11 enero 2007
Presidente dice al pueblo estadounidense que él apoya plan de seguridad de Iraq
Washington – En un discurso televisado al pueblo estadounidense el 10 de enero, el presidente Bush anunció el despliegue de cinco brigadas del Ejército estadounidense adicionales para apoyar las operaciones del ejército iraquí en Bagdad y sus alrededores y dos brigadas de la Infantería de Marina a la provincia de Anbar para ayudar en las operaciones contra al-Qaida.
Bush dijo que el despliegue de más de 20.000 efectivos adicionales en apoyo al plan iraquí para traer seguridad cambiará el curso de Estados Unidos en Iraq y ayudará a tener éxito en la lucha contra el terrorismo.
El presidente afirmó que la seguridad es la prioridad más urgente, especialmente en Bagdad ya que el 80 por ciento de la violencia sectaria ocurre dentro de un radio de 48 kilómetros de la capital.
Se anticipa que las cinco brigadas del Ejército de Estados Unidos permanecerán bajo el comando de Estados Unidos, pero colaborarán y apoyarán a las fuerzas iraquíes que están a cargo de patrullar, establecer puestos de revisión y demostrar a los residentes de la ciudad que las fuerzas iraquíes proporcionan seguridad.
Las dos brigadas de la Infantería de Marina ayudarán a las fuerzas iraquíes y a las tribus sunnitas locales en la provincia de Anbar, que resisten el uso del área por parte de al-Qaida como su base de operaciones en Iraq.
Bush atribuyó el fracaso de los intentos anteriores de asegurar a Bagdad a un número inadecuado de tropas iraquíes y estadounidenses disponibles para proteger los vecindarios que habían sido limpiados de fuerzas terroristas e insurgentes, igual que “demasiadas restricciones para las tropas con las que sí contábamos”. El presidente dijo que los comandantes del ejército estadounidense le informaron que el nuevo plan de seguridad para Iraq aborda esos errores y le aseguraron que “este plan puede surtir efecto”. Las fuerzas iraquíes y estadounidenses podrán entrar a los vecindarios donde anteriormente las interferencias políticas y sectarias no lo han permitido.
Bush agregó que el primer Ministro iraquí Nouri al-Maliki “ha prometido que no se tolerará ninguna interferencia política o sectaria”.
El gobierno iraquí planea tomar responsabilidad de la seguridad en todas las provincias de Iraq para noviembre, aprobar leyes para compartir las ganancias de petróleo del país, llevar a cabo reformas políticas e invertir 10.000 millones de dólares en proyectos de reconstrucción e infraestructura.
Temprano el mismo día, un alto funcionario de la administración manifestó a reporteros que el plan “es un concepto de operaciones diferente y mejor” que en el pasado. “Será gestionado adecuada y principalmente por los iraquíes” al igual que por las fuerzas estadounidenses adicionales que fueron solicitadas por los funcionarios de seguridad y comandantes iraquíes.
Bush manifestó que las esperanzas iniciales al final de 2005 de progreso político en Iraq se vieron “abrumadas” en 2006 por la violencia sectaria del país. “La situación en Iraq es inaceptable para el pueblo estadounidenses, y es inaceptable para mí. Nuestra tropas en Iraq han luchado con valentía. Han hecho todo lo que les pedimos que hicieran. Donde se cometió errores, toda la responsabilidad recae en mí”, agregó.
El presidente dijo también “Le he dejado en claro al Primer Ministro y a los otros líderes de Iraq que el compromiso de Estados Unidos no es ilimitado. Si el gobierno de Iraq no cumple con sus promesas, perderá el apoyo del pueblo estadounidense y perderá el apoyo del pueblo iraquí”.
EL PRESIDENTE PLANEA AYUDA ECONÓMICA ADICIONAL PARA IRAQ
El presidente indicó también que el nuevo plan incluirá ayuda económica y aumentará al doble el número de equipos de reconstrucción para las provincias, encargados de ayudar a los iraquíes a construir gobiernos locales, ayudar en los esfuerzos de reconciliación local y proporcionar ayuda económica local.
El funcionario apuntó que Bush sacó dos conclusiones de las recientes consultas y al revisar la política de Estados Unidos en Iraq, que no hay una fórmula mágica para resolver el problema inmediatamente y que Estados Unidos no puede fallarle a Iraq.
Con respecto a la lucha contra la violencia sectaria, el presidente aseveró que solamente el pueblo iraquí puede dar por terminada la violencia, decidiendo vivir juntos en paz y que el gobierno iraquí ha formulado un plan enérgico para lograrlo.
El presidente dijo que los vecinos moderados de Iraq tienen interés en su éxito y necesitan aumentar su apoyo al gobierno de unidad y al mismo tiempo comprometerse a interrumpir el flujo de extremistas provenientes de Irán y Siria.
Bush dijo que millones de personas comunes y corrientes en Oriente Medio y Sur de Asia están cansados de la violencia y quieren un futuro de paz y oportunidad para sus hijos. Observan a Iraq para ver si Estados Unidos retirará o se mantendrá al lado del pueblo iraquí.
El presidente declaró que “la victoria en Iraq aportará algo nuevo al mundo árabe: una democracia que funciona y vela por el orden en su territorio, defiende el imperio de la ley, respeta las libertades humanas fundamentales y obedece el mandato de su pueblo”.
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