evidentes los esfuerzos de McCain por acercarse a los conservadores. “Me enorgullece ser un conservador y hago esta aclaración porque yo comparto con ustedes los principios más básicos del conservadurismo”, afirmó en la conferencia conservadora del 7 de febrero. McCain citó su creencia en un gobierno pequeño, con impuestos bajos y firmes valores sociales, como evidencia de que es conservador.
Si los conservadores no respaldan a McCain es posible que se junten y elijan a un tercer candidato de su partido, alguien a quién consideran “un conservador auténtico”, aseveró Thomas Mann, analista principal en el Instituto Brookings, en la sesión informativa en el FPC.
“Eso obviamente dañaría la papeleta republicana”, agregó Mann, y destacó que tampoco hay una persona clara que pueda presentarse como un tercer líder partidario conservador.
La convocatoria de Huckabee entre los conservadores
Algunos miembros del partido han planteado la idea de cómo lograr que los conservadores apoyen a McCain: sugiriendo que Huckabee se presente como candidato a la vicepresidencia. Es tradicional que el candidato presidencial elija a su acompañante para la vicepresidencia.
Huckabee y McCain “no pueden ser más diferentes en cuestión de estilos y de antecedentes laborales. Ambos proceden de mundos muy, pero muy diferentes en el partido republicano, y al mismo tiempo en realidad cada uno atiende a las necesidades del otro”, afirmó Mercurio.
Sin embargo hay posibles desventajas en elegir a Huckabee como compañero de fórmula, dijo Ann Stone, una activista republicana.
“La gran fuerza de McCain es que atrae el voto cruzado”, dijo el 6 de febrero en una conferencia videodigital auspiciada por el Departamento de Estado. Si McCain elige a alguien con antecedentes tan conservadores como los de Huckabee, podría perder esos votantes, según Stone.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)