11 junio 2007
Gran variedad de compositores han influido en las celebraciones anuales
Washington – Las canciones patrióticas que han llegado a ser temas centrales en la celebración del Día de la Independencia de Estados Unidos reflejan la historia de la nación y las contribuciones de los inmigrantes a la variada cultura del país.
En sus conciertos del 4 de Julio la banda del Cuerpo de Infantería de Marina incluye “música que representa toda la gama” del talento estadounidense en materia de composición de canciones, dijo el sargento mayor artillero Mike Ressler, de la biblioteca de dicho cuerpo militar. “A menudo, cuando la banda se presenta en la Casa Blanca, nos acompaña un conjunto de jazz que toca música más actual. Al mismo tiempo, hay entre las que ejecutamos algunas piezas en las que intervienen flautines y tambores, que evocan la época colonial (de Estados Unidos)”.
En general los conciertos vespertinos al aire libre van seguidos de fuegos artificiales. Para los estadounidenses, los compases de Star and Stripes Forever (Estrellas y franjas por siempre), de John Phjilip Sousa o Yankee Doodle Dandy (Cancioncilla del chico yankee) de George M. Cohan, evocan recuerdos del 4 de Julio
The Star-Spangled Banner (La bandera de estrellas centelleantes), escrita en 1814 por el poeta y abogado Francis Scott Key, declarada himno nacional en 1931, se ejecuta invariablemente el Día de la Independencia. La conmovedora letra de la canción recuerda las primeras luchas de un país. Menos de dos décadas después del estreno de The Star-Spangled Banner, el reverendo Samuel Francis Smith escribió la letra de My Country, ‘Tis of Thee (Mi patria, esa eres tú), una adaptación del himno nacional británico “Dios salve a la Reina”, que se convirtió en un tema patriótico esencial.
A fines del siglo XIX, se agregaron al repertorio nacional clásicos de la era de la guerra civil, notablemente Battle Cry of Freedom (Grito de guerra por la libertad) y Battle Hymn of the Republic (Himno de batalla de la república).
America the Beautiful (Hermoso Estados Unidos) apareció como poema en 1895, escrito por Katharine Lee Bates, profesora en la Universidad de Wellesley. A principios de la década de 1900 le puso música Samuel A. Ward, y la pieza logró popularidad nacional.
MUSICA NACIONAL CON RAICES INTERNACIONALES
Según John Edward Hasse, curador de música estadounidense en la Institución Smithsoniana, el acervo de música patriótica del país creció significativamente a fines del siglo XIX y principios del XX. Hasse explicó al Servicio Noticiosos que Sousa (1854-1932), compositor estadounidense hijo de madre bávara y padre portugués que emigraron a Estados Unidos, escribió las marchas más famosas del canon musical estadounidense. Las marchas de Sousa incluyen Stars and Stripes Forever (Estrellas y franjas por siempre) y Semper Fidelis (Siempre fiel), cuyo título es el lema en latín del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos.
Hasse citó a Cohan (1878-1942) como otro compositor de canciones que dejó una huella importante en el patrimonio musical de la nación. Cohan, de ascendencia irlandesa, era hijo de actores de variedades que le enseñaron a bailar y cantar. En 1904 compuso un éxito de Broadway: Little Johnny Jones (Pequeño Johnny Jones), que incluía su canción Yankee Doodle Boy (más conocida como Yankee Doodle Dandy). Otros éxitos de Cohan incluyen You’re a Grand Old Flag (Gran vieja bandera), I Want to Hear a Yankee Doodle Tune (Quiero escuchar una cancioncilla yankee), y la popular canción de la Primera Guerra Mundial Over There (Allí).
Dijo Hasse que Irving Berlin (1888-1989), inmigrante llegado de lo que hoy es Bielorrusia, amplió el repertorio musical del país con God Bless America (Dios bendiga a Estados Unidos). La canción alcanzó estatus de “clásico instantáneo” cuando Kate Smith la cantó en una transmisión radial el Día del Armisticio de 1938 (en conmemoración del fin de la Primera Guerra Mundial).
God Bless America es una pieza obligada el 4 de julio pero no le faltan competidores. This Land is Your Land (Esta tierra es tu tierra), de Woody Guthrie (1940), fue “escrita en respuesta a God Bless America, que a Guthrie no le gustaba”, explicó Hasse. Guthrie consideraba God Bless America demasiado complaciente, de modo que escribió una canción folklórica con versos abiertamente políticos que en ocasiones se omiten al interpretarla.
“El canon (musical) evoluciona lentamente”, dijo Hasse. La música de swing, ejecutada por grandes bandas, como la popularizada por la que dirigió Glenn Miller, se toca en muchos conciertos del Día de la Independencia. Lo mismo ocurre con el éxito de Neil Diamond de 1980 Coming to America (Vamos a Estados Unidos), que celebra la emigración a Estados Unidos, y el éxito de la canción de género campestre God Bless the USA (Dios bendiga a Estados Unidos), compuesta por Lee Greenwood en 1983.
Ressler describió los modelos patrióticos interpretados por los músicos del Cuerpo de Infantería de Marina al nombrar varios de los clásicos citados por Hasse. Sin embargo compositores como Leonard Bernstein y Aaron Copland introdujeron “grandes cambios en la música patriótica de la nación”, declaró al Servicio Noticioso desde Washington “Tocamos danzas sinfónicas de West Side Story (Historia del barrio oeste), el musical escrito por Bernstein en 1957 para Broadway, que casi ha alcanzado la condición de una ópera popular”, le dijo al Servicio Noticioso.
Dijo Ressler que la banda interpreta también a Copland, “el compositor estadounidense clásico más importante del siglo XX”. Copland (1900-1990), estadounidense de primera generación, de origen judío-lituano, forjó un estilo musical estadounidense que evoca la amplitud del país hacia el oeste. Los ballets Rodeo (Rodeo) (1942) y Appalachian Spring (Primavera en los Apalaches) (1944) figuran entre las obras más conocidas de Copland. Ressler elogió a ambas, haciendo notar que la secuencia Hoe-Down (baile popular) de Rodeo se ha convertido en un icono musical.
La Overtura 1812, del compositor ruso Peter Ilyich Tchaikovsky, es una presentación tradicional del 4 de julio, aunque la pieza conmemora la victoria de Rusia sobre el ejército de Napoleón y no tiene relación con acontecimientos estadounidenses. Los historiadores musicales atribuyen su popularidad a su vigorosa línea melódica y al uso de disparos de cañón que agregan una carga de percusión que emociona al público. Cuando la Banda del Cuerpo de Infantería de Marina toca la Overtura 1812, los músicos “emplean tambores muy grandes que simulan un disparo de cañón, con un efecto muy bueno”, dijo Ressler.
Las marchas de Sousa por lo general complacen a la multitud. “No hay pieza alguna que capture mejor el espíritu del 4 de julio que Star and Stripes Forever – es muy dramática y estimulante hacia el final”, declaró. “Casi siempre concluimos con ella nuestros conciertos, no sólo porque es una gran pieza musical, sino también debido a la energía con que el público responde”.
En la sección de música, teatro y danza del sitio electrónico de la Biblioteca del Congreso, hay disponible más información, en inglés, acerca de la música patriótica estadounidense.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)