24 abril 2007
Ley ESA protege la fauna silvestre
Washington – ¿Qué tienen en común 1,132 especies de animales? Dos cosas: están al borde de la extinción y están bajo la protección del gobierno de Estados Unidos.
La conservación de la fauna silvestre tiene una larga historia en Estados Unidos, país que está también al frente de los esfuerzos internacionales para protegerla. La Ley sobre Especies en Peligro de Extinción (ESA) es el fundamento jurídico de esas actividades.
Las actividades humanas han acelerado la tasa de extinción natural de la Tierra aproximadamente 1.000 veces más rápido de lo que sería esta si no hubiese interferencia humana, según el Servicio de Pesca y Fauna Silvestre de Estados Unidos, la agencia encargada de aplicar la ley.
Muchos científicos atribuyen a ESA la prevención de la extinción del pelícano pardo, el ganso canadiense, el halcón peregrino, el águila calva y el borrego cimarrón peninsular. Las poblaciones de todos estos, salvo los dos últimos, se han recuperado en números suficientes como para ser eliminados de la lista de especies protegidas por la ley. Otras especies, tales como la codorniz cotuí y el lobo gris han sido reestablecidas en la fauna silvestre gracias a las protecciones de ESA.
ESA también beneficia a los humanos. A pesar de las preocupaciones de que la ley pudiera causar daños económicos, la creación y restauración de ecosistemas saludables está generando beneficios económicos, en particular del turismo y los gastos recreativos, según el Servicio de Pesca y Fauna Silvestre. Los ecosistemas saludables: aire limpio, agua pura, menos erosión de la tierra; también ofrecen dividendos a la mejora de la salud humana.
HISTORIA
A finales del siglo XIX cuando la expansión de Estados Unidos alcanzó el límite hacia el oeste, los estadounidenses empezaron a reconocer los cambios ambientales y comenzaron a proteger sus preciosos recursos naturales.
El movimiento conservacionista que contaba con el presidente Theodore Roosevelt entre los que lo apoyaban, impulsó iniciativas privadas y públicas para proteger las especies en peligro de extinción.
La Asociación del Bisonte Norteamericano, fundada en 1905, fue una de las primeras organizaciones ambientales en Estados Unidos. Inició un esfuerzo con éxito para proteger y restaurar la población del bisonte norteamericano que entonces estaba próximo a extinguirse. (Véase artículo relacionado).
La asociación también contribuyó a impulsar un movimiento ambiental más amplio que resultó en la creación del sistema de Parques Nacionales de Estados Unidos. (Véase artículo relacionado).
La aprobación de la Ley Lacey en 1900 fue consecuencia de la preocupación creciente en torno al beneficio interestatal que se obtenía de la caza ilegal. Las palomas migratorias estaban en vías de extinción debido a la caza, y las poblaciones de otras especies de aves también estaban disminuyendo. La ley se promulgó demasiado tarde para salvar a la paloma migratoria, cuyo último representante conocido murió en 1914, pero benefició a muchas otras especies, particularmente a las aves silvestres.
El peligro al que estaba expuesto otra ave, la grulla blanca, dio origen a la Ley para la Preservación de las Especies en Peligro de Extinción de 1966. La ley instruía al Departamento de Interior para que crease una lista de especies en peligro de extinción en Estados Unidos y asignaba 15 millones de dólares al año para comprar y preservar sus hábitats. Debido a la creciente presión por parte del público para salvar a las ballenas, la ley fue revisada en 1969 para permitir que se incluyeran en la lista especies extranjeras y prohibir la importación de productos hechos de estas.
Una posterior batalla legal entre los departamentos de Interior y Defensa sobre el uso en la Armada de Estados Unidos de aceite de esperma de ballena en submarinos convenció a los funcionarios del Departamento de Interior, y en última instancia al Congreso, de que se necesitaba una ley más firme.
La Ley sobre Especies en Peligro de Extinción de 1973 amplió las protecciones federales para los animales y plantas en peligro de extinción y extendió la ayuda para la protección de la fauna silvestre a los gobiernos de los estados. La ley pretende conservar los ecosistemas de los que dependen las especies en peligro y amenazadas, establecer un programa para conservar especies en peligro de extinción y amenazadas, y aplicar las convenciones internacionales que apuntan a proteger a las especies en vías de extinción.
ESA Y CITES
La ley ESA ordena a Estados Unidos a “animar a los países extranjeros a participar en la conservación de peces, fauna silvestre y plantas, incluyendo las especies listadas; participar en acuerdos bilaterales o multilaterales con este propósito, y animar y ayudar a personas extranjeras que pescan, cazan o recogen plantas para importar a Estados Unidos con propósitos comerciales o de otro tipo, a que desarrollen y apliquen procedimientos de conservación”. También autoriza a Estados Unidos a capacitar personal de otros países en la conservación de la fauna silvestre, para investigación o aplicación de la ley, así como para llevar a cabo investigaciones policiales e investigaciones en el extranjero.
La Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), uno de los primeros acuerdos internaciones que abordó el peligro de los animales en vías de extinción, se adoptó en 1973 en Washington. Estados Unidos fue uno de los 21 signatarios originales. En la actualidad, 171 países son parte de CITES.
Al contrario que ESA, que protege las especies al tratar una variedad de amenazas a su supervivencia, CITES protege las especies en situación de riesgo principalmente a través de restricciones comerciales. El sistema CITES para controlar el comercio internacional de especies en peligro de extinción se basa en la adopción y aplicación de las restricciones de la exportación e importación por parte de los países signatarios.
CITES permite el comercio de las especies listadas si dicho comercio no va en detrimento de la supervivencia de la especie. Por el contrario, ESA permite el comercio de especies extranjeras en peligro de extinción sólo si dicho comercio contribuye a la supervivencia de las especies en su país de origen. En general, las restricciones de la Ley sobre Especies en Peligro de Extinción son más amplias y algo más estrictas que los requisitos de CITES.
Con CITES, la aplicación eficaz es un elemento clave del éxito. Estados Unidos es parte de asociaciones internacionales diseñadas para bloquear el comercio ilícito de especies silvestres.
La Coalición Contra el Tráfico de Fauna Silvestre (CAWT), una iniciativa inaugurada en septiembre de 2005, se describe a sí misma como “una coalición voluntaria única público-privada de gobiernos con ideas similares y organizaciones que comparten un propósito común”.
Sus miembros, entre los que se encuentran Canadá, Estados Unidos, India, el Reino Unido, Australia y 14 organizaciones de conservación y del sector industrial, pretenden centrar la atención y los recursos a poner fin al comercio ilícito de fauna silvestre y productos derivados de esta. (Véase artículo relacionado).
La red de aplicación de la ley sobre fauna silvestre ASEAN (ASEAN-WEN), se lanzó en diciembre de 2005 con fondos del gobierno de Estados Unidos como una red integrada de agencias de aplicación de la ley. Pueden pertenecer a ella funcionarios de CITES, de aduanas, de policía, fiscales, organizaciones especializadas de aplicación de la ley sobre la vida silvestre, así como de otras agencias relevantes.
Más información, en inglés, sobre CAWT está disponible en el sitio Web de la coalición. Para más información, en inglés, sobre ASEAN-WEN véase el sitio Web de la embajada de Estados Unidos en Camboya.
El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)