23 julio 2007
Proyecto de ley para conservar atractivo de la economía y abordar seguridad)
Washington – La vigilancia a la que el gobierno de Estados Unidos someterá algunas inversiones extranjeras directas posiblemente será más transparente y previsible, sin hacer menos acogedor el clima empresarial al que están acostumbrados los inversionistas extranjeros, según han informado funcionarios del gobierno y representantes de empresas.
De conformidad con una legislación aprobada por la Cámara de Representantes y el Senado que se espera que sancione el presidente Bush con su firma, el Congreso y la comunidad empresarial tendrán más acceso a los análisis que lleva a cabo la administración sobre proyectos de inversiones extranjeras que pudieran plantear otras implicaciones para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Los análisis de inversión los lleva a cabo la Comisión interagencial de Inversiones Extranjeras en Estados Unidos (CFIUS), cuya actividad, hasta hace poco, se había sido algo secreto .
Los inversionistas extranjeros se han quejado de que tener que tratar con un proceso de análisis que no es transparente y que obedece a criterios imprecisos ha complicado sus decisiones empresariales.
El proyecto de ley final “proporcionará a los inversionistas una mayor confianza y conocimiento acerca de lo que tratamos de hacer cuando consideramos cuestiones de seguridad nacional”, dijo el subsecretario de Hacienda Clay Lowery, el 17 de julio.
Funcionarios del gobierno y legisladores de ambos partidos han reconocido que, dadas las actuales circunstancias preocupantes relacionadas con el terrorismo, el gobierno de Estados Unidos ha de realizar un escrutinio minucioso de las transacciones de empresas extranjeras que pudieran afectar la seguridad nacional de Estados Unidos.
Pero también explicaron que la ley ha sido elaborada para no desalentar las inversiones extranjeras en Estados Unidos.
“Hemos demostrado que no hemos decidido separarnos del mundo”, dijo el presidente de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes Barney Frank, quien contribuyó a la elaboración de la legislación.
El vicesecretario de Hacienda Robert Kimmitt agregó por su parte que el proyecto de ley “encuentra el equilibrio entre la protección de la seguridad nacional ... y el fomento de una política de inversión abierta”. El Departamento de Hacienda difundió el 11 de julio las declaraciones preparadas de Kimmitt, después de que la Cámara de Representantes aprobó la medida que anteriormente había sido aprobada en el Senado.
Los principales grupos empresariales de Estados Unidos, entre ellos la Organización de Inversiones Extranjeras, que representa a empresas extranjeras que hacen negocios en Estados Unidos, han apoyado el proyecto de ley.
Jonathan Huneke, vicepresidente del Consejo de Estados Unidos para Comercio Internacional (USCIB), dijo que la ley mejoraría con creces el proceso de revisión. El USCIB es un grupo empresarial que promueve el libre comercio y las inversiones abiertas en todo el mundo.
Los legisladores habían intentado modernizar el proceso desde que CFIUS en 2006 causó tumulto en el Congreso con la aprobación de un trato con una empresa de Dubai propiedad del Estado: Dubai Ports World (DP World).
Christopher Wall dijo que el proyecto de ley brindaría al Congreso “mayor confianza en el proceso de revisión de CFIUS”, lo cual disminuiría las probabilidades de que surgieran polémicas políticas en el futuro en torno a las inversiones extranjeras. Wall es abogado y ejerce derecho comercial internacional en la oficina que tiene en Washington el bufete Pillsbury Winthrop Shaw Pittman LLP.
El proyecto de ley exigiría mayor divulgación al Congreso sobre la revisión de las inversiones extranjeras. Extendería también la autoridad de la CFIUS para revisar las adquisiciones de plantas eléctricas, puertos, carreteras de peaje y otras infraestructuras críticas, y exigiría también una investigación de 45 días de duración posterior a la revisión de 30 días de acuerdos realizados por empresas que están bajo el control de un gobierno extranjero. Además, estipularía las condiciones para el uso más frecuente de los llamados “acuerdos de mitigación”, que exigen a los inversionistas determinadas medidas para resolver los riesgos percibidos a la seguridad nacional.
Según fuentes de la administración, el escrutinio de las inversiones extranjeras directas no ha tenido impacto en la apertura de Estados Unidos a las inversiones extranjeras. Desde el año 2000 la CFIUS ha revisado un promedio de sólo un cinco por ciento al año de este tipo de transacciones, y ha limitado o bloqueado sólo unas pocas, según un comunicado de prensa del Departamento de Hacienda del 10 de mayo.
Las inversiones extranjeras directas en Estados Unidos aumentaron considerablemente a partir del año 2002, y experimentaron un marcado aumento en 2006 al alcanzar la cifra de 183.000 millones de dólares. Pero según datos de la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio de Estados Unidos, dicha cifra queda lejos del máximo de 321.000 millones de dólares en el año 2000.
La administración ha expresado temor de que dudas o ideas equivocadas provocadas por la polémica de DP World puedan aguar las inversiones.
En una declaración difundida el 10 de mayo, el presidente Bush dijo que, si bien su administración “seguirá tomando las medidas necesarias para proteger la seguridad nacional”, también está determinada a asegurar que Estados Unidos siga siendo el lugar más atractivo del mundo para las inversiones”.
Según Lowery, del Departamento de Hacienda, algunos países han anunciado la introducción de medidas cuyo propósito es emular el proceso de revisión de inversiones en Estados Unidos.
Pero tanto a Huneke, del USCIB, como a William Parrett, presidente de dicho grupo, les preocupa que dichas medidas puedan emplearse para proteger industrias nacionales.
Los gobiernos de Canadá, Alemania, Japón, China, India y Rusia impusieron hace poco, o están considerando hacerlo, restricciones a las empresas extranjeras para la adquisición de negocios o bienes raíces en sus países.
Según Parrett, los gobiernos han utilizado también obstáculos “informales” para limitar las inversiones extranjeras, como por ejemplo declarar que determinadas industrias están cerradas a las inversiones extranjeras o que ciertas empresas son intocables.
El texto completo de las declaraciones de Kimmitt, en inglés, y una hoja informativa sobre las inversiones extranjeras, también en inglés, están disponibles para su consulta en el sitio web del Departamento de Hacienda.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)