05 octubre 2007
Demócratas superan a Republicanos en recaudar fondos
Washington -- Al final de cada trimestre del año calendario, los candidatos presidenciales de Estados Unidos deben revelar cuánto dinero recaudaron para financiar sus campañas. Los fondos se usan para pagar gastos como viajes de campaña, espacio de oficina, publicidad en radio y televisión, servicio telefónico e impresión de literatura.
Las cifras oficiales para el trimestre que termina el 30 de septiembre serán divulgadas por la Comisión Federal Electoral (FEC) el 15 de octubre, aunque grupos de personal de varias campañas ya anunciaron las cifras que reportarán a la FEC.
El personal que trabaja para los candidatos demócratas en la carrera hacia las elecciones 2008, especialmente el de Hillary Clinton, senadora de Nueva York, indican a los periodistas que recaudaron una cantidad más considerable de dinero que sus rivales republicanos. Estrategas de ambos partidos señalan que la desproporción indica que los demócratas actualmente están más activos en su batalla por recuperar la Casa Blanca.
El personal de la campaña de Clinton dijo que recibió 27 millones de dólares en donaciones durante el ciclo de 90 días. La ley federal le permite gastar unos 22 millones de éstos durante la temporada inicial; si gana la nominación del partido, los otros cinco millones estarán disponibles para la elección general.
Aunque los candidatos reservan pequeñas cantidades de sus fondos para la elección general, la mayoría está asignando a las elecciones primarias. Cuando los nominados de los dos partidos se determinen, el enfoque de la campaña cambiará hacia la elección general, y los partidos políticos nacionales -- que permanecen neutros en las primarias -- se involucrarán.
Se reporta que el senador Obama Barack terminó en segundo lugar atrás de Clinton en la mayoría de las encuestas de opinión sobre los candidatos demócratas, recaudó 20 millones de dólares durante el tercer trimestre. Sus asistentes expresaron que el total que recibió Obama incluye donaciones de 93.000 partidarios nuevos, y que muchos de ellos usaron Internet para contribuir.
Del lado republicano, observadores dijeron que el ex senador Fred Thompson, el más reciente aspirante de la campaña, recaudó más de ocho millones durante el periodo. Thompson depende también de su sitio de Internet para recaudar contribuciones.
Sin divulgar un conteo, el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani, que encabeza las encuestas de opinión de los candidatos republicanos, dijo que espera desempeñarse como los demás y tal vez mejor que algunos. Los observadores esperan que la cifra sea de unos diez millones de dólares.
Un republicano enterado de las finanzas de la campaña del senador John McCain, expresó que el senador recaudó más de cinco millones de dólares durante el trimestre. McCain dijo que el dinero nunca ha sido una parte importante de sus campañas y que está satisfecho con el avance logrado hasta el momento.
Asesores de Mitt Romney, el ex gobernador de Massachussets, indicaron sin revelar las cifras trimestrales, que esperan haber recaudado casi 40 millones de dólares durante los primeros nueve meses del 2007, y que el millonario hombre de negocios pueda complementar esta cifra con otros 15 millones propios. Su fortuna personal se estima entre los 190 y los 250 millones de dólares. Los observadores llaman a la candidatura de Romney como una campaña “híbrida” -- no se basa tradicionalmente en donaciones individuales ni es un esfuerzo autofinanciado completamente.
Los candidatos deben seguir reglas específicas sobre la recaudación de fondos de campaña. A través de los años esas reglas han cambiado muchas veces y enfrentado muchos retos en la corte.
Se asume ampliamente que la mayoría de los donantes de una campaña concuerdan con el pensamiento político de su candidato, aunque críticos piensan que algunos contribuidores esperan algo a cambio de su dinero, como ser una legislación específica. Por consiguiente, se aplicaron restricciones sobre recursos y técnicas de recaudación en el esfuerzo para eliminar la percepción de corrupción política, y el gobierno brinda a los candidatos la opción de usar financiamiento público en vez de su financiamiento privado.
El financiamiento público proviene de los contribuyentes, que tienen la opción de contribuir tres dólares en su formulario de impuesto federal en su declaración de impuestos para cubrir el costo de las campañas presidenciales. Los candidatos que optan por usar estos fondos deben cumplir con límites de gasto.
John Edwards, ex senador y candidato presidencial demócrata que ocupa la tercera posición en muchas encuestas, anunció que aceptará financiamiento público durante la primera vuelta. Esto le daría algunos millones de dólares adicionales, pero, al mismo tiempo, le impedirá recaudar fondos privados.
De acuerdo a normas de la FEC, un individuo no puede contribuir con más de 2.300 dólares a un candidato en una elección específica, y 28.500 dólares a un partido político durante un año calendario. Estos límites determinan qué porción del total de fondos recaudados por un candidato son disponibles en la campaña primaria y cuánto se debe reservar para la elección general.
El primer intento federal de normalizar las finanzas de campaña se realizó en 1867, cuando el Proyecto de Ley de Asignaciones Navales prohibió a los oficiales y agentes gubernamentales pedir dinero a los trabajadores navales.
Otros acontecimientos importantes en las finanzas de campaña:
• La Ley de Reforma del Servicio Civil de 1883 impidió a los trabajadores federales realizar contribuciones de campaña para retener sus trabajos;
• La Ley Hatch de 1940 prohibió a individuos y negocios que trabajan para el gobierno federal pedir contribuciones para candidatos federales;
• La Ley Taft-Hartley en 1947 prohibió las contribuciones de sindicatos y corporaciones;
• La Ley Federal de Campaña Electoral en 1971 creó un marco de trabajo para normalizar las finanzas; y
• La Ley de Reforma de Campaña Bipartidaria de 2002 distinguió entre el llamado “dinero duro” que se entrega solamente a candidatos, y el “dinero suave” que se contribuye a los partidos políticos y comités de acción política en vez de individuos.
La ley del 2002, conocida como la ley McCain-Fengold debido a que fue presentada en el Senado por el republicano John McCain y el demócrata Russ Feingold, todavía enfrenta retos en la corte. Críticos de la legislación piensan que restringe los derechos de libre expresión de la Primera Enmienda y que la prohibición de dinero suave desvía las donaciones a grupos con interés especial que enfrentan una vigilancia menos severa.
Para más información sobre las campañas y candidatos de la elección presidencial de Estados Unidos, consulte Las elecciones en Estados Unidos.
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