10 abril 2008
Premio X para animar ideas no convencionales

Washington – La carrera automovilística del siglo ha empezado hace tiempo y quizá termine dentro de dos años. En el Salón Internacional del Auto de Nueva York de 2008 se anunció un premio de 10 millones de dólares que ha atraído a más de 60 equipos, en su mayoría de Estados Unidos, pero también de Australia, Canadá, Alemania, Finlandia, Suiza, Turquía y el Reino Unido.
Sin embargo, antes de que las llantas lleguen a deslizarse por la carretera, los competidores deben diseñar y construir sus autos -- vehículos que deben alcanzar una velocidad de 160 kilómetros por hora con un consumo de 3,8 litros de combustible. Esta es la condición principal del Premio X de Automoción de la Compañía de Seguros Progressive, que fue anunciado por la Fundación Premio X y la empresa Progressive Insurance.
El desafío es tanto para las empresas que empiezan en el negocio como para los fabricantes conocidos, y no sólo consiste en construir un automóvil supereficiente, sino en desarrollar un plan viable de fabricación y probar el vigor y seguridad de su vehículo durante una serie de pruebas y carreras que comenzarán en el año 2009.
“No hablamos de conceptos”, dijo el presidente de la Fundación Premio X, Peter Diamandis, al anunciar el desafío. “Estamos hablado de autos de verdad que puedan ponerse en el mercado a corto plazo y que los consumidores quieran comprar”.
La Fundación Premio X es una organización educativa sin fines de lucro que crea y administra premios que incentivan a los innovadores a solucionar los problemas más urgentes del mundo. Trata de combinar elementos del interés público, la iniciativa empresarial y los esfuerzos de otras disciplinas para lograr novedades tecnológicas y de mercado.
El Premio X fue establecido en 1996 por Diamandis, un pionero en el campo comercial espacial. En 2004 se renombró Premio Ansari X para reflejar la donación multimillonaria de la familia Ansari.
La fundación sigue la tradición de principios del siglo XX para los premios financiados con fondos privados, a los que se acredita el rápido crecimiento de la aviación estadounidense entre las décadas de 1920 y 1930. Uno de estos premios era el Premio Orteig de 25.000 dólares, ofrecido por el magnate hotelero Raymond Orteig por el primer vuelo sin escalas que tuviera éxito entre Nueva York y París. El premio fue otorgado a Charles Lindbergh, que recorrió la distancia en 1927.
Como sus predecesores, la Fundación Premio X desea animar los esfuerzos más pequeños e individuales de la innovación sobre aquellos llevados a cabo por grandes empresas y laboratorios de investigación.
“Creemos que un pequeño grupo de personas que sientan pasión por una causa pueden lograr lo que nunca se haya logrado, y es por ello que hemos establecido competiciones que plantean los asuntos que más importancia tienen”, indica el sitio Web de la Fundación.
El grupo Mojave Aerospace Ventures obtuvo el Premio Ansari X de 10 millones de dólares en 2004 por el vuelo de SpaceShipOne, el primer vehículo privado construido para alcanzar el espacio, definido como una altitud suborbital de 100 kilómetros.
Tras el logro de SpaceShipOne, la fundación decidió volver a tierra.
“Casi todos en la organización opinaban que teníamos que empezar un premio X de automoción, que teníamos que ofrecer incentivos para la construcción de una nueva generación de autos que pudieran romper con la dependencia del petróleo extranjero y ayudar a conseguir automóviles que sean eficientes, asequibles, que gusten a la gente, sean de bajo costo y se puedan fabricar”, dijo Diamandis en unas declaraciones por vídeo en la Web.
Algunos de los competidores registrados mostraron sus prototipos en el salón del auto de Nueva York. Entre ellos, un grupo de estudiantes de escuela secundaria de Filadelfia, que junto con su profesor, Simon Huager, han fabricado el reconstruido Attack, que utiliza biodiesel, y que piensan convertir en un híbrido de energía eléctrica y biodiesel.
La lista de competidores también incluye a seis ingenieros canadienses, que han construido el alé, un vehículo de tres ruedas que funciona literalmente con vapores de combustible, y una compañía de Los Ángeles que trabaja en un vehículo estrecho y aerodinámico que funciona con gas y electricidad y que se llama VentureOne, y que se inclinará en las curvas como una motocicleta.
“No sé qué tecnología va a ganar, eléctrica puramente, o híbrida, o una versión de los motores que tenemos hoy día, pero sé que el incentivo del Premio X puede significar más opciones para los consumidores y ojalá que nos dé una nueva generación de automóviles que a todos nos encante conducir y que sean estupendos para el medioambiente”, dijo Diamandis.
Para más información, en inglés, véase el sitio Web del Premio X de Automoción de Progressive .
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)