14 noviembre 2007
Sondeos en California hallan cambios en actitudes y la demografía

Washington -- En 1936, cuando las encuestas de opinión pública apenas habían comenzado, la prestigiosa publicación Literary Digest realizó una ambiciosa encuesta utilizando las guías de teléfono y las matrículas automovilísticas. Su conclusión: que el republicano Alf Landon ganaría sin problemas al presidente titular Franklin Roosevelt.
Roosevelt, desde luego, ganó con una avalancha.
Tal humillación pública hizo que los encuestadores adoptaran normas rigurosas para aumentar la certeza y fiabilidad de sus resultados. Hoy, las encuestas de opinión pública no son infalibles, pero se han convertido en algo que forma parte de la vida estadounidense, ya sea para medir actitudes hacia un candidato presidencial o hacia las escuelas públicas, los seguros de automóviles o las computadoras.
CANDIDATOS Y ENCUESTAS
Se calcula que para el ciclo electoral de 2008 habrá más de 500 encuestas estatales y nacionales activadas para sondear al público estadounidense, ya sea sobre la elección a la presidencia ("Si las elecciones se celebraran hoy, ¿a quién votaría?"), o sobre opiniones respecto a temas que van desde Iraq a los impuestos.
Las conclusiones de estas encuestas anticipadas podrán no identificar al próximo presidente, pero son un modo importante de generar interés y dinero. Además, los votantes las utilizan para empezar a decidir quién parece capaz de ganar el puesto, y quién no puede escaparse de la realidad marginal de las bajas calificaciones. (Ver artículo relacionado)
La empresa Field Poll de California, llevó a cabo una encuesta sobre la presidencia en octubre y realizará encuestas de nuevo en diciembre y enero. “Queremos seguir los últimos movimientos de la opinión pública antes de las elecciones primarias del 5 de enero” dijo el director de la organización Mark DiCamillo el 11 de noviembre al Servicio Noticioso desde Washington.
NÚMEROS NO PRESELECCIONADOS Y TELÉFONOS CELULARES
La validez subyacente de las encuestas de opinión pública se basa en la simple proposición de que una muestra auténticamente aleatoria de una población determinada proporcionará un cuadro acertado del todo. Aunque es un concepto simple, suele ser difícil de ejecutar.
Por ejemplo, el error de Literary Digest no fue una selección al azar fallida, sino que la muestra sondeó a una población relativamente acomodada que poseía automóviles y teléfonos en una época donde la mayoría del país no tenía ninguno de estos.
Hoy día, el teléfono es el medio preferido para las encuestas estatales y nacionales a tiempo. La típica encuesta telefónica utiliza una técnica llamada marcaje de números no preseleccionados (RDD) en la que un programa informático genera números de teléfono a partir de prefijos de áreas telefónicas, un procedimiento que en teoría da a todos los números la misma probabilidad de ser seleccionado.
Una preocupación creciente, sin embargo, es el más del 10 por ciento de los estadounidenses que utilizan solamente teléfonos móviles. RDD sólo genera números conectados con una línea de tierra fija. Hasta ahora, los estudios indican que la exclusión de los usuarios de teléfonos móviles no afecta a la validez de los resultados, según la organización profesional de la industria, la Asociación Estadounidense para la Investigación de la Opinión Publica (AAPOR).
Los encuestadores nacionales como Gallup y Zogby probablemente no tienen más opción que utilizar RDD, ya que no hay una lista nacional de votantes de la que seleccionar público. Sin embargo, California es diferente y en 2006 la empresa Field Poll cambió su “extracción de muestra” de RDD a una lista estatal de votantes que tiene cualquier número que un votante haya designado como contacto.
“Utilizamos un guión diferente con los teléfonos móviles” dijo DiCamillo. “Nuestra primera pregunta es : ‘¿cómo desea que nos pongamos en contacto con Ud.?’ para que así puedan elegir una línea de tierra si lo desean”. Los encuestadores llaman a los teléfonos celulares sólo los fines de semana, añadió, cuando la mayoría de los usuarios tienen minutos ilimitados.
MEDIOS INFORMATIVOS Y TASAS DE RESPUESTA
Otro desafío de los encuestadores es la actitud hacia los medios en general. Los estadounidenses son mucho más escépticos respecto a los medios que en el pasado, incluso a pesar de la proliferación de la televisión por cable e Internet, según el Centro de Investigaciones Pew para el Pueblo y la Prensa.
Como resultado la cantidad de personas que declinan ser entrevistados (la tasa de rechazo) ha incrementado de forma importante. AAPOR no ha encontrado una relación entre las tasas de respuesta y la calidad de las encuestas, pero esta tendencia continúa siendo preocupante.
DiCamillo comentó que a finales de la década de 1970 las respuestas telefónicas solían ser del 70 por ciento, hoy día la respuesta es más bien del 30 por ciento.
Field Poll destaca que la organización se conoce como no partidista y en que recibe apoyo de una amplia gama de nuevas organizaciones. Sus suscriptores de medios van desde el conservador San Diego Union hasta el progresista San Francisco Chronicle, observó DiCamillo.
Field Poll plantea sus preguntas cuidadosamente, no sólo para asegurar el equilibrio, dijo DiCamillo, sino para que el lenguaje sea sencillo y claro. “Incluso intentamos utilizar palabras sin más de siete u ocho letras” dijo riendo. “Pensamos que nos hemos ganado nuestra credibilidad”.
DEMOGRAFÍA DINÁMICA
Cualquier encuesta de opinión es sólo una instantánea en un ambiente dinámico, una encuesta certera exige no solamente que se haga la pregunta acertada a la población adecuada, sino también que se utilice una metodología de ciencias sociales que haya pasado la prueba del tiempo.
Por ejemplo, los encuestadores nacionales pueden elegir “dar mayor peso” a algunas de sus conclusiones para compensar por aquellos grupos que están infrarepresentados en sus encuestas. Field Poll, ue usualmente entrevista entre 1.000 y 1.200 individuos para cada sondeo, utiliza ciertas fórmulas para asegurar que su muestra coincide con la demografía general de California en lo que se refiere a edad, género, partido político y región del estado.
¿Y si la persona contesta el teléfono en español? “Hacemos que un miembro de la plantilla que hable español le llame de nuevo” dijo DiCamillo, y destacó que Field Poll puede permitirse el lujo de ignorar al 5 por ciento de votantes registrados en California que se calcula que hablan principalmente español.
Para saber más, ver Las Elecciones en Estados Unidos.
Para más información (en inglés), ver los sitios electrónicos de la Asociación Estadounidense para la Investigación de la Opinión Pública (AAPOR), la Organización de Investigación sobre el Terreno (California), el Centro de Investigaciones Pew y la Guía de encuestas de opinión pública de la Asociación Estadounidense de Bibliotecas (ALA).
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)