06 marzo 2007
Rice dice que derechos humanos se protegen en más países que nunca antes
En el Prefacio al Informe Anual por Países sobre Prácticas de Derechos Humanos, publicado el 6 de marzo por el Departamento de Estado, la secretaria de Estado Condoleeza Rice afirma que los derechos contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos se protegen más completamente y por más países que nunca.
A continuación una traducción del prefacio del informe:
(comienza el texto)
Departmento de Estado de Estados Unidos
Informe por Países sobre Prácticas de Derechos Humanos 2006
Difundido por la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo
Marzo, 2007
Prefacio
En todo el mundo, hombres y mujeres se afanan por obtener más libertad personal y política, y por que se adopten instituciones democráticas. Se esfuerzan por obtener lo que el presidente Bush llama “las exigencias no negociables de la dignidad humana”.
A pesar de los riesgos personales y de encontrarse en gran desventaja, individuos valerosos y grupos no gubernamentales sacan a la luz las violaciones de los derechos humanos. Tratan de proteger los derechos de las minorías étnicas y religiosas, los trabajadores y las mujeres, y de detener la trata de seres humanos. Trabajan para construir sociedades civiles vibrantes, asegurar elecciones libres y justas y establecer democracias responsables, fundadas en el derecho.
Estos patriotas impacientes redefinen los límites de lo que anteriormente se creía imposible. De hecho, en el curso de unas cuantas generaciones, la libertad se ha propagado por el mundo en desarrollo, las dictaduras comunistas se han derrumbado y han surgido nuevas democracias. Los derechos contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos se protegen más completamente y por más países que nunca.
Esta noble labor continúa, pero no ha sido aún completada y encara oponentes decididos. No es de sorprender que aquellos que se sintieron amenazados por el cambio democrático resistan a los que abogan y actúan por la reforma. Durante el último año, hemos visto intentos de hostigar e intimidar a los defensores de los derechos humanos y a las organizaciones de la sociedad civil, así como de restringir o clausurar sus actividades. Se han esgrimido leyes injustas como armas políticas contra aquellos que sustentan opiniones independientes. Ha habido también intentos de silenciar las voces disidentes por medios ajenos a la ley.
Cuando las organizaciones no gubernamentales y otros defensores de los derechos humanos se ven asediados, la libertad y la democracia se ven socavadas. Las democracias del mundo deben defender a los defensores. Esta es una de las misiones primordiales de nuestra diplomacia de hoy, y esperamos que los Informes por Países sobre Prácticas de Derechos Humanos de 2006 del Departamento de Estado ayuden a incrementar ese esfuerzo. Con estas reflexiones, por la presente someto estos informes al Congreso de Estados Unidos
Condoleezza Rice
Secretaria de Estado
(termina el texto)
(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://usinfo.state.gov/esp)