30 marzo 2007
Grupo selecto de aviadores celebrados por su heróico servicio al país
Washington – Los legendarios aviadores de Tuskegee, un grupo selecto de pilotos militares afroestadounidenses que sirvió con gran distinción en la Segunda Guerra Mundial fueron honrados con la Medalla de Oro del Congreso de Estados Unidos el 29 de marzo.
En una ceremonia que tuvo lugar en la rotonda del Capitolio, los pilotos que una vez tuvieron que luchar por el reconocimiento de un sector de Defensa segregado recibieron finalmente lo que se les debía: la más alta distinción civil que otorga el Congreso. Los historiadores sostienen que los logros de los pilotos fueron decisivos para convencer al presidente Harry S. Truman a desegregar las fuerzas armadas de Estados Unidos en 1948.
Entre 1942 y 1946 cerca de 1.000 pilotos afroestadounidenses de aviones de caza y bombarderos fueron entrenados en el campo aéreo segregado del Ejército, en Tuskegee (Alabama) y 450 servían en el extranjero. “Estos pilotos lucharon en dos guerras: una contra una fuerza militar en el extranjero y la otra contra el racismo dentro y fuera del país”, dice la página web del grupo.
Los pilotos de Tuskegee volaron más de 150.000 misiones sobre el norte de África y Europa durante la Segunda Guerra Mundial. Escoltaron a cazabombarderos de los Aliados, al mismo tiempo que destruyeron más de 250 aviones enemigos en el aire y otros 150 en tierra. Su valentía fue bien documentada, y durante su servicio en tiempo de guerra nunca perdieron un avión.
Aunque solamente 385 de los 994 pilotos de Tuskegee aún viven, muchos hicieron el viaje a Washington para la ceremonia de entrega de las medallas, donde el presidente Bush y el ex secretario de Estado Colin Powell, un general retirado, estaban entre los presentadores.
En sus declaraciones el presidente comparó las hazañas de los ahora ancianos aviadores al servicio patriótico de las figuras históricas cuyas estatuas rodean la rotonda del Capitolio. “Cuando entré en la rotonda me impresionó el hecho de que no estaba entre héroes que eran estatuas. Me impresionó encontrarme entre héroes que aun viven”, dijo Bush.
El presidente rindió homenaje a los pilotos por servir a su país desinteresadamente en un momento en el que estuvieron expuestos a innumerables ultrajes debido a su raza. A pesar de su impresionante historial de servicio, a los pilotos de Tuskegee se les negó la entrada a los clubes para oficiales blancos de su día y algunos de ellos recibieron reprimendas oficiales por exigir la entrada a esos clubes. También se les negó las mismas oportunidades de avance que sus colegas blancos daban por sentado.
“Hasta los nazis se preguntaban por qué los afroestadounidenses luchaban por un país que los trataba tan injustamente”, recordó Bush. “Sin embargo los pilotos de Tuskegee estaban ansiosos de alistarse”.
Finalmente, el servicio ejemplar de los pilotos y de las cuadrillas negras que los apoyaban en tierra abrieron las puertas para otros afroestadounidenses, en el ejército y en todas partes. Bush rindió homenaje al sacrificio de los aviadores y aplaudió su determinación para establecer nuevas normas de justicia en la sociedad de Estados Unidos.
“Estos hombres, presentes aquí hoy, sentían una urgencia particular”, agregó Bush. “Luchaban en dos guerras: una que ocurría en Europa y la otra que existía en los corazones y mentes de nuestros ciudadanos. … Y poco a poco, cada victoria en la guerra se tradujo en una victoria aquí en Estados Unidos”.
Los pilotos, ahora reconocidos como precursores cuyos esfuerzos allanaron el camino para el movimiento por los derechos civiles de los años 1950 y 1960, permanecieron relativamente en la oscuridad hasta que el actor de Hollywood Laurence Fishburne protagonizó en 1995 la película The Tuskegee Airmen (Los aviadores de Tuskegee).
Uno de los aviadores, Bill Wheeler, de 83 años, aseguró a la revista Newsday: “Había algunos que les preocupaba que se morirían antes de que llegara este día. Pero yo no me encontraba entre ellos. Yo sabía que viviría para ver este día”.
Bush agradeció a los pilotos su servicio y reconoció la deuda que tiene con ellos el país.
“Los aviadores de Tuskegee ayudaron a ganar una guerra y ustedes contribuyeron a cambiar nuestra país para el bien”, declaró. “La medalla que les presentamos hoy significa que hacemos una pequeña parte para asegurar que su relato perdurará y será honrado por generaciones venideras”.
La Medalla de Oro del Congreso que fue entregada a los pilotos de Tuskegee fue acuñada por la Casa de la Moneda de Estados Unidos y se expondrá de modo permanente en la Institución Smithsoniana en Washington. Se acuñarán réplicas para los aviadores.
Más información, en inglés, sobre los aviadores de Tuskegee se encuentra disponible en el sitio de Internet del Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos y en Tuskegee Airmen Inc.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)