View Other Languages

We’ve gone social!

Follow us on our facebook pages and join the conversation.

From the birth of nations to global sports events... Join our discussion of news and world events!
Democracy Is…the freedom to express yourself. Democracy Is…Your Voice, Your World.
The climate is changing. Join the conversation and discuss courses of action.
Connect the world through CO.NX virtual spaces and let your voice make a difference!
Promoviendo el emprendedurismo y la innovación en Latinoamérica.
Информация о жизни в Америке и событиях в мире. Поделитесь своим мнением!
تمام آنچه می خواهید درباره آمریکا بدانید زندگی در آمریکا، شیوه زندگی آمریکایی و نگاهی از منظر آمریکایی به جهان و ...
أمريكاني: مواضيع لإثارة أهتمامكم حول الثقافة و البيئة و المجتمع المدني و ريادة الأعمال بـ"نكهة أمريكانية

11 septiembre 2007

En la política es común el uso de frases atractivas para los medios

Los candidatos buscan la frase clave que los votantes puedan recordar

 

Portland (Oregón) – En 1968, el candidato Robert Kennedy, en plena campaña presidencial, sorprendió a su plantilla cuando dijo que preferiría tener 30 segundos en el noticiario televisivo nacional de la noche que un anuncio de una página completa en el diario The New York Times. La era de las frases con gancho no comenzó ese año, pero Kennedy claramente se había dado cuenta de los cambios que se avecinaban.

Es innegable que un político con habilidad puede capturar la imaginación del país con una frase corta. Hay muchos ejemplos: Franklin Roosevelt le dijo al país, “Sólo hay que temerle al miedo”; John Kennedy dijo a los estadounidenses que “no deberían preguntarle al país lo que este puede hacer por ellos, sino preguntarse a sí mismos que pueden hacer ellos por su país”; o Ronald Reagan cuando exigió, “Sr. Gorbachev, derrumbe el muro”.

Los políticos han salpicado sus discursos con líneas que han provocado el aplauso desde Pericles, pero el término “frase con gancho” fue acuñado casi hace 30 años para describir un fragmento de televisión de unos pocos segundos y que incluye una cita memorable. Nunca se intento que el término se convirtiera en un elogio a una particular destreza.

Las definiciones de este término son amplias. Las frases con gancho pueden ser extractos de unos segundos de duración que los noticiarios de televisión utilizan para reducir discursos complejos o políticas a un concepto fácil de entender. (El deseo de Robert Kennedy de 30 segundos sin interrupción en las noticias parecería muy optimista hoy día). También son pequeñas frases que se usan por los expertos en los medios en las campañas políticas, adaptaciones a la televisión, y frases insertadas en discursos. También pueden ser rápidos comentarios incisivos de un candidato a otro en un debate televisado. Hay definiciones para todos los gustos.

Habría que fijarse en cuales son los “gustos”. La diferencia entre una frase con gancho y una cita inspiradora es muy subjetiva, se basa en si la frase tiene un tono malintencionado o manipulador o si es fuente de inspiración y sabiduría.

Hay quien rechaza las frases con gancho por considerarlas como la reducción de asuntos complejos a unas pocas palabras sin sentido. Los periodistas y los políticos se acusan entre ellos de utilizar frases con gancho para oscurecer asuntos y simplificarlos en exceso. El público indica que se le está manipulando. Los estudiosos citan las frases con gancho como la causa y el resultado de la poca atención que el público presta a los temas y el deseo de las cadenas de televisión de influir en la percepción de los candidatos o la necesidad de incorporar más anuncios a los programas de noticias.

Si parece que a nadie le gustan las frases con gancho, ¿porqué las continúan utilizando los políticos y publicando los periodistas? Porque tienen éxito, y a veces mucho.

Durante los debates presidenciales de 1980 el candidato Ronald Reagan, en respuesta a lo que se percibió como una declaración inapropiada del presidente Jimmy Carter, movió la cabeza de un lado a otro y dijo descorazonadamente: “Ya estamos otra vez...”. Esta frase penosa que fue repetida una y otra vez en las noticias nocturnas, cimentó la imagen de Reagan como una persona directa y con sentido común, a diferencia del enfoque cerebral y fáctico de Carter. Pocos recuerdan el contexto de la frase o incluso si estaba justificada, pero en aquél momento muchos votantes sintieron que Reagan era un hombre que les comprendía y hablaba por ellos.

Así mismo, millones de estadounidenses recuerdan que cuando el senador Dan Quayle se comparó a sí mismo con el ex presidente John Kennedy durante el debate de candidatos a vicepresidente en 1988, su oponente, el senador Lloyd Bentsen, contestó fríamente, “Senador, usted no es ningún Jack Kennedy”. Aunque Quayle llegó a ser vicepresidente cuando George H. Bush fue elegido presidente, la propia carrera política de Quayle nunca llegó a recuperarse del patinazo verbal.

En esa misma elección, Bush ganó en parte por su promesa que tenía gancho: “¡Escúchenme bien: no habrá nuevos impuestos!”

El encuestador político Tim Hibbits dice que al crear una frase con gancho el “énfasis debe estar en el ‘gancho’, que debe ser corto, agudo e ir al grano”.

Las firmas consultoras de política en todo el país ofrecen talleres de cómo crearlas, y los trabajadores de las campañas trabajan con ahínco para elaborarlas. Hibbits dijo que “cualquier político … que diga que no quisiera tener una frase rápida que reduzca a su oponente, no está diciendo la verdad”.

En ocasiones, la frase atractiva puede volverse contra el que la emite. La memorable promesa “¡Escúchenme bien: no habrá nuevos impuestos!” del presidente George H. Bush, lo fue tanto que cuando en pleno aumento del déficit federal consideró necesario aumentar los impuestos, un número elevado de estadounidenses nunca se lo perdonó y ello contribuyó a su derrota en 1992.

Con la llegada de sitios de Internet tales como YouTube, la frase con gancho se ha convertido tanto en amigo como enemigo de los candidatos. En 2006, el senador George Allen de Virginia utilizó un término percibido como racialmente ofensivo para referirse a un joven que estaba grabando uno de sus discursos de la campaña. Después de que esta frase se transmitiera a todas partes por medio de Internet, no solamente desaparecieron las esperanzas que Allen pudiera tener para la designación presidencial republicana de 2008, sino que también le puso en la puerta de salida de su escaño en el Senado.

Algunos observadores dicen que este nuevo mundo de observación incesante de vídeo sólo contribuirá a aumentar la importancia de las frases con gancho aunque los políticos tengan más riesgo de perder el control sobre ellas. Estos nuevos hechos de la vida política harán que sean más cautelosos en público, y les animarán a utilizar con más frecuencia las frases típicas que siempre ganan aplausos.

El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)

Marcar página con:    ¿Qué es esto?