21 septiembre 2007
Rinden homenaje a Duke Ellington y Gillespie y al locutor Willis Conover

Washington – En 1989 las multitudes hicieron cola en Moscú para conocer al gran trompetista de jazz Dizzy Gillespie, que acababa de terminar un concierto para el que se habían agotado las entradas. Pero muchos otros también querían conocer a la persona que les había presentado el jazz en programas de la radio Voz de América: el locutor Willis Conover.
“Durante nuestro concierto en Moscú la gente formó cola después del concierto”, dijo Charles Fishman, antiguo gerente de Gillespie, “y yo diría que la mayoría, quizás tres de cada cinco, nos preguntaba de algún modo: ‘¿ómo está Willis Conover? Willis Conover y el jazz que escuchamos en Voz de América fue nuestra arteria vital de esperanza de que algún día seríamos libres, de que algún día podríamos expresar nuestras ideas’”.
“A continuación fuimos a Praga y luego a Berlín, y ocurrió más o menos lo mismo”, agregó Fishman, actualmente productor del Festival de Jazz de Duke Ellington en Washington.
Este año, el festival en Washington incluyó sesiones en conmemoración de Gillespie y Conover, así como de Duke Ellington. El acontecimiento final fue un concierto el 17 de septiembre en homenaje a Conover, quien fue anfitrión de programas de jazz y música popular estadounidenses en la VOA desde 1955 hasta poco antes de su muerte en 1996. La gran estrella del concierto fue otro grande del jazz: el músico y compositor de origen cubano Paquito D’Rivera.
Con los años, Conover alcanzó a entrevistar a cientos de músicos, entre ellos Ellington, Gillespie, Ella Fitzgerald, Irving Berlin y Louis Armstrong. Según John Stevenson, director de la unidad central de programación de VOA, Conover era particularmente popular en los países detrás de la Cortina de Acero durante la Guerra Fría. “Era el estadounidense más famoso que conocían”, afirmó Stevenson.
Para Conover, “el jazz y Estados Unidos significaban la misma cosa: la libertad”, agregó Stevenson durante una mesa redonda sobre la relación entre jazz y diplomacia pública, celebrada en la Universidad de George Washington el 17 de septiembre. “Pero sus comentarios no eran políticos. El creyó que la música misma encierra el mensaje de Estados Unidos”. (Ver el artículo relacionado).
Durante los últimos 50 años, el jazz ha sido parte del mensaje de Estados Unidos al mundo y el símbolo de sus ideales, no sólo a través de programas como el de Conover, sino también gracias a las giras extranjeras que patrocinó el Departamento de Estado para Ellington, Gillespie, Armstrong y otros músicos.
Fishman, quien acompañó a Gillespie en numerosas giras privadas y otras patrocinadas por el gobierno, dijo que Gillespie siempre insistía en que el grupo telonero tenía que ser local y se interesaba por conocer en persona a los músicos locales. El público no sólo respondía a la música, explicó Fishman durante el debate, sino que también respondía “al toque humano”.
George Moose, exembajador de Estados Unidos en Benín y Senegal, coincidió en ello. Recordó la manera en que, en 1989, los estudiantes de la Universidad de Dakar “respondieron a Gillespie con un entusiasmo enorme”, no solo por su música, sino también a su “espíritu de participación”.
Gillespie “se encontraba allí no solo para compartir su música, sino para aprender sobre la cultura del lugar. Era muchísimo más eficaz que cualquier otro recurso diplomático que intentábamos emplear quienes nos encontrábamos en la embajada” dijo Moose. “En esa semana de conciertos llegamos a más gente que a la que habríamos llegado realizando durante un año otras actividades”.
“El jazz es el inigualable embajador de Estados Unidos”, aseguró el pianista de jazz Milcho Leviev nacido en Bulgaria. “Es música que se toca en todo el mundo; rompe las barreras que hay entre la gente”.
Leviev fue parte del quinteto multiétnico que tocó en el concierto en homenaje a Willis Conover, junto con D’Rivera en saxo y clarinete, George Mraz (República Checa) en bajo, Valery Ponomarev (Rusia) en trompeta y Horacio Hernández (Cuba) en batería.
Después del concierto, Leviev comentó al Servicio Noticioso que la primera vez que escuchó jazz fue en 1955, cuando tenía 17 años, en el programa de Conover, “y hasta que no abandoné Bulgaria en 1970 no me perdí una sola noche. Era nuestra academia del jazz”.
Karen Hughes, subsecretaria de Estado para Diplomacia Pública y Asuntos Públicos, señaló que, “aunque no se le conocía tanto en Estados Unidos, Willis Conover tuvo un enorme impacto para nuestro país”. Tenía muchos seguidores en el extranjero, anotó, y “su historia es un ejemplo de la manera en que el arte y la cultura pueden comunicar a través de las fronteras y despertar el espíritu humano”.
D’Rivera recordó que el gobierno cubano intentó, no siempre con éxito, interrumpir las transmisiones de la Voz de América. “Nunca me hubiera imaginado que cuando yo escuchaba a Willis Conover en La Habana, Valery Ponomarev le escuchaba al mismo tiempo en Rusia, y lo mismo ocurría con Milcho Leviev en Bulgaria”, dijo al público en el concierto. Calificó al jazz como “la música más bella del planeta”.
El concierto, celebrado en el salón de actos de VOA, dio comienzo con “Take the A Train”, la melodía emblemática de la banda de Duke Ellington que se convirtió en la canción del programa de jazz a cargo de Conover llamado Hora de Jazz en la Voz de América. El concierto duró unos 70 minutos y terminó con la canción “Con alma” de Dizzy Gillespie y con una ovación de pie por parte del público.
En una entrevista posterior, D’Rivera dijo que además de los grandes artistas de jazz, otros músicos y compositores como Leonard Bernstein y George Gershwin recurrieron a elementos del jazz. “Por ese motivo es tan importante. No solo se trata de los músicos de jazz, sino de la gente en la que ha influido”, explicó.
“Creo que no tengo palabras suficientes para describir lo valioso que es el tesoro del jazz”, agregó.
Para más información, en inglés, ver las páginas web especiales de VOA sobre Willis Conover y el concierto en homenaje, que incluyen segmentos de audio y videoclips.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)