09 agosto 2007
Mujeres pobres descendientes de esclavos se hacen famosas por sus llamativas colchas
Washington – Generaciones de mujeres afroestadounidenses de la pequeña y aislada población de Gee's Bend (Alabama) han creado colchas con impresionantes y bellos diseños geométricos y colores, pero hasta fines de la década de los noventa los edredones eran poco conocidos más allá de la comunidad.
Las mayoría de las 750 residentes de Gee’s Bend son descendientes de esclavos que trabajaron en las plantaciones locales de algodón y se convirtieron en aparceros una vez abolida la esclavitud en 1863. Durante décadas, las mujeres de la comunidad han confeccionado colchas de cualquier material que tuvieran a su disposición, utilizando su imaginación, telas de vestidos viejos y ropas de trabajo, restos de una fábrica de pana, sacos de harina y fertilizante, e incluso trozos de tela que hallaron en la carretera. Utilizaron restos de hilos de una rueca de algodón como relleno. Muchas trabajaban en los campos de algodón durante el día y hacían sus edredones por las noches.
“Hacíamos lo que podíamos con lo que teníamos”, dijo Creola B. Pettway en el documental Las colchas de Gee’s Bend.
Loretta Pettway cuenta que solía regresar a casa de los campos, realizar sus quehaceres y luego ponerse a coser las colchas hasta las dos o tres de la mañana. “Estaba cansada, pero tenía que hacerlo, tenía una familia y tenía que abrigarles”.
“Una vez hecha la cosecha, el único placer que teníamos era sentarnos alrededor del edredón y charlar y cantar”, comentó Arlonzia Pettway.
Hoy día el mundo del arte se ha dado cuenta, y los precios de las colchas oscilan desde unos cientos de dólares hasta más de 20.000. Las colchas se han exhibido en más de una docena de museos estadounidenses, así como en las embajadas estadounidenses de Armenia, Georgia y Kazajstán. Sus imágenes están impresas en sellos de correo estadounidenses.
“Este arte merece ser reconocido” dijo Bernard Herman, presidente de la cátedra de historia del arte en la Universidad de Delaware. “Habla de algo que ya no se ve, que es la presencia del arte en la vida diaria”.
Herman, que habló en el Museo de Arte Walters en Baltimore, donde las 45 colchas de Gee’s Bend están expuestas, describió cómo algunas de las artesanas, como Mary Lee Bendolph, hizo toda su colcha en su casa, mientras que otras unen cuadrados de tela y los donan a la Colectividad de Costureras de Colchas de Gee’s Bend para que los utilicen. Hoy día la mayoría compran las telas. Las artesanas enseñan sus técnicas y la tradición de coser edredones a sus hijas, nietas y a otras niñas de la comunidad.
“Coser las colchas es tanto crear una comunidad y una red de personas cercanas a uno como aprender a hacer cubrecamas”, dijo Herman al Servicio Noticioso.

“Ahora hay muchas cosas mecanizadas y esto es hecho a mano”, explicó Tosha Grantham, cocuradora de la exposición de Walters. “Aunque se use una máquina para unir los pequeños cuadraditos de tela, mucha gente todavía hace las costuras superiores a mano”. Las mujeres se unen en comunidad para coser, cantar y contar historias, dijo Grantham “y eso es también parte de la experiencia”.
En el documental Las colchas de Gee’s Bend, Essie Bendolph Pettway, hija de Mary Lee, dijo que su hermano fue a la universidad con lo que su madre ganó haciendo edredones. Para Essie, coser colchas es un pasatiempo. Se sienta en su máquina de coser, dice “me encantan mis colchas cuando las estoy haciendo, me parecen bellas”.
Y es gratificante, añadió, “pensar que hice un trabajo que alguien piensa que vale la pena poner en la pared”.
En 2003, alrededor de 50 costureras de colchas, con asistencia de la Alianza Tinwood, una fundación sin fines de lucro que apoya arte de origen afroestadounidense, formó la Colectividad de Costureras de Colchas de Gee’s Bend para poner sus colchas en el mercado. Los beneficios son compartidos por los miembros de la colectividad aunque algunas artesanas también venden su trabajo independientemente. Muchas costureras han hecho reformas en sus viviendas, comprado electrodomésticos y donado dinero a sus iglesias con sus ganancias.
Sin embargo, la población de Gee’s Bend (cuyo nombre oficial es Boykin, Alabama) continua deprimida económicamente, indicó Herman. “No sólo les falta dinero, les falta los servicios esenciales”.
Una de las razones ha sido su aislamiento. Está a 45 millas de la ciudad de Selma, y rodeado por tres partes por un meandro del río Alabama. Está a una hora de camino en auto de Camden, la sede del condado y el lugar más cercano para obtener suministros, ir a la escuela o recibir servicios médicos. En 1962, blancos que conformaban las autoridades locales cerraron el transbordador fluvial a Camden para impedir que los negros se registraran para votar. La mayoría no tenían autos en aquél tiempo. Por razones económicas el servicio del transbordador fluvial no fue restaurado hasta noviembre de 2006.
A pesar de las circunstancias, o quizá inspiradas por ellas, las colchas de Gee’s Bend son “una de las manifestaciones artísticas más destacables de Estados Unidos en la actualidad”, explicó Herman. “He visto entre 800 y 900 colchas. Nunca he visto dos iguales”.
“Es algo estupendo para las costureras de colchas tener este tipo de éxito esencial y atención en este momento de sus carreras”, tras haber carecido de “los recursos materiales que muchos estadounidenses tienen” dijo Grantham al Servicio Noticioso.
“Debido a la necesidad, las mujeres de Gee’s Bend confeccionaron estos bellos objetos que no eran arte para ellas, sino un medio de estar abrigadas”, declaró Grantham. “Creo que es un relato muy triunfante de perseverancia, fe y creatividad”.
Para conocer más sobre la exposición de edredones de Gee’s Bend que viajará a siete ciudades estadounidenses, véanse los sitios electrónicos, en inglés, del Museo de Arte Walters y de la Alianza Tinwood. La exposición está auspiciada por el Museo de Bellas Artes de Houston y por la Alianza Tinwood. La exposición en el Museo de Arte Walters (del 15 de junio al 26 de agosto) incluye una galería de 25 fotos de Gee’s Bend tomadas por la residente de Baltimore Lynda Day Clark.
Véase también el comunicado de prensa del Servicio de Correos de Estados Unidos, en inglés, sobre la emisión de sellos de correos de Gee’s Bend.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)