07 febrero 2008
Recomendación anual permite al presidente promover prioridades
Washington – Todos los años, a principios de febrero, el presidente de Estados Unidos envía al Congreso el presupuesto del gobierno estadounidense. Una ley federal de 1921, la Ley de Presupuesto y Contabilidad ordena al presidente que prepare y presente dicho documento “no antes del primer lunes de enero y no más tarde del primer lunes de febrero”.
El 4 de febrero, el presidente Bush hizo historia en materia presupuestaria de dos maneras:
-- Presentó la propuesta de financiación en formato electrónico; y
-- El plan de gastos federales que planteó supera los 3 billones de dólares.
Bush dijo que su presupuesto “logra algunos objetivos importantes. Uno, entiende que la prioridad fundamental es la defensa de nuestro país, así que por ello se financia el ejército y la seguridad nacional. En segundo lugar, el presupuesto mantiene nuestra economía en crecimiento”.
La solicitud de 3,1 billones de dólares para el año fiscal 2009 está diseñada para tratar de solucionar los desafíos económicos del país, asegurar la prosperidad y seguridad sostenibles y ayudar a equilibrar el presupuesto para 2012, según la Casa Blanca. Congelaría la financiación de la mayoría de los programas nacionales y busca desacelerar el crecimiento de los llamados programas titulares tales como el seguro social y los programas de ayuda y asistencia médicas Medicare y Medicaid, que proporcionan subsidios a ciudadanos estadounidenses conforme a un criterio que los hace elegibles para estos.
Aunque los 3 billones propuestos por el presidente son una enorme cantidad de dinero, el gasto anual total del gobierno federal de Estados Unidos en los años recientes ha oscilado alrededor de el 16 por ciento del producto interno bruto (PIB) del país. El total de los gastos gubernamentales, incluyendo los gobiernos estatales y locales es de alrededor del 28 por ciento del PIB en Estados Unidos, un nivel de los más bajos entre los países industrializados. En muchos países de Europa occidental, los gastos de los gobiernos ascienden a la mitad del PIB.
El gasto del gobierno estadounidense cubre el bien público -- servicios que la sociedad necesita y que benefician a todos, pero que el sector privado no tiene incentivos, o tiene muy pocos, para proporcionar. Estos servicios incluyen la defensa nacional, la seguridad pública, la educación y administración de recursos naturales. Las actividades gubernamentales también incluyen la acuñación de moneda, la recaudación de impuestos, la toma de préstamos y el mantenimiento del orden económico.
El presupuesto estadounidense es una herramienta financiera valiosa, pero también una forma poderosa de comunicación del presidente al Congreso y a los ciudadanos de las prioridades de su administración.
Este proceso se copia a nivel estatal, ya que los gobernadores presentan las propuestas presupuestarias para destacar sus prioridades ante las cámaras legislativas estatales para su consideración. En los gobiernos estatales el proceso de financiación a veces se completa por entero en algunas semanas. En el gobierno federal, el proceso puede alargarse varios meses.
PRIMEROS PASOS EN UN LARGO PROCESO
La presentación del presupuesto del presidente es el comienzo del establecimiento de las prioridades de gastos federales para el año fiscal que comienza el 1 de octubre. Puesto que la constitución asigna al Congreso la autoridad de obtener y gastar dinero para el gobierno federal -- el poder del bolso-- el presupuesto del presidente es una simple recomendación. El gasto actual o partidas presupuestarias serán asignadas durante los meses siguientes en una serie de medidas en el Congreso y por medio de negociaciones entre éste y la Casa Blanca.
El proceso del presupuesto del presidente se estableció en 1921 para aumentar la coordinación entre el gobierno federal y controlar los gastos. Anteriormente las agencias de gobierno solicitaban individual y directamente los fondos al Congreso. El cambio a la consolidación de la financiación incrementó la influencia del presidente en el presupuesto.
La Casa Blanca prepara el presupuesto anual tras consultar con todas las entidades gubernamentales federales. Solicita información de los diversos departamentos y agencias independientes para crear una solicitud de financiación que apoye funciones gubernamentales de modo efectivo y ayude en la aplicación de las políticas del presidente, tanto nacionales como internacionales.
La Oficina de Administración y Presupuesto, una agencia de la rama ejecutiva, está encargada de compilar y analizar datos presupuestarios para la Casa Blanca. Genera el documento del presupuesto en sí (tradicionalmente múltiples volúmenes de grandes libros con cubiertas de cartulina) y sirve de intercesor de las políticas de gasto del presidente.
Tras la presentación del presidente, el Congreso comienza a redactar una docena de propuestas de ley de asignación presupuestaria para financiar las varias categorías de los gastos, tales como agricultura, defensa o recursos naturales. Estas propuestas de ley incluyen provisiones para financiar actividades del gobierno federal y también asignan fondos para realizar programas a nivel estatal y local. Las propuestas de asignación presupuestaria pueden provocar airados debates entre los demócratas y los republicanos o entre senadores y representantes ante la Cámara. Las medidas de gastos que los miembros del Congreso promueven suelen estar basadas en factores regionales, demográficos o económicos relacionados con el estado que representan.
Para más información, en inglés, sobre la propuesta presidencial de presupuesto para el año fiscal 2009, véase el sitio de la Casa Blanca.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)