25 abril 2008

La malaria puede prevenirse, tratarse y curarse

Día Mundial del Paludismo reconoce acciones para controlar la enfermedad

 
Un científico observa un tubo con larva de mosquito en Karatina, Kenya (© AP Images)
Un científico observa un tubo con larva de mosquito en Karatina, Kenya (© AP Images)

Washington – A pesar de la cantidad de vidas humanas que cada día se lleva un antiguo parásito de los más pobres y vulnerables del mundo, hay formas eficaces de luchar contra el mortífero paludismo y una serie de iniciativas internacionales para conocer y controlar la enfermedad.

La malaria o paludismo infecta a más de 500 millones de personas cada año y causa la muerte de más de un millón, en su mayoría bebés, niños pequeños y mujeres en estado de gestación, casi todos en África. Muchos en todo el mundo están comprometidos con su trabajo en la lucha contra la enfermedad y a todos ellos se les reconoce el 25 de abril, Día Mundial del Paludismo.

La conmemoración, instituida por la Asamblea Mundial de la Salud 2007 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es una oportunidad para que los países en las regiones afectadas aprendan unos de las experiencias de otros, para que nuevos donantes se unan en una alianza mundial contra la malaria, para que las instituciones de investigación y académicas expliquen los avances científicos a expertos y al público, y para que asociados, empresas y fundaciones muestren sus éxitos.

“La malaria es una enfermedad horrible, perenne y antigua que tiene milenios de existencia” dijo al Servicio Noticioso desde Washington el Dr. James Herrington, director del Centro Internacional Fogarty de la División de Relaciones Internacionales de los Institutos Nacionales de la Salud. “Los mosquitos se han adaptado muy bien y de forma persistente para conservar su capacidad de transmitir el parásito que causa esta enfermedad, pero eso no significa que el paludismo no pueda ser eliminado”.

HAY QUE SEPARAR LOS MOSQUITOS Y LAS PERSONAS

El paludismo es una enfermedad transmitida por los mosquitos y causada por el parásito unicelular plasmodium falciparum, así como por tres especies relacionadas muy similares. Cada parásito vive parte de su vida en las personas y parte en los mosquitos. Los parásitos se transmiten a las personas cuando un mosquito hembra infectado del tipo anófeles produce una picadura.

En Estados Unidos, el paludismo fue por mucho tiempo un problema en la húmeda zona del sureste. En 1947, el Centro de Enfermedades Contagiosas del Servicio de Salud Pública, hoy los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades, y las agencias de salud de los trece estados del sureste lanzaron el Programa Nacional de la Erradicación de la Malaria, que principalmente consistió en aplicar dicloro-difenil-tricloroetano (DDT) a las superficies interiores de las viviendas rurales y los edificios en los condados en los que el paludismo tenía una presencia importante.

Al mismo tiempo, la Autoridad del Valle de Tennessee modificó las vías de agua de la región para generar potencia hidráulica y eliminar pantanos en los que los mosquitos pudieran depositar huevos. También en esa época Estados Unidos prosperaba y millones de estadounidenses abandonaron las zonas rurales infestadas de mosquitos para mudarse a las ciudades. Para finales de 1949, la malaria ya no era un problema de sanidad pública significativo.

La mayoría de los usos del DDT se prohibieron en Estados Unidos en 1972, cuando se determinó que la sustancia química estaba conectada a daños producidos en el medioambiente y en la salud pública. En 2006, a pesar del debate continuo sobre la seguridad de esta sustancia, la OMS emitió una declaración promoviendo el uso en interiores, pero no agrícola, del DDT para controlar el paludismo en zonas donde la enfermedad es endémica.

“Uno de los éxitos que podemos destacar”, comentó Herrington, “es que el uso del DDT o componentes similares al mismo ha demostrado la capacidad insecticida y repelente al mismo tiempo. Mantiene a los mosquitos infectados con el parásito lejos de las personas”.

Un niño espera a que se le haga una prueba de malaria en Manhica, Mozambique. (© AP Images)
Un niño espera a que se le haga una prueba de malaria en Manhica, Mozambique. (© AP Images)

La comunidad de sanidad pública, agregó Herrington, apoya las restricciones de la OMS en cuanto a los usos externos del DDT.

ACCIONES CLAVE

Según la OMS, las acciones clave para controlar la malaria incluyen la diseminación en interiores, un tratamiento rápido con artemisinina, una medicina derivada de la planta del ajenjo dulce, combinada con un segundo o tercer fármaco contra el paludismo, y el uso de mosquiteros para las camas tratados con insecticida.

La combinación de la artemisinina, que interrumpe el ciclo de vida del parásito en los humanos, con fármacos como la sulfadoxina-pirimetamina y la cloroquina hace que los parásitos no desarrollen resistencia a ninguno de los fármacos.

Según un comunicado de prensa de la OMS “cuando se utiliza correctamente con otros fármacos antipalúdicos en tratamientos de combinación basados en la artemisinina, esta es casi efectiva en un 95 por ciento para curar la malaria y hace que sea poco probable que el parásito se vuelva resistente al medicamento”.

El problema es que se tarda 18 meses en cultivar el componente natural de la artemisinina y nadie lo ha podido sintetizar todavía en un laboratorio.

Sin embargo, Joel Breman, Martin Alilio y Nicholas White redactaron un documento de investigación de 42 páginas que fue publicado con el título Defining and Defeating the Intolerable Burden of Malaria III: Progress and Perspectivas (Definición y derrota de la intolerable carga del paludismo III: Progreso y perspectivas) en diciembre de 2007 en la revista científica American Journal of Tropical Medicine and Higiene (Cuaderno Estadounidense de Medicina Tropical e Higiene) en el que explican como una coalición de asociados públicos y privados apoyada por la Fundación Bill y Melinda Gates utiliza biología sintética para fabricar una artemisinina de bajo costo derivada de microbios.

La tercera acción, mosquiteros tratados con insecticida, separa a los mosquitos de las personas. El mosquito anófeles que transmite los parásitos se alimenta por la noche, así que los mosquiteros han resultado muy efectivos.

Añadió que “hay estudios que han mostrado que han reducido la muerte a causa del paludismo en casi un tercio entre los niños en las áreas con mayor incidencia de malaria en África”.

Además de estos instrumentos, y a largo plazo, los programas de información e investigación sobre el paludismo y el desarrollo económico serán las mejores formas de luchar contra la enfermedad, dijo Herrington.

“El paludismo es tanto resultado como causa de pobreza, y el desarrollo económico es en verdad el instrumento clave a largo plazo para luchar contra esta terrible enfermedad”, indicó.

Para más información sobre el paludismo, véase la página web de la OMS así como la información proporcionada en inglés en el suplemento sobre la malaria de la página web del Centro Internacional Fogarty.

Véase también una transcripción, en inglés, de las palabras de la primera dama Laura Bush sobre el Día Mundial del Paludismo en la página web de la Casa Blanca.

El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)

Marcar página con:    ¿Qué es esto?