14 septiembre 2007

Nueva tecnología ayuda a Alcoa a reducir emisiones y desechos

Gigante del aluminio reduce emisiones 25 por ciento en tres años

 
Foto ampliada
En Australia, empleados de Alcoa inspeccionan una planta de captura de carbono en la refinería de aluminio de Kwinana. (Foto Alcoa)

Washington -- Alcoa, empresa líder mundial de la fabricación del aluminio, también encabeza los esfuerzos del sector privado en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y en el uso de recursos energéticos renovables. Con operaciones en 44 países, la empresa con sede en Estados Unidos, aplica políticas e innovaciones que producen un efecto mundial.

La compañía fue calificada por el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, como una de las empresas principales en el uso sostenible de recursos naturales. Alcoa es también miembro fundador de la Alianza de Acción Climática de Estados Unidos, un colectivo de empresas y grupos ambientales que impulsan al gobierno estadounidense para que emita legislación que limite las emisiones de gases de efecto invernadero.

En el año 2000, la empresa expuso sus objetivos de reducir su impacto en el medioambiente mundial con la innovación y las nuevas tecnologías. Los objetivos incluyen profundas reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero y de las descargas de desechos derivados de la producción. Alcoa alcanzó su meta de reducir las emisiones de gases de efecto de invernadero en un 25 por ciento (de los niveles de 1990) en 2003, siete años antes de lo programado, aunque la producción de aluminio incrementó durante ese período.

La empresa cree que la industria del aluminio puede ser “neutral en lo que se refiere a los gases de efecto invernadero” para el año 2020.

La energía renovable es una clave para los esfuerzos de Alcoa en la reducción del impacto ambiental. Ha utilizado potencia hidroeléctrica como fuente de energía principal para sus operaciones de fusión en todo el mundo desde 1916 y ahora se encuentra en proceso de evaluar la primera planta de producción de aluminio geotérmica en Islandia.

NUEVAS TECNOLOGÍAS REDUCEN MÁS LOS GASES DE EFECTO DE INVERNADERO

En mayo, Alcoa lanzó la tecnología de la “captura del carbono” en su refinería de aluminio en Kwinana, oeste de Australia. El proceso de la captura del carbono mezcla residuos de bauxita, un producto derivado del proceso de fabricación del aluminio, con bióxido de carbono. Esto encierra grandes cantidades de gas con efecto invernadero que en otros casos se emitiría a la atmósfera.

Al mezclar el bióxido de carbono con el residuo de bauxita, el nivel pH del compuesto (una medida de acidez y grado alcalino) se reduce a niveles que suelen encontrarse en los suelos alcalinos. Esta nueva mezcla puede utilizarse como cimientos de carreteras, material de construcción o aditivo para mejorar el suelo. Esta tecnología que la empresa piensa compartir con toda la industria del aluminio, será utilizada en todas las refinerías de aluminio de Alcoa en el mundo.  La alúmina, también conocido como óxido de aluminio, es el principal componente de la bauxita, la principal mena utilizada en la producción de aluminio.

Alcoa también está investigando una nueva tecnología de “ánodos inertes” para reducir emisiones de gases de efecto invernadero incluso más. En la fase final de la fusión, el óxido de aluminio procesado de la mena de bauxita se coloca en una celda electrolítica. Un rodillo de carbono, llamado ánodo, se introduce en la celda y se carga con corriente eléctrica, convirtiendo el óxido de aluminio en monóxido de carbono, bióxido de carbono y aluminio. El aluminio se hunde en el fondo del depósito, donde se recoge para continuar su procesamiento, mientras que los gases de efecto invernadero escapan por el orificio por donde se inserta el ánodo.

Alcoa trabaja para desarrollar tecnología que permita reemplazar los ánodos de carbono por otros que no reaccionen con el oxígeno emitido en el proceso de electrolisis creando gases con efecto de invernadero. El único producto derivado del proceso de “ánodos inertes” sería el oxígeno.

Un estudio elaborado por la industria, el “Mapa de ruta del ánodo inerte” indica que si todo el mundo utilizara ánodos inertes las emisiones de gases de efecto de invernadero se reducirían casi en 40 millones de toneladas métricas. También podría reducirse la cantidad de electricidad que se necesita para fusionar el óxido de aluminio y hacerlo aluminio en un 25 por ciento.

TRATAMIENTO DE DESECHOS

Alcoa también trabaja para reducir los desechos peligrosos derivados de sus operaciones. El residuo que queda pegado a los contenedores tras el procesamiento (SPL) de fusión contiene cantidades significativas de fluoruros y algo de cianuro. En el pasado estos desechos se depositaban en vertederos.

Sin embargo, el nuevo proceso de SPL de Alcoa Portland convierte SPL en fluoruro de aluminio y en un material inocuo granulado y brillante que se llama arena sintética. Esta arena sintética se puede utilizar para hacer carreteras y cemento.

Para saber más sobre los esfuerzos ambientales, de reducción de gases de efecto de invernadero y de reciclaje de Alcoa, visite su sitio electrónico.

Para más información, ver Cambio climático y energía limpia.

 

El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)

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