05 septiembre 2007
Grupo internacional estudia deficiencias y futuro de observaciones terrestres
Este es el tercer artículo de una serie acerca de las contribuciones estadounidenses a las observaciones directas del cambio climático.
Washington – Observaciones directas de los océanos, las superficies terrestres, la atmósfera y los glaciares han hecho posible que en el 2007 los científicos declaren, con una certidumbre mayor del 90 por ciento, que el clima de la Tierra se calienta y que las actividades humanas motivan el cambio.
Tales observaciones, hechas por una gama de instrumentos que operan en forma de red a nivel mundial y recopiladores individuales de datos, han recorrido un largo camino desde el siglo XVII, cuando un grupo de científicos venecianos diseñó el primer termómetro y, poco después, la gente comenzó a llevar registros meteorológicos
La primera red de trabajo meteorológico se formó en el norte de Italia en 1653. Hacia la segunda mitad de siglo XIX, personas de casi todas las zonas habitadas del mundo realizaban observaciones meteorológicas sistemáticas, según indica el cuarto informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (IPCC) Cambio Climático 2007.
Pero fueron los viajes espaciales y, en especial, la colocación en órbita de satélites alrededor del planeta, los que ayudaron a los científicos a comenzar a integrar las complejas acciones recíprocas entre los sistemas terrestres, aéreos, hídricos y biológicos de la Tierra (véase artículo relacionado).
Los satélites son “indispensables” en las observaciones de la Tierra, le dijo al Servicio Noticioso desde Washington Michael King, científico principal del proyecto del Sistema de Observación de la Tierra en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard, de la NASA. Los calificó de “los mejores medios para observar el sistema mundial integrado sin afectar las fronteras internacionales o los diferentes sistemas de observación”.
OBSERVACIONES A DISTANCIA
La percepción a distancia se define como la recopilación de información acerca de un objeto sin estar en contacto físico con él. Los satélites son plataformas comunes para las observaciones a distancia y han sido usados con ese propósito desde los primeros días de los viajes espaciales.
En 1972 se lanzó el primer satélite civil para recopilar datos acerca de la Tierra. El Satélite de Tecnología de Recursos Terrestres, más tarde rebautizado Landsat 1, desarrollado por la NASA, hizo que las imágenes recogidas por satélites estuvieran a disposición del público por primera vez. Desde entonces, una serie de satélites Landsat ha girado en torno a la Tierra. (Véase artículo relacionado).
El Landsat 5, lanzado en 1984 y que, a pesar de habérsele pronosticado, cuando se lo diseñó, una vida útil de tres a cinco años, opera todavía, aunque con capacidad limitada. El Landsat 7, lanzado en 1999, ha tenido desde 2003 problemas con su sensor, lo cual limita su capacidad. Ambos satélites se quedarán sin combustible en el 2010 o el 2011. Se espera que el siguiente satélite, Misión de Continuidad de Datos de Landsat, sea lanzado en el 2011.
OBSERVATORIO DE LA TIERRA
Entre tanto, Estados Unidos, los países europeos, Japón, China e India han lanzado satélites de observación de la Tierra y meteorológicos.
En Estados Unidos, dijo King, “el Sistema de Observación de la Tierra (EOS) fue concebido por la NASA a fines de los años ochenta para ofrecer observaciones de la ciencia, por un periodo de 15 años, del sistema de la Tierra que consistiría en las propiedades necesarias del planeta”, inclusive la atmósfera, la superficie terrestre, los océanos, la criósfera (las regiones cubiertas de hielo), y la fuerza impulsora del Sol.
EOS consiste en una serie de satélites, un componente científico y un sistema de datos que apoya una serie coordinada de satélites en tres tipos de órbitas. Muchos satélites llevan instrumentos desarrollados por científicos en Canadá, Francia, Brasil, Rusia y Japón. Los satélites incluyen a:
• Terra (lanzado en 1999) que transporta cinco sensores, entre ellos sensores de Canadá y Japón que estudian las interacciones entre la atmósfera, la superficie terrestre, los océanos y la energía radiante de la Tierra (calor y luz).
• Aqua (lanzado en el 2002) es un proyecto conjunto de Estados Unidos, Japón y Brasil que transporta seis sensores para observar los océanos, la atmósfera, superficie terrestre, la cubierta de hielo y nieve y la vegetación.
• Jason-1 (lanzado en el 2001) es una misión conjunta oceanográfica de la NASA y del Centro Nacional francés de Estudios Espaciales, que observa las interacciones climáticas mundiales entre el mar y la atmósfera.
Los datos de EOS desempeñan un papel importante en los informes de evaluaciones climáticas que produce aproximadamente cada cinco años el IPCC, indicó King, y pueden usarlos gratuita y ampliamente individuos y países de todo el mundo, “dándole a la gente panoramas sin precedentes de nuestro planeta siempre cambiante”.
DEFICIENCIAS DE LA OBSERVACIÓN
Aun con los adelantos de la tecnología de la observación de la Tierra, cada tipo de observación, ya sea de globos meteorológicos, satélites, barcos, estaciones meteorológicas y boyas oceánicas, tiene sus propias deficiencias cuando se utiliza como parte del registro climático mundial.
“La mayoría de las observaciones, especialmente en la atmósfera, se hacen con fines meteorológicos y de pronóstico meteorológico, no con fines climáticos”, le dijo al Servicio Noticioso Kevin Trenberth, jefe de la Sección de Análisis del Clima del Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas.
“No tienen la calidad que nos gustaría obtener para el clima”, agregó Trenberth, quien fue uno de los principales autores del Capítulo 3 – Observaciones: Cambio Climático Superficial y Atmosférico – del informe de evaluación del IPCC Cambio Climático 2007. Preside también el Grupo de Observaciones y Asimilación del Programa de Investigación Mundial de las Naciones Unidas (WCRP).
"Con un poquito más de cuidado, decimos siempre, [las observaciones] podrían ser mucho más útiles con fines climáticos”, añadió. “Entre tanto, hay en todo el mundo muchos trabajadores que tratan heroicamente de trabajar con estos datos para construir el registro climático”.
El grupo del WCRP ha venido cabildeando las agencias satélites a nivel mundial con el fin de resolver las deficiencias de observación. Sus miembros proponen iniciar un programa internacional sistemático para volver a procesar los datos recogidos de satélites desde 1970, “para obtener un panorama mejor y más continuo de cómo han cambiado las cosas”, dijo Trenberth.
A pesar de las incertidumbres de la información, los científicos siguen convencidos de que el clima de la Tierra cambia y que las actividades humanas son las responsables.
“Lo que esto significa es que la señal de la influencia humana se ha vuelto tan fuerte que aplasta todas las incertidumbres”, dijo Trenberth. “Además, no es sólo una fracción de información, es todo un montón de información a través de toda una cantidad de diferentes mediciones que condujo a declarar que el calentamiento mundial es inequívoco”.
Para más información, en inglés, sobre el Observatorio de la Tierra véase el sitio web correspondiente.
En el sitio web de la NASA hay también más información en inglés sobre el Centro Nacional para la Investigación Atmosférica.
Para más información sobre el informe Cambio Climático 2007 (en inglés) véase el sitio web del IPCC.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)