10 abril 2008
Departamento de Estado califica los cargos contre Hu Jia de engañosos
Washington – El Departamento de Estado condena el término de prisión impuesto a un conocido activista chino de derechos humanos y califica los cargos de “engañosos”.
En declaraciones emitidas el 3 de abril, el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Tom Casey, dijo que Estados Unidos “está profundamente afectado por la sentencia de tres años y medio de prisión anunciada en el caso del destacado activista chino de derechos humanos Hu Jia bajo el engañoso cargo de ‘incitar a la subversión del poder del estado’”.
Hu es probablemente el disidente más conocido en China hoy día. Defensor de las víctimas de SIDA, ha servido como director ejecutivo del Instituto para la Educación de la Salud Aizhixing de Pekín y fue uno de los fundadores de la organización no gubernamental Loving Source.
Hu ha hecho campaña para la liberación de prisioneros políticos y ha clamado con firmeza por la defensa de los derechos de los ciudadanos chinos.
Casey dijo que Hu ha “trabajado regularmente en armonía con el sistema jurídico chino para proteger los derechos de sus conciudadanos. Este tipo de actividades apoya el esfuerzo de China por establecer el estado de derecho y debe ser aplaudido, no reprimido o castigado”.
Durante su visita a China en Febrero, la secretaria de Estado Condoleezza Rice urgió al ministro de Asuntos Exteriores chino Yang Jiechi para que liberase a Hu inmediatamente. Hu fue arrestado en diciembre de 2007 y ha sufrido varios “arrestos domiciliarios” con anterioridad.
“En este año olímpico”, dijo Casey, “instamos a China a que utilice la oportunidad para poner lo mejor de su parte y tomar medidas para mejorar su historial en cuanto a los derechos humanos y la libertad religiosa”.
INDIGNACIÓN EN EL CONGRESO
Preocupado por el pobre historial de derechos humanos de China y su reacción ante las recientes protestas en el Tibet, algunos miembros del Congreso de Estados Unidos solicitaron al presidente Bush que boicotee la ceremonia de inauguración de las olimpiadas en Pekín el 8 de agosto.
Esta solicitud la lidera la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi (demócrata de California), que durante mucho tiempo ha criticado los abusos a los derechos humanos en China. Se opone a boicotear los juegos en sí, argumentando que esto perjudicaría a los atletas.
Un grupo de 15 miembros de la Cámara de Representantes liderado por Maxine Waters (demócrata de California) y Dana Rohrabacher (republicano de California) dirigió una carta a Bush explicando que su presencia en los Juegos Olímpicos de Pekín sería “inapropiada” dada la “cada vez más represiva naturaleza del gobierno de ese país”.
BUSH PLANEA ASISTIR A LAS OLIMPIADAS
Rice ha defendido la decisión de Bush de asistir a los Juegos Olímpicos de Pekín. Al viajar con el presidente a la cumbre de la OTAN en Bucarest, Rumanía, Rice dijo en una conferencia de prensa el 3 de abril que el presidente Bush ve las olimpiadas básicamente como un evento deportivo.
“Nos tomamos en serio nuestra obligación de hablar con los chinos sobre los derechos humanos”, dijo Rice. Destacó que los Juegos Olímpicos serán un evento importante no solo para los líderes chinos, sino también para los ciudadanos ordinarios.
“Y sea lo que sea que uno opine sobre el comportamiento del régimen”, dijo Rice, “el pueblo de China tiene que saber que Estados Unidos y el pueblo estadounidense apoyan su salida al escenario mundial”.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)