24 abril 2008

Declaración conjunta en la Cumbre de Líderes de América del Norte

Presidentes Bush y Calderón y primer ministro Harper en cumbre de Nueva Orleáns

 

“La Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN), con base en el principio de que la seguridad y la prosperidad son interdependientes, es un mecanismo útil que nos ayuda a identificar y buscar soluciones prácticas a los retos compartidos en América del Norte con respeto a nuestros intereses individuales y soberanos”, dice la declaración conjunta emitida por Estados Unidos, México y Canadá al concluir la Cumbre de Líderes de América del Norte en Nueva Orleáns, el 22 de abril.

A continuación una traducción de la declaración conjunta:

(comienza el texto)

Declaración Conjunta del presidente Bush, presidente Calderón, primer ministro Harper en la Cumbre de Líderes de América del Norte
Martes, 22 de Abril de 2008
Nueva Orleáns, Estados Unidos de América.

Canadá, México y Estados Unidos, como vecinos en nuestro continente y socios comprometidos con la democracia como gobierno, el Estado de derecho y el respeto a los derechos y las libertades individuales, tenemos intereses compartidos para mantener América del Norte segura y próspera y para la competitividad en el entorno global actual. Nos reunimos en Nueva Orleáns con el propósito de discutir cómo podríamos ampliar nuestra colaboración para alcanzar estos objetivos, así como dialogar sobre nuestros intereses y preocupaciones, tanto en nuestro propio hemisferio como en el ámbito mundial.

La Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN), con base en el principio de que la seguridad y la prosperidad son interdependientes, es un mecanismo útil que nos ayuda a identificar y buscar soluciones prácticas a los retos compartidos en América del Norte con respeto a nuestros intereses individuales y soberanos. Cada uno de nosotros permanece abierto al escrutinio público y es responsable ante su propio pueblo.

La ASPAN complementa el éxito del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA/ALCAN) que desde 1993 ha ayudado a triplicar el comercio entre nuestros tres países hasta la cifra de un billón de dólares prevista para 2008. El NAFTA/ALCAN ha brindado a nuestros consumidores una mayor y mejor variedad de bienes y servicios más accesibles, ha estimulado a nuestras empresas a aumentar la inversión a lo largo de toda América del Norte y ha ayudado a crear millones de nuevos empleos en los tres países. El NAFTA/ALCAN es clave para mantener la ventaja competitiva de América del Norte en un mercado global cada vez más complejo, dinámico e interconectado.

Nuestros ministros a cargo de las agendas de  seguridad y  prosperidad se reunieron en Los Cabos, México, el 27 de febrero de 2008 para avanzar en las cinco áreas prioritarias que fueron identificadas el año pasado en Montebello. En Nueva Orleáns hemos decidido que nuestros ministros renueven y enfoquen sus esfuerzos en las siguientes áreas:

- Para incrementar la competitividad de nuestras empresas y economías, estamos trabajando para hacer nuestras regulaciones más compatibles, lo que apoyará las cadenas de abastecimiento integradas y reducirá el costo de los bienes que se comercian en América del Norte. En la industria automotriz, por ejemplo, buscamos implementar regímenes compatibles de eficiencia de combustible y estándares de alta seguridad para proteger la salud humana y el medio ambiente, así como reducir los costos de producción de automóviles y camiones para el mercado de América del Norte. También estamos redoblando esfuerzos para proteger a nuestros inventores, autores, artistas y otros innovadores con el avance de nuestra Estrategia de Acción para la Protección de los Derechos de Propiedad Intelectual. Hemos establecido relaciones más estrechas para apoyar los esfuerzos en la aplicación de la ley de manera más eficiente, a fin de combatir el comercio de productos falsificados y la piratería.

- Para contar con fronteras inteligentes y seguras, estamos coordinando nuestros planes de infraestructura a largo plazo y adoptando medidas para mejorar servicios y reducir el congestionamiento en los principales cruces fronterizos. Al respecto, estamos trabajando para coordinar los esfuerzos de las dependencias federales en aumentar la capacidad de los principales cruces fronterizos, como Detroit-Windsor y San Diego-Tijuana. Estamos profundizando la cooperación en el desarrollo y aplicación de tecnología para hacer que nuestras fronteras sean inteligentes y seguras; asimismo, fortalecemos los programas de viajeros y carga confiables. Asignaremos los recursos de manera eficiente para evitar inspecciones innecesarias. Estamos analizando nuevos procedimientos aduanales, como uniformar el llenado de información aduanera, con el objetivo de reducir los costos de transacción al mismo tiempo que aumentamos la seguridad de nuestras fronteras. Estamos cooperando en la instalación de equipo de revisión avanzado en los puertos de entrada para detectar e impedir el contrabando de material nuclear y radiológico. Estados Unidos y Canadá trabajan para concluir un acuerdo marco que regule las operaciones marítimas de seguridad transfronteriza en las vías navegables compartidas. Estos esfuerzos nos permitirán facilitar, de manera más eficaz, el flujo legítimo de personas y bienes a través de nuestras fronteras comunes y hacer frente a las amenazas a nuestra seguridad.

