15 marzo 2007
Participación de China e India crucial para estabilizar emisiones, dice estudio
Washington – Los procedimientos más limpios para generar electricidad del carbón podrían ayudar a frenar el calentamiento mundial para mediados de siglo, si se aplican a gran escala, dice un importante documento.
El estudio hecho por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) determina que, en el escenario más optimista, las emisiones de los gases de efecto de invernadero (GEI) que contribuyen al calentamiento mundial podrían estabilizarse en el año 2050 a niveles parecidos a los del año 2000, si se utilizan energía nuclear y fuentes renovables para reemplazar o aumentar la capacidad de generación producida por el carbón.
El carbón es la principal fuente de electricidad en Estados Unidos, y en otros mercados energéticos importantes, como el de China.
Para estabilizar las emisiones de GEI, y usar al mismo tiempo las enormes reservas de carbón en el mundo, Estados Unidos y los otros países deben llevar a cabo con éxito la transición a tecnologías de carbón limpio, con políticas que reduzcan las emisiones de bióxido de carbono, dice el informe divulgado el 14 de marzo.
El estudio, que examina el papel del carbón como fuente principal de energía, da por supuesto que Estados Unidos adoptará las restricciones a las emisiones del bióxido de carbono.
Pero el documento es menos optimista en cuanto a que vaya a tomarse una medida similar en el mundo en desarrollo.
“Consideramos que será muy difícil lograr que China, India y otros mercados emergentes hagan progresos” en cuanto a frenar las emisiones, dijo John Deutch, codirector del estudio, cuyos resultados fueron presentados en Washington.
Estados Unidos no puede hacer lo suficiente para estabilizar mundialmente las emisiones de GEI sin la participación de esas naciones, dice el estudio.
El estudio también indica que incluso si China e India no llevaran a cabo políticas de control de bióxido de carbono en un futuro cercano, el resultado adverso no sería significativo en el contexto de los esfuerzos mundiales a largo plazo.
En este escenario es posible que se haga necesario negociar un acuerdo mundial que permita conceder a los países en desarrollo un período más largo del que se conceda a los países desarrollados para la aplicación de límites en las emisiones del bióxido de carbono, denota el informe.
En cualquier caso “siendo el principal usuario de energía en el mundo y el principal emisor de los gases de efecto de invernadero, Estados Unidos debe asumir el liderazgo para mostrarle al mundo que la tecnología de carbón limpio puede funcionar”, afirmó Deutch.
El senador demócrata Jeff Bingaman, titular de la Comisión de Energía del Senado, dijo que una medida de Estados Unidos para regular las emisiones de GEI debe preceder cualquier compromiso importante de Estados Unidos en el campo internacional. Bingaman está preparando leyes que impondrían límites para el año 2012 a las emisiones del bióxido de carbono en Estados Unidos.
EL CARBÓN SEGUIRÁ SIENDO UN COMBUSTIBLE IMPORTANTE
Casi la mitad de la electricidad en Estados Unidos y dos tercios de la electricidad en China se genera en plantas que usan carbón como combustible, según indica la Administración de Información sobre Energía del Departamento de Recursos Energéticos.
El uso del carbón aumentará en el mundo en cualquier escenario previsible, porque es barato y abundante en muchos países, indica el informe.
Las empresas de servicios de Estados Unidos tienen planificado construir 150 plantas de carbón en un futuro cercano, y aunque algunas de esas plantas serán más eficientes, ninguna tendrá capacidad de capturar y almacenar el bióxido de carbono.
Un impuesto al bióxido de carbono o límites obligatorios su emisión podrían hacer más limpias las tecnologías energéticas, incluyendo la tecnología de carbón limpio, que es competitiva con las tradicionales plantas que usan carbón o gas como combustible.
Para demostrarlo, Estados Unidos debe acelerar sus esfuerzos para demostrar las ventajas y la viabilidad comercial de la captura y secuestro de bióxido de carbono, o el almacenaje, que el informe califica de “determinante tecnología facilitadora”.
Un primer paso en esa dirección, indica el estudio, sería que Estados Unidos iniciara de tres a cinco proyectos de demostración y otros países otros tres o cinco, para verificar las economías de la tecnología. El estudio del MIT también señala que los gobiernos tendrán que proporcionar incentivos financieros a la industria de servicios por las pocas primeras plantas que establezcan.
El informe dice que el costo de la electricidad procedente de las plantas de captura y almacenaje de bióxido de carbono será bastante más alto, pero agrega que el progreso tecnológico puede cerrar esa brecha.
Deutch afirmó que Estados Unidos y China tienen suficiente espacio subterráneo, principalmente acuíferos salobres, para almacenar el bióxido de carbono producido por las plantas energéticas de captura y almacenaje de bióxido de carbono.
Sin embargo, Detuch y Ernest Moniz, el otro director del estudio del MIT, explicaron que la investigación y el desarrollo dedicados hasta la fecha no son adecuados y solicitaron que se dupliquen los fondos disponibles.
En una audiencia realizada el 8 de marzo, Thomas Shope, vicesecretario adjunto de Recursos Energéticos, dijo que es poco posible que la tecnología de captura y almacenaje de bióxido de carbono sea comercialmente viable antes del año 2025, según los actuales niveles de financiación de investigación y desarrollo . El funcionario declaró ante la subcomisión de recursos energéticos de la Cámara de Representantes que si se duplicara la solicitud de presupuesto en el año fiscal que comienza el 1 de octubre y fuera aceptada, se aceleraría el proceso.
Un comunicado de prensa, así como el texto completo del informe (PDF, 6 MB), están disponibles, en inglés, en el sitio electrónico del MIT.
Para más información sobre políticas de Estados Unidos ver Cambio climático y energía limpia.
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