25 octubre 2007
Detractores piensan que puede perjudicar los esfuerzos antiterroristas

Este es el primer artículo de una serie de dos artículos que examina si los periodistas deben o no ser obligados a divulgar sus fuentes periodísticas confidenciales.
Washington – El Congreso de Estados Unidos está considerando lo que sería la primera ley federal del país de secreto profesional del periodista, norma que protegería a los periodistas de tener que revelar sus fuentes periodísticas confidenciales.
Theodore Olson, procurador general de Estados Unidos de 2001 a 2004, dijo al Servicio Noticioso desde Washington que apoya el proyecto de ley H.R. 2012, aprobado abrumadoramente el 16 de octubre por la Cámara de Representantes de Estados Unidos, porque “equilibra de modo adecuado” los “distintos intereses”, al combinar el derecho público a la información mientras que protege la seguridad nacional. El procurador general, un funcionario del Departamento de Justicia de Estados Unidos, representa al gobierno en casos que se llegan al Tribunal Supremo.
La Comisión de Asuntos Judiciales del Senado aprobó un proyecto de ley semejante (S. 1267) el 4 de octubre que ahora está pendiente para ser aprobado por el pleno del Senado. Si el proyecto logra salir de una comisión bicameral del Senado y la Cámara de Representantes, se enviará al presidente Bush para su consideración.
La legislación ante el Congreso “puede y debe” promulgarse, opinó Olson, que actualmente trabaja en el despacho de abogados Gibson Dunn and Crutcher LLP, con sede en Washington.
Olson y otros abogados sostienen que el proyecto de ley, conocido como la Ley de Libre Flujo de Información de 2007, todavía obligaría a los periodistas a divulgar la información si un tribunal decide que es necesario para prevenir actos de terrorismo, o si existen condiciones que plantean una amenaza a la seguridad nacional.
Olson ejerció de abogado defensor en casos altamente publicitados sobre periodistas a los que se les permitía proteger sus fuentes periodísticas.
La Casa Blanca se opone a esta ley del secreto profesional del periodista. Dice que concedería privilegios a periodistas que “podrían frustrar gravemente, y en algunos casos desbaratar completamente, la habilidad para investigar actos terroristas o amenazas a la seguridad nacional”. La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Dana Perino, dijo a periodistas el 16 de octubre que las “protecciones que actualmente existen para los periodistas son suficientes”.
No obstante, Olson indicó que la aprobación de una ley federal de secreto profesional del periodista “tiene mucho sentido”, porque muchos estados han promulgado leyes similares, y prevé que la medida federal será aprobada en el Congreso, porque “la mayoría de las personas piensan que necesitamos proteger a los periodistas, hasta cierto punto. Lo que los periodistas hacen esencialmente … está en el interés” del pueblo estadounidense.
En un artículo de opinión publicado el 4 de octubre en el periódico Washington Post, Olson dijo que los periodistas que informan sobre casos de alto perfil “no pueden operar eficazmente sin que existan ciertas medidas que aseguren la confidencialidad de sus fuentes periodísticas”.
No obstante, agregó, “se ha convertido casi en rutina … reunir a periodistas, llevarlos ante un tribunal y amenazarlos con multas y condenas de cárcel a menos que divulguen sus fuentes”.
Patrick Fitzgerald, fiscal del Distrito Norte de Illinois, indicó en un artículo de opinión contrario publicado el mismo día en el Washington Post, que la ley del secreto profesional del periodista tendría “un efecto profundo no intencionado de maniatar las investigaciones relativas a la divulgación” de información confidencial y reservada. Fitzgerald agregó que el proyecto de ley tiene otras “consecuencias serias”, entre ellas una definición de periodismo tan amplia que “incluye no sólo a periódicos y a blogger, sino también a organizaciones delictivas que diseminan información en muchos lugares”.
GRUPO DE PERIODISTAS APOYA LEY DE SECRETO PROFESIONAL DEL PERIODISTA
Lucy Daglish, directora ejecutiva de la Comisión de Periodistas para la Libertad de Prensa, con sede en Virginia, dijo al Servicio Noticioso que 33 estados de Estados Unidos así como el Distrito de Columbia han promulgaron leyes de secreto profesional del periodista, mientras que otros 16 estados tienen “diversos grados” de “leyes comunes” en las que tales medidas son creadas o depuradas por los jueces.
Maryland fue el primer estado de Estados Unidos en adoptar protecciones para los periodistas, mientras que Wyoming es el único estado que no tiene este tipo de ley, informó Daglish.
Añadió que muchos países en el mundo han establecido leyes relativas a los privilegios de los reporteros. Por ejemplo, Suiza impone un criterio jurídico aún más estricto, afirmó, en la que a un periodista se le puede acusar de cometer un delito por divulgar fuentes confidenciales. Daglish definió la ley de secreto profesional del periodista como el privilegio que se le concede “a un periodista para negarse a declarar cuando se lo exige un organismo del gobierno o un tribunal”.
Agregó que nunca se ha promulgado ninguna ley de secreto profesional en Estados Unidos, “porque por muchos años, simplemente asumimos” que la Primera Enmienda a la Constitución de Estados Unidos proporcionaba una protección a los periodistas. Pero en 1972, un fallo del Tribunal Supremo opinó que los periodistas que informan sobre casos criminales carecen de dichas protecciones que otorga la Primera Enmienda, indicó Daglish. El tribunal dijo que la protección federal de periodistas tendría que ser probada por el Congreso. Desde entonces, numerosos intentos para aprobar una ley federal de secreto profesional del periodista han terminado en el fracaso.
Daglish explicó que desde hace tres o cuatro años, los tribunales estadounidenses han interpretado los privilegios de los periodistas “mucho más drásticamente”. Esto ha causado que se genere una coalición de grupos defensores de periodistas y organizaciones de noticias con el objetivo de crear una ley federal contra “el número de citaciones judiciales de comparecencia que se han aplicado a la prensa… en todo el país”, añadió.
Señaló que, en el plano internacional, “es mucho más común actualmente otorgar protecciones” a los periodistas que en Estados Unidos, aún cuando la idea de que a los periodistas se les debe permitir proteger sus fuentes periodísticas confidenciales se originó en Estados Unidos.
“Pero nuestras leyes no han seguido ese principio ético”, finalizó Daglish.
El texto completo de los artículos de Olson y Fitzgerald, en inglés, están disponibles en la página web del Washington Post.
Para más información sobre el proyecto de ley de secreto profesional del periodista, consulte el sitio web de la Comisión de Reporteros.
Véase también La libertad de prensa.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)