23 febrero 2007
Hacer que países sean autosuficientes, dijo Tobías del Departamento de Estado
Washington – El proyecto presupuestario del presidente para el año fiscal que comienza el 1 de octubre concentra la ayuda exterior de Estados Unidos en el desarrollo a largo plazo de los países que se gobiernan justa y democráticamente, con inversiones en educación, salubridad y apoyo a la reducción de la pobreza y al progreso económico, comentó Randall Tobias, director de ayuda al exterior de Estados Unidos.
Estados Unidos debe concentrar sus esfuerzos de asistencia en los países en desarrollo con más posibilidades de ser autosuficientes, dijo ante el Comité Asesor de Ayuda Exterior Voluntaria (ACVFA) en una reunión celebrada el 21 de febrero en Washington.
Tobias explicó que los 20.300 millones de dólares que la administración Bush ha solicitado para ayuda exterior en el año fiscal (FY08) tendrán como objetivo países individuales que avanzan hacia la independendización de la ayuda exterior y eliminan barreras, con la meta de fortalecer sus economías y dar mayor efectividad a sus gobiernos.
La propuesta del año fiscal 2008 implica un incremento del 12 por ciento, en relación al nivel autorizado el año fiscal 2006, último año del que existen datos disponibles, comentó.
Tobias, que también ejerce como administrador de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), destacó que el presupuesto para ayuda exterior del año fiscal 2008 reconoce que la estabilidad global y la prosperidad se vinculan muy de cerca con la seguridad en Estados Unidos.
La propuesta del presupuesto para el año fiscal 2008 adjudica 4.400 millones de dólares para el África, para combatir las enfermedades y la pobreza, aumento que cuatriplica el gasto anual para el Africa durante la administración Bush.
Para el Hemisferio Occidental se quieren obtener 1,600 millones de dólares para ayudar a programas de crecimiento económico y para instituciones de desarrollo que apoyan los procesos democráticos.

La propuesta solicita 6.880 millones de dólares para actividades antiterroristas y antinarcóticos y 2.120 millones de dólares para alivio al sufrimiento de personas y respuesta a desastres humanitarios desestabilizadores.
También adjudicaría 4.500 millones de dólares para el Plan de Emergencia
del Presidente para el Alivio del SIDA (PEPFAR), 388 millones para la Iniciativa contra la Malaria, plan establecido por el presidente, y 535 millones de dólares para apoyar el acceso equitativo a la educación y mejorar la calidad de la educación básica en el mundo.
Según la propuesta, para algunos países habrá un incremento en la ayuda y otros recibirían menos si se comparan con los niveles actuales de apoyo, pero la ayuda a ninguno de los 155 países que la reciben en la actualidad tendría recortes de más del 20 por ciento, manifestó Tobías.
Ese mismo día, James Kunder, administrador adjunto interino de USAID, comentó que el crecimiento económico en Afganistán se mueve “a buen paso”.
Kunder, que acaba de volver de Afganistán, dijo que asistió a la inauguración de un parque industrial que alberga 35 pequeñas fábricas en los suburbios de Kabul, un foco para la creación de empleo. Se espera que otro centro industrial similar se abra pronto en la zona de Kandahar, aseveró.
Kunder explicó que USAID está ayudando a construir la infraestructura de Afganistán para atraer más inversiones para otras empresas que creen empleo.
También dijo que la “democracia está palpitando” en Afganistán y que el parlamento es “vibrante”, estando compuesto de hombres y mujeres de todos los grupos étnicos que debaten los temas de interés para el país.
Para más información ver Afganistán.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)