08 junio 2007
Informe ”Agua para los pobres” presenta estrategias mundiales
Washington – Un nuevo informe del Departamento de Estado enumera los éxitos alcanzados en 2006 y las estrategias para 2007 de los esfuerzos de Estados Unidos para proveer precios razonables y acceso equitativo al agua potable y al saneamiento en los países en desarrollo.
El informe con fecha de 5 de junio, presentado al Congreso, propone estrategias regionales detalladas para ayudar a las personas necesitadas en Asia, Oriente Próximo y el norte de África, África subsahariana, Europa y Eurasia, y América Latina y el Caribe.
“Este es el ejemplo perfecto de la manera en que Estados Unidos se comporta como un país líder en iniciativas que mejoran la vida de millones de personas, en modos reales y tangibles”, dijo al Servicio Noticioso Claudia McMurray, secretaria de Estado adjunta en la Oficina de Océanos y Asuntos Internacionales Científicos y Medioambientales del Departamento de Estado.
El informe lo exige la primera ley estadounidense que adopta una meta que se ajusta a los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU de reducir a la mitad para 2015 el porcentaje de personas que carecen de acceso al agua potable y saneamiento. Este informe anual es el segundo que da cuenta de los progresos que se han logrado en la aplicación de la Ley de Agua para los Pobres 2005, del senador Paul Simon.
Los ocho objetivos de desarrollo del Milenio constituyen un plan al que han dado su respaldo los países y las principales instituciones de desarrollo, para reducir a la mitad la pobreza, frenar la propagación del VIH/SIDA, proporcionar enseñanza primaria universal, asegurar la sostenibilidad ambiental y lograr otros objetivos para el 2015.
Las más de 15 agencias federales de Estados Unidos que se dedican a cuestiones internacionales relacionadas con los recursos hídricos asignaron más de 860 millones de dólares en ayuda oficial para el desarrollo en 2006 para agua, saneamiento y actividades afines en países de todo el mundo.
Las inversiones de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) en 2006 proporcionaron mejor acceso al agua potable sana a más de nueve millones de personas y mejor acceso al saneamiento a casi 1,5 millones de personas. La USAID también aumentó su ayuda en algunas de las regiones más necesitadas del mundo, como por ejemplo en África subsahariana.
“Un buen manejo de los recursos hídricos y un mayor acceso al agua y al saneamiento son elementos críticos para el progreso humano”, declara el informe. “Dados los recursos limitados, el desafío es determinar dónde y cómo enfocar los esfuerzos de Estados Unidos para lograr los mejores beneficios en apoyo de los objetivos estadounidenses de ayuda exterior”.
AGUA PARA LOS POBRES
La ley exige que el Departamento de Estado, junto con la USAID y otros organismos del gobierno de Estados Unidos, desarrolle una estrategia “para proporcionar acceso razonable y equitativo al agua potable y al saneamiento en los países en desarrollo”, y que ayude a esos países a elaborar buenas políticas y prácticas de manejo del agua.
El primer informe sobre los progresos realizados que se entregó en junio de 2006 estableció los objetivos de Estados Unidos en lo que respecta al agua, los seis sectores principales en los que Estados Unidos centraría su trabajo y los principios rectores que guiarían los programas.
Entre las metas figuraban aumentar el acceso y uso eficaz del agua potable y el saneamiento para mejorar la salud humana, mejorar el manejo y productividad de los recursos hídricos, y fortalecer la seguridad del agua mediante la cooperación en materia de aguas compartidas.
ÉXITOS
Con la ayuda de fondos del gobierno de Estados Unidos, muchos países lograron progresos en 2006 para mejorar el acceso de sus poblaciones al agua potable y el saneamiento.
La labor de 290 voluntarios del Cuerpo de Paz dotó de acceso al agua y saneamiento a casi 276.000 personas en 805 comunidades en Bolivia, la República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, Jamaica, Kiribati, Mali, Panamá y Paraguay.
Además de estrategias regionales, la Ley de Agua para los Pobres exige que se establezcan metas, parámetros y plazos para la labor que se lleva a cabo en los países en desarrollo, y métodos para evaluar lo que más se necesita en cada país y si las intervenciones que se han hecho han tenido resultado.
El texto completo de los informes de 2006 y 2007, así como las declaraciones de McMurray preparadas de antemano están disponibles, en inglés, en el sitio web del Departamento de Estado.
Para más información sobre los objetivos de desarrollo del Milenio de la ONU, véase el sitio web de dicho organismo.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)