- Para fortalecer la seguridad energética y proteger el medio ambiente, estamos buscando desarrollar un marco para la armonización de normas de eficiencia energética y para el intercambio de información técnica que mejore el mercado energético de América del Norte. Juntos intentamos crear un panorama de los biocombustibles para la región, trabajar para fortalecer nuestras redes eléctricas y hacer un uso más eficiente de nuestra energía a través del incremento de la eficiencia en el consumo de combustible de nuestros vehículos. Basándonos en los logros tecnológicos de los últimos 5 años, estamos intercambiando información y explorando oportunidades para colaborar conjuntamente y reducir las barreras a la expansión de tecnologías de energía limpia, especialmente captura y almacenamiento de bióxido de carbono para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero. Estamos trabajando para mejorar la calidad del aire de América del Norte y la seguridad de los químicos en el mercado.

- Para mejorar el acceso de nuestros ciudadanos a alimentos inocuos y a productos para la salud y consumo más seguros en América del Norte, estamos incrementando la cooperación y la información compartida sobre la inocuidad de los alimentos y la seguridad de productos para la salud y de consumo. Trabajamos para fortalecer nuestros respectivos sistemas regulatorios y de inspección para proteger a los consumidores y, al mismo tiempo, mantener el flujo eficiente de alimentos y productos entre nuestros tres países. Trabajamos para hacer más compatibles nuestros estándares de inocuidad de alimentos y de seguridad de productos. También estamos trabajando para mejorar las capacidades de retiro de productos continentales e incorporar al sector privado para garantizar que nuestros esfuerzos se complementen.

- Para mejorar nuestra respuesta ante las emergencias, estamos actualizando nuestros acuerdos bilaterales para permitir que nuestras autoridades locales, estatales y federales puedan ayudarse mutuamente, de manera rápida y eficiente, en tiempos de crisis y necesidad, incluyendo la respuesta a las amenazas de ataques cibernéticos o químico-biológicos. Hemos realizado avances significativos en las negociaciones de nuevos acuerdos bilaterales de gestión de emergencias para ayudar en el manejo del movimiento transfronterizo de bienes y personas durante y después de una situación de emergencia. Exploraremos vías para ampliar la cooperación en América del Norte a nivel trilateral.

El esfuerzo realizado en estas áreas se ha basado en el conocimiento de las partes interesadas, en particular del Consejo de Competitividad de América del Norte (NACC), representante de la comunidad empresarial que nos ha ayudado a identificar y a desarrollar soluciones a los problemas más apremiantes que afectan la competitividad de América del Norte.

Nuestros ciudadanos representan la verdadera esperanza y el potencial de América del Norte. Nuestros gobiernos son más eficaces cuando se promueven las condiciones necesarias para la libertad, la seguridad y el éxito de nuestros pueblos. Tenemos la convicción de que debemos continuar y fortalecer el diálogo permanente entre nosotros así como la cooperación en curso. La alianza entre Canadá, México y Estados Unidos es mayor que la suma de todas las actividades bilaterales y trilaterales. Compartimos los objetivos de fortalecer la gobernabilidad democrática y reducir las barreras al comercio dentro y más allá de nuestra región. También compartimos el propósito común de fortalecer nuestras instituciones hemisféricas y los procesos consultivos.

Continuaremos nuestro empeño de combatir las amenazas transnacionales que desafían a nuestras naciones y atentan contra el bienestar de nuestra gente, como el crimen organizado, el tráfico de armas, de personas y de drogas; la trata de personas, el contrabando, el terrorismo, el lavado de dinero, la falsificación y la violencia fronteriza. La naturaleza transnacional de estas amenazas convierte en un imperativo que nuestros esfuerzos internos se complementen y fortalezcan con la cooperación conjunta y en los foros internacionales.

Reiteramos nuestro apoyo al Plan de Acción de Bali y planteamos la urgencia de alcanzar un acuerdo para asegurar la total, completa, efectiva y sostenible implementación de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático ahora, y más allá del 2012. Creemos que la reunión de los Líderes de las Mayores Economías debe contribuir a ese resultado. Todos debemos redoblar esfuerzos para atender el tema de cambio climático y  establecer programas y metas nacionales apropiadas que se reflejen en acuerdos vinculantes internacionales basados en el principio de responsabilidades comunes, pero diferenciadas y respectivas capacidades, a fin de contribuir a asegurar las reducciones globales de gases con efecto invernadero, mediadas de adaptación, seguridad energética y desarrollo sustentable. Estamos determinados a trabajar de manera conjunta para explorar cooperación regional futura en esfuerzos ante el cambio climático, incluyendo avanzar, mas no limitándose a ello, en tecnologías limpias, innovadoras y aplicables, construir la capacidad de adoptar y desplegar esas tecnologías y desarrollar instrumentos técnicos y financieros apropiados. Reafirmamos nuestra convicción compartida en que el incremento en el  comercio de productos, servicios y tecnologías del medio ambiente puedan tener un impacto positivo en los esfuerzos globales en cambio climático que fomentan la remoción de barreras en estos intercambios.

Aceptamos con beneplácito la invitación del presidente Calderón para que México sea sede de la siguiente reunión de líderes de América del Norte en 2009.

(termina el texto)

(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://usinfo.state.gov/esp)

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