11 febrero 2008
Competencia republicana parece llegar a su fin
Washington – Aun cuando los delegados se cuentan todavía por todo el país, está claro que ni Barack Obama ni Hillary Clinton emergieron del “Supermartes” como abanderado de la nominación presidencial del partido demócrata.
Los votantes se presentaron en números sin precedentes el 5 de febrero y con ello tanto el senador Obama de Illinois como la senadora Clinton de Nueva York lograron importantes victorias.
En todo el país Clinton ganó por un estrecho margen más votos que Obama, pero los números estaban muy próximos: se emitieron 14,6 millones de votos en el país, Clinton obtuvo alrededor de 53.000 más que Obama: La competencia demócrata del “Supermartes” es virtualmente un empate, según los expertos políticos.
Obama obtuvo la victoria con amplios márgenes en más estados menos poblados, tales como Idaho y Dakota del Norte. Clinton logró victorias en menos estados, pero logró los estados con más delegados, incluyendo California y Nueva York.
Mientras tanto, los votos en otros estados estaban muy aproximados, en Nuevo México, después de dos días de que las papeletas se emitieran, todavía no estaba claro quien había obtenido más votos. (Ver artículo relacionado).
No importa quién sea el ganador de los votos populares en el estado, comentó el consultor de medios demócrata Gary Nordlinger el 6 de febrero en una videoconferencia en el Departamento de Estado. “Lo que se debe observar es quién obtiene los delegados”, dijo.
A diferencia del partido republicano, que permite que en algunos estados el candidato ganador obtenga el apoyo de todos los delegados, en el partido demócrata los delegados se reparten proporcionalmente al numero de votos populares obtenido.
Competencias reñidas en la mayoría de los estados implican que Clinton y Obama se dividan casi por igual el número de delegados obtenidos en el “Supermartes” lo que deja a ambos candidatos lejos de asegurarse la nominación del partido.
RAZONES DE LA DIVISIÓN ENTRE CLINTON Y OBAMA
Aunque comparten perspectivas similares en la mayoría de las cuestiones, Obama y Clinton tienen diferentes bases de apoyo, dijo el encuestador John Zogby, presidente de Zogby International. La fortaleza de Obama viene del apoyo que recibe de los votantes afroestadounidenses y los jóvenes, mientras que Clinton tiene gran apoyo de los hispanos y las mujeres de más edad.
Zogby dijo a los periodistas en el Centro de Prensa Extranjera (FPC) del Departamento de Estado el 5 de febrero que tomaría al menos unas cuantas semanas más determinar quien va a ganar la designación. “Esto es algo más que dos personalidades, la de Barack Obama contra la de Hillary Clinton. Esto es una guerra entre dos demografías, cada una con su propio sentido de dirección”.
“Las mujeres mayores de 45 años dicen, ‘Nos toca a nosotras. Este es el último techo de cristal que tiene que romperse’” indicó Zogby. “Los afroestadounidenses dicen, ‘este es nuestro turno’” .
“Barack Obama no es sólo un afroestadounidense, sino que sigue la tradición de la esperanza y la oportunidad” que es lo que atrae a los votantes jóvenes, explicó Zogby.
LO QUE LES ESPERA A LOS DEMÓCRATAS
Los candidatos prestan ahora atención a un puñado de estados que votarán durante la próxima semana.
“Obama tiene la ventaja en todos estos estados”, dijo Thomas Mann, consultor principal en la Institución Brookings de Washington. Mann dijo a los periodistas en el FPC el 5 de febrero que “tiene una posibilidad razonable de dominar las competencias en las próximas tres semanas”.
Hasta el momento a Obama le ha ido bien en la mayoría de las asambleas electorales. Washington, Nebraska y Maine celebrarán asambleas el fin de semana del 9 y 10 de febrero. También tiene ventaja en competencias en las que hay poblaciones afroestadounidenses de gran tamaño, como Louisiana, que vota le 9 de febrero, y el Valle del Potomac (Maryland, Virginia y la ciudad de Washington, Distrito de Columbia), donde se celebran primarias el 12 de febrero.
Además, Obama tiene bastante más dinero para invertir en su campaña, ya en enero recaudó 32 millones de dólares mientras que Clinton recaudó 13 millones.
Sin embargo, hasta el momento a Clinton le ha ido bien en estados de gran población, lo que se ve como indicación de ventaja para las primarias que tendrán lugar el 4 de marzo en Ohio y Texas, donde hay un número significativo de delegados que es relevante. Su campaña también está pendiente de Pensilvania, que celebra primarias el 22 de abril, como una importante oportunidad.
Incluso si Clinton no llegara a obtener un gran número de delegados en febrero, podría alcanzar a Obama si gana en los estados con más delegados en marzo y abril.
Los demócratas podrían continuar su competencia por la designación del candidato por algún tiempo, pero el partido republicano está próximo a nominar al suyo. El senador por Arizona John McCain, que va a la cabeza por bastante margen en la obtención de delegados, es el nominado de hecho después de que el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney abandonara la competencia el 7 de febrero. La selección oficial del candidato republicano tendrá lugar en la Convención Nacional Republicana a principios de septiembre.
Los demócratas no están necesariamente en desventaja por tener un proceso de designación más largo. Los expertos políticos dicen que una vez que el candidato sea seleccionado los demócratas pueden unirse como partido.
Mann dijo que la mayoría de los que apoyan a Clinton apoyarían a Obama si este resulta el nominado, y viceversa.
La actual división entre los demócratas no refleja descontento con el partido, indicó Mann, “sino una incertidumbre real sobre a quien elegir y una diferencia de opinión sobre quien sería mejor candidato para la elección general y desempeñaría mejor el cargo”.
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