28 abril 2008
Incertidumbre sobre precios, malas hierbas y clima son factores a destacar, dicen

Ciudad de Kansas (Misuri) – Al igual que agricultores en todas partes, los hermanos Effertz, de Belton (Misuri), afrontan la incertidumbre constante de los precios que obtendrán por sus cosechas, así como preocupaciones sobre las malas hierbas y el clima.
Los hermanos Effertz son dueños de una granja de 4.856 hectáreas que se sitúa en dos condados de Misuri y un condado vecino de Kansas. La familia se ha dedicado a la agricultura en Belton y en sus alrededores durante 50 años. Esta región, que incluye estados vecinos, se conoce como la “panera de Estados Unidos” por su abundante producción de trigo.
Dos de los hermanos Effertz, Mick y Tom, y la gerente de oficina del negocio, Judy Meyers, conversaron con el Servicio Noticioso el 17 de abril sobre sus modernas operaciones de trigo y soja.
La principal cosecha de los Effertz es el trigo rojo duro de invierno, la variedad que se utiliza para hacer el pan común que se encuentra en los estantes de supermercados estadounidenses. Otras variedades de trigo se utilizan para panes crujientes y bagel, galletas saladas y galletas dulces.
El trigo rojo duro de invierno, que representa el 40 por ciento de la cosecha de trigo en Estados Unidos, es el tipo de trigo que con más frecuencia se exporta y que con más frecuencia se utiliza en programas de ayuda alimentaria. Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), en el año 2007 se compraron alrededor de 16,5 toneladas de trigo rojo duro de invierno para los programas de ayuda alimentaria.
La zona que cultivan los Effertz se encuentra en el extremo oriental de las tierras donde se cultiva el trigo de invierno en Estados Unidos, zona que, además de Misuri y Kansas, incluye a los estados de Oklahoma, Texas, Nebraska, Colorado, Montana y Dakota del Norte.
El trigo de invierno que se planta en Misuri y Kansas en noviembre se cosecha en el mes de junio. Crece mejor durante el invierno, cuando está cubierto de cierto nivel de nieve que lo protege del frío y al mismo tiempo permite a las semillas brotar y crecer. En la primavera, la tierra, húmeda por la nieve que se ha derretido se convierte en suelo fértil para las semillas de soja que se cosechan en el otoño.
Cuando en determinadas secciones del campo el trigo no crece debido a la falta de nieve o a lluvias constantes, los agricultores plantan maíz, explica Meyers.
La granja de los Effertz es una de las más grandes de la zona. Utiliza enormes sembradoras, rociadores para fertilizante y cosechadoras. En fechas recientes instalaron dispositivos GPS (sistema de posicionamiento global) en máquinas clave que trabajan el campo. Esto ayuda a los agricultores a tomar las mejores decisiones según el campo en lo relativo a las semillas y los fertilizantes.
La granja emplea a diez trabajadores a jornada completa y otros seis en épocas de cosecha. Los empleados regresan año tras año, satisfechos con su trabajo.
Todas las primaveras, los Effertz invitan al sacerdote católico de su parroquia a venir a la granja y bendecir sus semillas para la cosecha del siguiente año.
Tras la cosecha, los Effertz suelen trasladar el trigo en camiones a un comprador comercial de productos agrícolas en la ciudad de Kansas (Misuri), normalmente Cargill o Bartlett Grain. Suelen vender los granos en lotes de 10.000 celemines (352,4 kilolitros). Los hermanos siguen de cerca en Internet las fluctuaciones diarias de los precios, explicó.
Las empresas de granos venden el trigo rojo duro de invierno en la Junta de Comercio de la ciudad de Kansas. Esta bolsa agrícola ofrece un “mercado justo, eficiente y transparente” para el producto, dijo el corredor Greg O'Brian, que se ha desempeñado como primer vicepresidente de la bolsa.
Si el grano está mojado a la hora de la cosecha, o si los Effertz creen que el precio subirá en los días o semanas posteriores, lo almacenan en uno de siete depósitos de granos cuyas capacidades oscilan entre los 45.000 celemines (1.585,8 kilolitros) y los 175.000 celemines (6.166,8 kilolitros).
Puesto que se encuentra en el país agrícola más productivo del mundo, la granja Effertz tiene ventajas. Entre estas cabe destacar el fácil acceso a los créditos bancarios, que utilizan según la estación para comprar maquinaria agrícola y semillas; las últimas variedades de semillas y plaguicidas; y equipos grandes y modernos que actualizan cada pocos años.
Las granjas compran las semillas generalmente de dos grandes empresas de productos agrícolas: Monsanto y Pioneer. Cuando sospechan que pueden llegar a tener un problema en un campo, un especialista de semillas de la empresa viene a visitarles, sin costos adicionales para los agricultores, examina la situación y propone soluciones para resolver el problema.
Parecería que las largas horas de trabajo que durante meses dedican a operaciones tan rentables ofrecerían a los Effertz la oportunidad esporádica de tomarse unas vacaciones.
“Pero no se van de vacaciones. Están demasiado ocupados”, comentó la gerente de oficina Meyers.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)