08 marzo 2007
Informes examinan situación de los derechos humanos en 196 países y entidades
Estados Unidos espera que el Informe Anual por Países sobre Prácticas de Derechos Humanos “sea una fuente de información para los gobiernos y sociedades en todas partes y una fuente de inspiración para aquellos que todavía trabajan por un cambio democrático en todo el mundo”, según indicó la secretaria de Estado Condoleezza Rice.
La secretaria Rice, la subsecretaria de Estado para Democracia y Asuntos Mundiales Paula Dobriansky y el secretario de Estado adjunto para Democracia, Derechos Humanos y Trabajo Barry Lowenkron presentaron los informes de 2006 en el Departamento de Estado el 6 de marzo.
Los informes, presentados anualmente al Congreso según ordena la ley en Estados Unidos, examinan la situación de los derechos humanos en 2006 en 196 países y entidades. Los informes describen el desempeño de los gobiernos al poner en práctica sus compromisos internacionales sobre derechos humanos.
Con la publicación de los informes este año, los estadounidenses “nos comprometemos otra vez a alinearnos junto con aquellos hombres y mujeres que valientemente luchan por su libertad y sus derechos”, dijo Rice. Y “nos comprometemos de nuevo a pedir cuentas a todos los gobiernos si todavía amenazan los derechos fundamentales de sus ciudadanos considerándolos una opción en lugar de, tal como ha dicho el presidente Bush, las exigencias no negociables de la dignidad humana”.
A continuación una traducción de las declaraciones de la secretaria Rice con motivo de la presentación del informe:
(comienza el texto)
Declaraciones en la presentación del Informe Anual por Países sobre Prácticas de Derechos Humanos 2006 del Departamento de Estado
Secretaria de Estado Condoleezza Rice
Washington, DC
6 de marzo de 2007
SECRETARIA RICE: Buenos días. Me complace estar aquí con Paula Dobriansky, subsecretaria de Estado para Democracia y Asuntos Mundiales, y con Barry Lowenkron, secretario Adjunto de Estado para Democracia, Derechos Humanos y Trabajo, para anunciar la publicación del Informe Anual por Países sobre Prácticas de Derechos Humanos 2006.
Estos informes anuales solicitados por el Congreso hablan del apoyo continuo a las libertades fundamentales contempladas en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Nuestro país nació de la convicción de que todas las personas sin importar su raza, credo o cultura son libres por naturaleza e iguales en dignidad, y que cuando se les presenta una opción verdadera y libre, los humanos eligen la libertad por encima de la opresión, el derecho natural a la vida sobre el miedo a la muerte, el derecho a la propiedad sobre la búsqueda y obtención sin tino, así como la elección de ser gobernados con su consentimiento y no con la coerción del estado.
Estos derechos básicos deben ser la fuente de la justicia en cada sociedad y la base para la paz entre los estados. Con demasiada frecuencia en el pasado año hemos recibido recordatorios penosos de que los derechos humanos a pesar de ser evidentes en sí mismos no son auto aplicables y que el deseo del hombre de vivir en libertad, aunque merecido universalmente, todavía no es universalmente respetado. La libertad y los derechos humanos exigen que las instituciones estatales funcionen de modo transparente y rindan cuentas, exigen también una vibrante sociedad civil, una legislatura y judicatura independientes, libertad para los medios de comunicación y fuerzas de seguridad que mantengan el estado de derecho y protejan a la población de la violencia y el extremismo.
Con la publicación de los informes de este año, nos comprometemos de nuevo a ayudar a las nuevas democracias a cumplir las aspiraciones de sus pueblos a una vida mejor. Nos comprometemos otra vez a alinearnos junto con aquellos hombres y mujeres que valientemente luchan por su libertad y sus derechos. Nos comprometemos de nuevo a pedir cuentas a todos los gobiernos si todavía amenazan los derechos fundamentales de sus ciudadanos considerándolos una opción en lugar de, tal como ha dicho el presidente Bush, las exigencias no negociables de la dignidad humana.
No emitimos estos informes porque pensemos que somos perfectos, sino más bien porque sabemos que somos profundamente imperfectos, como todos los seres humanos y sus obras. Nuestro sistema democrático de gobierno rinde cuentas pero no es infalible. Sin embargo, estamos guiados por ideales atemporales: derechos inalienables de la humanidad y principios de la democracia hacia los que todos los pueblos y gobiernos deben continuar aspirando, y eso nos incluye a nosotros aquí en Estados Unidos.
Esperamos que estos informes sean una fuente de información para los gobiernos y sociedades en todas partes y una fuente de inspiración para aquellos que todavía trabajan por un cambio democrático en todo el mundo.
Para más información, véanse el prefacio y la introducción del informe.
(termina el texto)
(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://usinfo.state.gov/esp)