08 abril 2008

Debaten función del gobierno de EE.UU. en los mercados de capital

En discusión la flexibilidad del sistema regulador propuesto

 

Este es el tercero y último artículo de una serie sobre la turbulencia en los mercados financieros estadounidenses y en los esfuerzos para resolverla.

Washington – Una propuesta de la administración Bush para introducir una amplia reforma para la regulación de las instituciones financieras ha suscitado un debate en torno a la función del gobierno en los mercados de capital.

El secretario de Hacienda Henry Paulson, quien el 31 de marzo reveló “el plano” de la reforma, dijo que las ideas que contiene el documento requieren “discusiones concienzudas”, que no espera queden concluidas en el futuro cercano.

Casi todos los expertos, tanto del gobierno como de afuera, concuerdan en que el actual sistema, una colección de remiendos hechos por agencias pobremente coordinadas, a menudo con autoridades que se superponen entre sí, es intrincado e ineficiente. Algunas agencias se remontan al decenio de la Guerra Civil, en 1860, aunque la mayoría se establecieron durante la Gran Depresión de los años 30. Dicen los expertos que estas agencias no han marchado a la par de la mundialización y la evolución de las industrias financieras. Muchos creen que los huecos en el sistema regulador han permitido que las turbulencias en los mercados de capital alcancen proporciones de crisis antes de que los reguladores pudieran advertirlas y reaccionar.

 

Pero los puntos de vista en torno a cómo y cuándo arreglar el sistema, son diferentes.

El plan a largo plazo del Departamento de Hacienda propone hacer de la Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos, un “regulador de la estabilidad del mercado”, dotado de poderes ampliados para supervisar a todos los participantes en el mercado financiero. Las recomendaciones incluyen también crear dos nuevos organismos reguladores – “un regulador financiero asesor” para los bancos, cajas de ahorro y uniones de crédito de la nación y una segunda entidad que supervisaría la conducta de las empresas y la protección a los consumidores. La estructura reguladora involucraría la abolición de algunas agencias y la unificación de sus funciones, al igual que los cambios recíprocos de sus poderes reguladores.

“Debemos y podemos tener una estructura diseñada para el mundo en que vivimos, una que sea más flexible, una que pueda adaptarse mejor al cambio”, dijo Paulson.

La mayoría de las reformas propuestas tendrían que ser convertidas en ley por el Congreso, donde las reacciones a “el plano” fueron contradictorias. La mayoría de los republicanos les dieron buena acogida, mientras los demócratas se mostraron divididos.

El presidente de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, el demócrata Barney Frank, elogió el plan al calificarlo de “paso de avance muy constructivo”, aunque estuvo en desacuerdo con algunas recomendaciones específicas. La propia propuesta de Frank sometería a todas las instituciones financieras que crean crédito al mismo tipo de supervisión asesora que hoy se aplica sólo a los bancos.

 

El presidente de la Comisión de Banca del Senado, Christopher Dodd, también demócrata, denunció que el plan del Departamento de Hacienda no haría nada para terminar con la crisis de la vivienda y ayudar a millones de estadoundienses afectados por ella.

Paulson sugirió que las recomendaciones no tienen el propósito de resolver la crisis actual, sino más bien de ayudar al gobierno a lidiar más efectivamente con futuras perturbaciones del mercado.

En el 2008 es probable que los temas de la vivienda y las hipotecas predominen en la agenda congresional, dejándoles al próximo presidente y el próximo Congreso la reforma reguladora a largo plazo, señalan líderes y observadores legislativos.

Los tres competidores por la presidencia ofrecieron un endoso cauteloso a por lo menos una parte del plan de Hacienda. Los senadores demócratas Hillary Clinton y Barack Obama dijeron que el plan se queda corto en lo que hace falta para atender la crisis del crédito y la ejecución de hipotecas. El senador republicano John McCain dijo que los problemas financieros indican que se necesita más supervisión reguladora.

La mayor parte de las entidades que tienen algo que ver en la cuestión apoyan la idea de un organismo que sea en última instancia responsable de la estabilidad del sistema financiero estadounidense, opinó Hal Scott, profesor de la Facultad de Derecho de Harvard.

Pero allí se acaba la uniformidad de opiniones. “El problema consiste en qué es ese organismo y cuánta autoridad tiene”, le dijo al Servicio Noticioso desde Washington.

Scott dirige el Comité de Regulación del Mercado de Capitales, grupo bipartidista e independiente formado por financieros, abogados y estudiosos. Dijo que el reto es hacer la estructura reguladora no sólo más eficiente, sino también más flexible, de modo que ayude a la industria financiera a llegar a ser más competitiva.

De hecho, el Departamento de Hacienda comenzó a trabajar en “el plano” en la primavera del 2007, para ayudar a las compañías financieras estadounidenses a volverse más competitivas. Las compañías de Wall Street han presionado a favor de un régimen regulador más coordinado, aunque menos estricto, que consideraban una necesidad para hacerse más competitivas en relación con otros centros financieros mundiales como Londres y Hong Kong. Pero cuando los acontecimientos en el mercado pusieron en primer plano el problema de la estabilidad del mercado, el trabajo se amplió.

La mayor parte de las compañías financieras, que prefieren un sistema regulador basado en principios, con un conjunto de pautas, más bien que otro de tipo prescriptivo, basado en reglas, han aplaudido el plan de Hacienda. Sólo un grupo de la industria bancaria ha expresado no estar satisfecho con él.

Pero los grupos de consumidores y algunos legisladores han denunciado irregularidades.

“Se necesita un poco de descaro para decir que la respuesta apropiada a una crisis financiera es relajar las regulaciones”, dijo Barbara Roper, de la Federación de Consumidores de Norteamérica.

Paulson apoya hasta un cierto punto el enfoque basado en principios. Dijo que más reglas no son “la respuesta” a la turbulencia financiera.

El texto completo de los comentarios de Paulson está disponible, en inglés, en el sitio del Departamento de Hacienda en la Web. Las declaraciones de Frank  y de Dodd están disponibles en inglés, en los sitios de las comisiones que presiden.

 

El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)

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