12 diciembre 2007
Diplomacia energética intenta reducir necesidad de petróleo extranjero
Miami – Según noticias, el plan elaborado por Estados Unidos, Brasil y otros países para producir combustibles alternativos a partir de materia orgánica y crear un mercado para ellos, ha alcanzado un “punto de inflexión” que ayudará a los países participantes a reducir su dependencia de petróleo extranjero.
Durante la Conferencia de Miami sobre la Cuenca del Caribe celebrada del 3 al 5 de diciembre, Dan Sullivan, secretario de Estado adjunto para Economía, Recursos Energéticos y Asuntos Empresariales, dijo al Servicio Noticioso desde Washington que parte del plan tiene que ver con la colaboración entre Estados Unidos, Brasil y “terceros países” para estimular el desarrollo en el sector privado de industrias nacionales de biocombustibles.
La reunión en Miami, explicó Sullivan, fue una oportunidad para reunir a Estados Unidos, Brasil y a los demás países interesados en desarrollar este plan: El Salvador, Haití, San Cristóbal y Nieves, República Dominicana, consultores estadounidenses y brasileños y organizaciones internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo, la Fundación de las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos.
Sullivan agregó que las “importantes gestiones diplomáticas” realizadas en la conferencia de Miami lograron avanzar la alianza sobre biocombustibles entre Estados Unidos y Brasil, con estos otros países y organizaciones. El segundo elemento del plan, añadió, supone la elaboración, por parte de Estados Unidos, Brasil, la Unión Europea, China y la India, de normas y códigos industriales que sienten las bases de un mercado mundial de biocombustibles.
Sullivan también mencionó la cooperación bilateral entre Estados Unidos y Brasil en aspectos como la investigación y el desarrollo.
La reunión en Miami permitió a las distintas partes interesadas “profundizar la cooperación y llegar a un común acuerdo” sobre cómo lograr que funcione la iniciativa, explicó el funcionario.
Sullivan indicó que ya se ha logrado mucho progreso en el plan que pactaron Estados Unidos y Brasil en marzo. Ese acuerdo estipula una colaboración más estrecha entre Estados Unidos y Brasil en lo que se refiere a la investigación de la producción de energía a partir de biocombustibles, que son productos de energía renovable que se obtienen a partir de materia orgánica. Entre estos cabe destacar al etanol y metanol. (Ver artículo relacionado).
El plan de desarrollo de biocombustibles, explicó Sullivan, pasará ahora de la etapa de estudio y análisis a “convertirse en algo mucho más enfocado en la acción, en cuanto a las políticas” de desarrollo de combustibles alternativos en América Latina y el Caribe.
Sullivan comentó que diversificar los suministros de energía es “esencial” para la seguridad energética de la región. Las importaciones de petróleo constituyen actualmente una “parte significativa” del producto interno bruto de algunos países de América Latina y el Caribe.
El desarrollo de biocombustibles ayudará a crear industrias nacionales y empleos en agricultura, de una manera “que no perjudica el medio ambiente”, aseguró Sullivan.
“Consideramos que la iniciativa de biocombustibles del Hemisferio Occidental atiende realmente una serie de aspectos e intereses importantes para los países de la región”, afirmó el funcionario.
CONSULTORES EVALÚAN PLAN DE BIOCOMBUSTIBLES
La empresa Winrock International, con sede en Arkansas, participó en la conferencia en calidad de consultora del gobierno de Estados Unidos en lo que toca al acuerdo de biocombustibles.
Jordan Shackelford, representante de Winrock, dijo al Servicio Noticioso desde Washington que su empresa había viajado a Haití, El Salvador y República Dominica para evaluar las oportunidades de crear iniciativas de biocombustibles públicas y privadas en esos países.
Shackelford dijo que Winrock, junto con su contraparte brasileña Fundação Getulio Vargas, que brinda servicios de consultoría al gobierno de Brasil, se ha enfocado principalmente en el etanol como fuente de energía, así como el aceite de palma africano y una planta autóctona de América Central que se llama jatropa y que, según dijo, crece en páramos y no compite con los cultivos de alimentos. Shackelford dijo que el cultivo de jatropa es “un tema de actualidad al que se está prestando mucha atención en estos momentos” como nueva fuente de energía. La planta ha sido introducida como cultivo en la India, África Central y Madagascar y se está volviendo mundial en cuanto a su utilidad, dijo Shackelford.
Puede consultar la hoja informativa sobre la alianza entre Estados Unidos y Brasil en la página web del Servicio Noticioso.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)