02 abril 2008
El interior de esta luna de Saturno podría ser líquido
Washington – El sobrevuelo de la nave espacial de la NASA Cassini por Encélado, la luna de Saturno, el más cercano que se haya hecho hasta la fecha, reveló que uno de los objetos más luminosos del sistema solar podría tener todos los elementos necesarios para sostener la vida
Viajando a una velocidad de 15 kilómetros por segundo y a una distancia de 50 kilómetros, el 12 de marzo Cassini sobrevoló Encélado por cuarta vez en su máximo acercamiento hasta la fecha con cualquier cuerpo celestial, sobrevolando el borde de una de las columnas que expiden los géiseres de la luna.
Los instrumentos a bordo del Cassini descubrieron pruebas de estas columnas en Encélado en el año 2005, cuando detectaron que las erupciones constantes de agua helada crean un halo gigantesco de granizo y gas alrededor de la luna, que contribuye material al anillo E de Saturno. Encélado está incrustado en ese anillo.
En el último sobrevuelo el instrumental avanzado “olió” y “degustó” el material de una de estas columnas, explicó Hunter Waite, principal investigador del espectómetro de iones y masas de Cassini, en el Instituto de Investigación del Sudoeste, con sede en Texas, y descubrieron “metano, dióxido de carbono, materiales orgánicos simples y materiales orgánicos más complejos”.
Juntos, el calor interno del planeta, las moléculas orgánicas y el agua otorgan a Encélado lo que los científicos denominan “potencial astrobiológico”.
“En Encélado, se ha observado los tres requisitos principales del origen de la vida”, afirmó Larry Esposito, principal investigador del espectógrafo de imágenes ultravioleta de Cassini en la Universidad de Colorado-Boulder, durantes una sesión informativa realizada el 26 de marzo.
“Hemos visto agua, aunque puede que no sea en forma líquida, hemos visto los compuestos orgánicos que ha detectado el espectómetro de iones y masas, y también hemos descubierto una fuente de calor, según indica el espectómetro infrarrojo. Estos tres ingredientes básicos proporcionan lo mínimo necesario para el origen de la vida”, agregó.
MEDIDAS DE VIDA
La misión Cassini-Huygens es un proyecto en que colaboran la NASA, la Agencia Espacial Europea (AEE) y la Agencia Especial Italiana.
El 1 de julio de 2004, la nave espacial Cassini-Huygens (que debe su nombre al vehículo orbital Cassini de la NASA y a la sonda espacial Huygens de la AEE) encendió su principal motor para reducir la velocidad, permitiendo la captura de la nave especial por la gravedad de Saturno y la entrada en órbita. En enero de 2005, la sonda Huygens fue desplegada hacia Titano, la luna más grande de Saturno. La misión de cuatro años de la nave espacial, para explorar este planeta rodeado de anillos, sus misteriosas lunas, los asombrosos anillos y el complejo entorno magnético, finaliza en junio de este año.
Para esa fecha, Cassini habrá realizado 74 órbitas al planeta, 44 sobrevuelos cercanos por la nebulosa luna de Titanio y numerosos sobrevuelos por las otras lunas heladas de Saturno. A partir de entonces, una misión extendida comprenderá siete sobrevuelos más de Encélado. El próximo sobrevuelo por esta luna tendrá lugar en agosto.
Los científicos emplean tres métodos de medición distintos –remota, directa y lo que se denomina ocultación (obstaculizar la luz) de una estrella– para reunir los últimos datos:
• El espectómetro infrarrojo analizó la superficie de Encélado y midió sus temperaturas y radiación de calor.
• El espectómetro de iones y masas determinó la composición química y de elementos de la atmósfera de la luna.
• El espectógrafo de imágenes ultravioleta observó la estrella Zeta Orionis, una de las que estrellas que se encuentran en el cinturón de Orión, al volar detrás de la columna, y empleó medidas de la luz que despide dicha estrella detrás de la columna para medir la forma, estructura y composición de la columna.
Esa medida confirmó el análisis teórico que se había realizado antes del sobrevuelo, demostrando que no era peligroso que Cassini volase tan cerca de Encélado, incluso atravesando una parte de la columna, durante el sobrevuelo del 12 de marzo.
Nuevos mapas de calor de la superficie muestran temperaturas más altas que las previamente conocidas en la región polar sur, con caminos calientes corriendo a lo largo de grandes fisuras. Los científicos dicen que los compuestos orgánicos son similares a los que se encuentran en los cometas.
HÁBITAT PARA LA VIDA
Encélado tiene al meno cinco tipos de terreno distintos. En algunas partes de la superficie se observan cráteres cuyo diámetro no supera los 35 kilómetros. Otras zonas muestran regiones sin cráteres, lo cual indica que se han producido acontecimiento en el pasado geológico reciente que han alisado de manera importante la superficie. También se observan fisuras, llanuras, terreno rugoso y otras deformaciones de la corteza. Todo ello indica que el interior de la luna puede que aún sea líquida, aunque debería de haberse congelado hace eones.
“No hemos observado aún, o no podemos distinguir o declarar si el interior de Encélado contiene agua en forma líquida, y si ese agua podría ser un hábitat para la vida”, dijo Esposito.
Agregó que en futuros sobrevuelos –que tendrán lugar en agosto, octubre y en años posteriores– los científicos intentarán “responder a la pregunta: ‘¿qué es lo que existe en el interior que produce estos géiser y columnas, y qué conexión puede tener con un posible hábitat para la vida?’”
Para más información, en inglés, sobre Encélado y la misión Cassini-Huygens véase la página web del Laboratorio de Retropropulsión de la NASA.
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