31 agosto 2007

Voluntarios ayudan a rastrear gases de efecto invernadero

Observaciones de la atmósfera miden el cambio climático

 
En el laboratorio de la NOAA, Kelly Sours mide muestras de aire recolectadas por la Red Cooperativa de Muestreo de Aire (Foto: NOAA).
En el laboratorio de la NOAA, Kelly Sours mide muestras de aire recolectadas por la Red Cooperativa de Muestreo de Aire (Foto: NOAA).

Este es el primer artículo de una serie sobre las contribuciones de Estados Unidos a las observaciones directas del cambio climático.

Washington – Una vez a la semana, por lo general los martes, personas de países de todo el mundo viajan hasta el litoral cuando el viento sopla desde el mar, trepan a las alturas montañosas o caminan kilómetros en el desierto.

Cuando se encuentran lo suficientemente lejos de la contaminación local, llenan dos frascos de vidrio con aire que ha cruzado lo ancho del océano o kilómetros de desierto, y para ello emplean una bomba y un compresor.

Los voluntarios son tan diferentes como los entornos que los rodean: en el desierto de Gobi, en Ulaan Uul (Mongolia), una maestra jubilada que viaja más de 12 horas en tren para entregar sus muestras; un experto en ciencias del suelo de Kazajstán; un capitán de un buque de alquiler en la Isla de Navidad, en Kiribati; miembros del departamento de meteorología argelino; una empresa polaca que opera un transbordador de automóviles que atraviesa el Báltico, y muchos más.

Luego de varias semanas de recoger muestras, los voluntarios entregan los frascos en la oficina de correos de una embajada norteamericana, en una agencia meteorológica  cercana, o en el departamento de una universidad. Desde esos lugares – sesenta en el mundo entero– los frascos se envían de vuelta a un laboratorio en Boulder (Colorado).

Allí, en el Laboratorio de Investigaciones de Ciencias de la Tierra (ESRL) de la Administración Nacional del Océano y la Atmósfera de Estados Unidos (NOAA), científicos de la División de Observación Mundial analizan el aire para determinar la mezcla mundial de gases del efecto de invernadero, tales como el dióxido de carbono (CO2).

“Recibimos alrededor de 15.000 frascos por año”, dijo Russell Schnell, director del observatorio y de las operaciones mundiales de la red en la División de Observación Mundial, durante una entrevista con el Servicio Noticioso sostenida el 24 de agosto.

EL CAMBIO DEL CLIMA

La red mundial de muestreo de aire ayuda a la NOAA a recoger datos confiables sobre la concentración de gases de efecto de invernadero en la atmósfera, una de las mediciones que contribuyen a los informes de evaluación del clima que produce, aproximadamente cada cinco años, el Grupo Intergubernamental de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (IPCC).

La Organización Meteorológica Mundial (WMO) y el Programa Ambiental de las Naciones Unidas establecieron el IPCC para evaluar la información científica, técnica y socioeconómica necesaria para comprender el cambio climático y su impacto.

Los informes del IPCC, preparados por centenares de científicos de todo el mundo, ofrecen un panorama abarcador de la comprensión humana de la ciencia del clima y el cambio climático. En 1990, 1995, 2001 y 2007 se hicieron importantes evaluaciones.

El ultimo informe dice que el sistema climático se calienta, y los científicos están seguros, por más de un 90 por ciento, de que la causa son los humanos y los combustibles fósiles que queman. Esta certeza surge de observaciones directas de la temperatura del aire y el océano, la lluvia, el hielo y la nieve y las concentraciones de gases de efecto invernadero.

La División de Observación Mundial de la NOAA contribuye a las evaluaciones del IPCC a través de su red de voluntarios, seis estaciones operadas por personal que toma constantemente muestras de aire –cuatro de ellas desde fines de los años cincuenta– buques voluntarios que transportan instrumentos de la NOAA y una docena de aviones comerciales y privados que llevan instrumentos y miden columnas de aire verticales.

Equipo que se utiliza para medir la cantidad de vestigios gaseosos en muestras de aire contenidas en frascos. (Foto: NOAA)
Equipo que se utiliza para medir la cantidad de vestigios gaseosos en muestras de aire contenidas en frascos. (Foto: NOAA)

Los científicos de la división ayudan también a otros países –entre ellos la República de Corea, Mongolia y China– a establecer estaciones de observación de los gases de efecto invernadero.

COOPERACIÓN INTERNACIONAL

La división de la NOAA, junto con cada servicio meteorológico de cada país, es también parte de la WMO, que coordina las mediciones internacionales.

Participa también en la Vigilancia de la Atmósfera Mundial, que lleva a cabo, desde hace décadas, Naciones Unidas, y que consiste en una red de laboratorios en todo el mundo que ofrece datos para la evaluación científica y la advertencia temprana de los cambios atmosféricos que podrían afectar el medio ambiente.

“Somos una parte importante de la red de la WMO”, dijo Pieter Tans, científico principal del ESRL. “No sólo hacemos una cantidad de mediciones, sino que desempeñamos un papel importante en el control internacional de calidad, debido a que mantenemos las escalas de calibración del CO2, el metano y el óxido nitroso presentes en el aire, y algunos otros gases”.

La División de Observación Mundial establece la norma mundial para medir estos gases, mantiene muestras de cantidades de cada gas de referencia  medidas cuidadosamente y envía muestras a otros laboratorios del mundo de modo que puedan usar estos gases de referencia para calibrar sus propios instrumentos.

Todos los datos que la división ha recogido se ofrecen gratuitamente en el sitio de la organización en la Web, a disposición del que quiera utilizarlos, dijo Tans.

HACIA EL FUTURO

Con los años, lo que ha cambiado mucho es la creciente cantidad de mediciones y las plataformas para hacerlas.

“Ahora hacemos muchas más mediciones desde antenas altas de televisión y radio FM”, explicó Tans. “Algunas de las torres tienen 610 metros de altura. Tenemos líneas de tomas de aire a distintas alturas y las medimos las 24 horas del día”. Otro cambio es el de hacer mediciones bastante frecuentes desde aviones pequeños.

Mediante estas y otras técnicas de observación, explicó Tans, “tenemos una idea bastante buena de cuánto CO2 absorben las cuencas oceánicas o de cuánto procede los océanos tropicales, al igual que de actividades humanas directas”.

Esta capacidad de medición, tan sensible, será importante en los próximos años, agregó, cuando los países empiecen a tratar de disminuir sus emisiones de CO2 como un modo de retardar el cambio climático.

“Nos aprestamos a cuantificar esto, para ver cuán exitosamente resultan las nuevas políticas. Queremos crear un sistema que pueda dar información objetiva sobre las emisiones actuales, lo cual creo que será útil para los responsables de la elaboración de políticas y el público”, dijo Tan.

Para más información, en inglés, sobre la División de Observación Mundial del ESRL puede consultar el sitio web de la NOAA.

En los sitios web de la Organización Meteorológica Mundial y la Vigilancia Mundial de la Atmósfera hay más información, en inglés, sobre estos organismos.

Para obtener más información sobre las políticas de Estados Unidos, véase Cambio climático y energía limpia.

El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)

Marcar página con:    ¿Qué es esto?