26 septiembre 2007
Agentes muestran consideración con inmigrantes ilegales que capturan
El Paso, Texas --"Hay dos lados en un agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos”, explica Michele Le Boeuf, quien ha trabajado en ese puesto durante cinco años.
"Tenemos el lado que aplica la ley. El lado que sabe que: 'estas son las leyes. Juré apoyar estas leyes, y haré cumplir estas leyes'“.
“Pero también está el otro lado, el sentimiento que los agentes tienen por los inmigrantes ilegales que atrapan. Pero sabemos que hay leyes que hacer cumplir, y lo haremos por el bien público. El pueblo de Estados Unidos votó a favor de esas leyes, y siendo una democracia, decidió aplicarlas. Es lo que hacemos”, explicó.
Le Boeuf fue una de los varios agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos que acompañaron a un grupo de periodistas extranjeros lo largo de la frontera entre El Paso, Texas, y Juárez, México. La visita fue arreglada por los el Centro de la Prensa Extranjera del Departamento de Estado de Estados Unidos en Los Ángeles.
El Sector del Paso de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos cubre más de 325.000 kilómetros cuadrados, inclusive el estado entero de Nuevo México y los dos condados más occidentales de Texas. Es responsable de controlar 290 kilómetros de la frontera de la tierra y 142 kilómetros de la frontera de río con unos 2.200 agentes.
Hasta la fecha en el año fiscal 2007, los agentes de Patrulla Fronteriza en el Sector de El Paso han efectuado 64.838 aprehensiones; y en 2006, la cifra fue de 122.246. Algunos inmigrantes ilegales tratan de entrar a Estados Unidos con propósitos delictivos. En 2007, agentes del Sector de El Paso realizaron 924 decomisos, confiscaron 48.844 kilogramos de marihuana y casi 184 kilogramos de cocaína.
Pero la mayor parte de las personas que tratan de introducirse ilegalmente por la frontera son mexicanos en busca de una mejor vida en Estados Unidos, dicen los funcionarios de la frontera.
Le Boeuf explica que ella entiende por qué. Una nativa de Seattle, que tuvo que aprender español para llegar a ser gente de la Patrulla Fronteriza, trajo una vez a sus padres a El Paso para que vieran el trabajo que hace.
"Fuimos a Juárez”, recordó Le Boeuf, "y cuando regresamos, mi madre lloró. Hay mucha pobreza. Mi madre no podía comprender que tenemos esta frontera y que en un lado no hay nada y que en el otro lado hay de todo".
“No sé cuánto dinero he gastado en comprar almuerzos para las personas [los inmigrantes ilegales que ella captura]”, confesó Le Boeuf. "Yo no soy la más sentimental de los agentes. Pero imagínese si yo hago eso, cuántos de los otros agentes lo hacen". Los agentes somos humanos también, dijo, "y nos importan las necesidades humanitarias".
Verdaderamente, conseguir cuidados médicos para los inmigrantes ilegales que se enferman o resultan heridos al cruzar la frontera es parte del trabajo. Le Boeuf recordó cuando rescató a un chico de 5 años de edad que había sido abandonado en medio de un canal que sirve al Río Grande.
"A ese contrabandista no le importó en absoluto ese pequeño niño”, dijo la agente. "Cuando se nos pregunta por qué enjuiciamos de manera tan enérgica a los contrabandistas, es porque no les importan las vidas humanas que traen a través de la frontera; sólo les interesa el dinero que obtienen".
El oficial de la Patrulla Fronteriza Martín Hernández dijo que la mayoría de inmigrantes ilegales que detiene son respetuosos. "Son unas de las personas más agradables que he conocido”, indicó. "Si ellos lo respetan a uno, uno los respeta a ellos. Son 'los coyotes,' los contrabandistas, los que lanzan piedras a uno, quienes dan mayores problemas".
Hernández reconoció que los agentes que trabajan en la frontera misma tienden a experimentar más violencia. Los inmigrantes ilegales, dijo, piensan que "pueden lograr la libertad con un puñetazo – que si logran atravesar la frontera, están totalmente libres".
Los agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos se defienden al máximo, agregó Le Boeuf. "Defendemos a la comunidad en la que trabajamos. Defendemos a otros agentes. La gente sabe eso".
"No queremos herir a nadie”, manifestó Le Boeuf."Estamos aquí para proteger a nuestro país e impedir que estas personas entren ilegalmente”, dijo, "hay maneras legales de venir aquí".
La cooperación con las autoridades mexicanas de aplicación de la ley ayuda a los agentes de Estados Unidos a hacen su trabajo, comentó Le Boeuf, al recordar cuando detuvo a cuatro adultos que trataban de cruzar un canal. Cuando la vieron, corrieron hacia México. "Llamamos a las autoridades mexicanas y ellos pudieron detener a dos de las cuatro personas por trata de seres humanos”, concluyó.
"Trabajamos bien con las autoridades mexicanas – tanto federales como estatales y locales. Nos relacionamos con ellos”, dijo, "y podemos llamar y decir 'Oigan, esto sucedió. ¿Pueden ayudar?"
Aun así, a menudo hay frustración cuando agentes aprenden una y otra vez a las mismas personas que tratan de cruzar la frontera ilegalmente.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)