28 diciembre 2007
Bush insta a continuar con el proceso democrático en Pakistán
Washington -- El presidente Bush se unió a líderes mundiales en condenar duramente el asesinato de la ex primera ministra pakistaní Benazir Bhutto e hizo un llamado para continuar con el proceso hacia las reformas democráticas en Pakistán.
“Estados Unidos condena duramente este acto cobarde de asesinos extremistas que intentan minar la democracia de Pakistán”, dijo Bush a los reporteros en su rancho en Crawford, Texas. “Quienes cometieron este crimen deben ser llevados ante la justicia”.
Bhutto fue asesinada durante un mitin político, el 27 de diciembre, después de dirigirse a miles de partidarios en un parque en Rawalpindi, Pakistán, con antelación a las elecciones parlamentarias a celebrarse el 8 de enero de 2008. De acuerdo con informes, fue asesinada por un terrorista que le disparó a quemarropa y luego detonó los explosivos, matando a por lo menos 15 personas e hiriendo a otras más.
Bhutto no era ajena a las amenazas de muerte. El ataque del 27 de diciembre fue el segundo atentado en contra de su vida desde que regresó a Pakistán de Dubai, los Emiratos Árabes Unidos, el 18 de octubre, para encabezar en las elecciones a su Partido del Pueblo de Pakistán (PPP), que es el grupo opositor más grande del país. Bhutto culpó a grupos extremistas por el ataque suicida en contra de sus partidarios en Karachi, que ese mismo día mató a 134 personas.
“Sabía de los riesgos de su regreso para hacer su campaña, pero estaba convencida de que su país la necesitaba”, dijo el secretario británico de relaciones exteriores, David Miliband.
“Al enfocarse en Benazir Bhutto, los grupos extremistas tienen en su mirada a todos los que están comprometidos con el proceso democrático en Pakistán”, añadió Miliband. “No pueden y no deben tener éxito”.
Bhutto , la primera mujer líder elegida democráticamente en el mundo musulmán, completó su educación en la Universidad de Harvard en Massachusetts y en la Universidad de Oxford en la Gran Bretaña y fungió dos veces como primera ministra, de 1998 a 1990 y de 1993 a 1996. Siguió los pasos de su padre, el fundador del PPP, Zulfikar Ali Bhutto, que fungió tanto como presidente y como primer ministro antes de ser derrocado en un golpe de estado en 1977. Después de pasar cinco años en prisión, Bhutto emigró a Londres, lugar donde organizó su primera campaña política.
El regreso de Bhutto a Pakistán el 18 de octubre de conformidad con un acuerdo de compartir el poder con Musharraf, fue parte de un esfuerzo para restaurar la democracia en un país considerado como una entidad clave en la lucha internacional en contra del terrorismo.
“Benazir Bhutto ha sido asesinada por terroristas, pero no se debe permitir que los terroristas maten a la democracia en Pakistán”, dijo el primer ministro británico, Gordon Brown. “Esta atrocidad refuerza nuestra resolución de que los terroristas no ganarán allá, aquí, o en ningún otro lugar en el mundo”.
El presidente pakistaní, Pervez Musharraf, que ha sido blanco de varios intentos de asesinato, condenó el ataque, y declaró un periodo de tres días de luto nacional.
El presidente afgano, Hamid Karzai, que acababa de reunirse con Bhutto durante su visita a Pakistán, elogió a Bhutto como una “hija de Pakistán” y condenó a sus asesinos como “enemigos de la prosperidad, de la paz y del bienestar de Pakistán, así como del mundo musulmán”.
“En su muerte, el sub continente ha perdido una líder excelente que trabajó por la democracia y reconciliación en su país”, afirmó el primer ministro hindú, Manmohan Singh.
La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, expresó “apelamos al pueblo paquistaní, a los líderes políticos y a la sociedad civil que mantengan la calma y trabajen juntos para construir un futuro más moderado, pacífico y democrático”.
El viceportavoz del Departamento de Estado, Tom Casey, dijo que el ataque “muestra que hay personas que tratan de perturbar la formación de la democracia en Pakistán”.
En una carta a Musharraf, el presidente francés Nicolás Sarkozy, hizo eco de las declaraciones de Brown, al condenar el asesinato de Bhutto como un “acto repugnante” y declarar que “el terrorismo y la violencia no tienen lugar en el debate democrático y el combate de ideas y programas”.
El primer ministro italiano, Romano Prodi, estuvo de acuerdo en que se debe recordar a Bhutto como “una mujer que eligió luchar su batalla hasta el final con un arma singular: la del diálogo y el debate político”.
“No se debe detener la difícil ruta hacia la paz y democracia en esa región, y el sacrificio de Bhutto servirá como el ejemplo más fuerte para aquellos que no se rinden al terrorismo”, expresó Prodi.
Más temprano en el día, por lo menos cuatro personas fueron asesinadas antes de otro mitin electoral, realizado en las afueras de Rawalpindi por los partidarios de otra prominente figura de la oposición, el ex primer ministro Nawaz Sharif.
“Estamos junto al pueblo de Pakistán en su lucha contra las fuerzas del terrorismo y el extremismo”, afirmó Bush. “Los instamos a honrar la memoria de Benazir Bhutto, al continuar con el proceso democrático por el cual ella tan valientemente dio la vida”.
Los textos completos de las declaraciones del presidente Bush y la secretaria Rice, están disponibles en el sitio de Internet del Servicio Noticioso desde Washington.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)