12 septiembre 2006

Conmemoración del 5o. aniversario del 11 de septiembre honra víctimas de 90 países

Las naciones se unen para ganar la guerra contra el terrorismo

 
Foto ampliada
Lectura de los nombres de las víctimas del 11 de Septiembre. Nueva York 11/9/2006. (©AP Images)

"Hace cinco años el mal penetró los cielos y la tierra estadounidense", dijo la secretaria de Estado Condoleezza Rice en una ceremonia en el Departamento de Estado de Estados Unidos el 11 de septiembre, y las víctimas de los ataques que en 2001perpetraron en Estados Unidos los terroristas de al-Qaida incluyen a personas de todo el mundo.

"En un violento instante, nos robaron miles de almas inocentes," dijo Rice.
Los ataques del 11 de septiembre fueron el peor asalto a la nación en la historia de nuestro país, y también fueron ataques a los ideales universales de paz, libertad, y derechos humanos, dijo Rice. Más de 90 países perdieron ciudadanos en los ataques del Centro del Comercio Mundial, el Pentágono y Shanksville, Pensilvana, donde un avión secuestrado fue derrumbado en un descampado.

La ceremonia en el Departamento de Estado en Washington ofreció a Rice, al cuerpo diplomático, a los funcionarios del Departamento y a los dignatarios extranjeros, incluyendo a la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, la oportunidad de reflexionar sobre la pérdida de vidas humanas experimentada por supervivientes de todas las nacionalidades. Rui Zheng, cuyos padres eran pasajeros en el vuelo de American Airlines que se estrelló en el Pentágono y Floura Chowdhury, cuyos primos Nurul Miah y Shakila Yasmin resultaron muertos en su lugar de empleo en el Centro del Comercio Mundial, leyeron los nombres de los países que perdieron ciudadanos en los ataques.
En total, cerca de 3.000 personas resultaron muertas, incluyendo a 60 oficiales de policía y 343 bomberos que respondieron a la escena en la ciudad de Nueva York.

A continuación una traducción del texto de las palabras de la secretaria Rice y la lectura de los nombres de los países:

(comienza el texto)

Ceremonia de conmemoración internacional en el quinto aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre

Secretaria Condoleezza Rice
Sala Benjamin Franklin
Washington, DC
11 de septiembre de 2006

SECRETARIA RICE: Buenos días. Distinguidos invitados, damas y caballeros, bienvenidos al Departamento de Estado y gracias por reunirse con nosotros para honrar a las víctimas de los atentados perpetrados el 11 de septiembre. Esta mañana tenemos el gran privilegio de contar con la presencia de la ex-primera ministra británica señora Margaret Thatcher. Es mi gran honor señora Thatcher tenerla aquí con nosotros. Quiero darle las gracias no sólo por su servicio y su amistad hacia Estados Unidos de América, sino también por ser la inspiración de muchos, incluyéndome a mi, puesto que usted siempre ha estado dispuesta a defender lo que es correcto. Gracias por acompañarnos.

Hace cinco años este mismo día, el mal penetró los cielos y la tierra estadounidense. En un violento instante, nos robaron miles de almas inocentes. Estados Unidos se convirtió de repente en un lugar vulnerable y nuestro país entero se vio vestido de luto. Hoy están con nosotros algunos de los que perdieron seres queridos aquel día. Sus vidas han cambiado para siempre pero hoy queremos que sepan que en su dolor, el país entero y el mundo entero continua estando con ellos.

Entre las numerosas e inocentes víctimas del 11 de septiembre hubo cientos de ciudadanos de 90 países. Las banderas de esos países están desplegadas aquí en representación del dolor que compartimos. Sé que aquí esta mañana hay miembros del cuerpo diplomático que representan esos países, que están con nosotros esta mañana, incluyendo miembros del cuerpo diplomático de muchas naciones cuyos ciudadanos perecieron aquel día.

Los ataques del 11 de septiembre fueron el peor asalto a la tierra estadounidense en la historia de nuestro país, pero significaron mucho más. Fueron ataques a los ideales universales de paz, libertad y derechos humanos que las naciones civilizadas como las nuestras representan y se esfuerzan en mantener. Los ataques del 11 de septiembre fueron no sólo ataques a nuestro pueblo, sino a las nobles aspiraciones de todos los pueblos.

Ciertamente el mundo entero sufrió con nosotros. En ciudades y pueblos de todo el mundo pudimos ver la abrumadora compasión y solidaridad que nos expresaban. Los gobiernos llamaban y ofrecían su apoyo. Los ciudadanos recolectaron suministros y los enviaron a aquéllos que tenían necesidad y donde quiera en el mundo que había un estadounidense lejos de casa, la gente en el mundo entero los recibió como buenos vecinos y les ofreció apoyo y consuelo.

El mundo reconoce que aquellos ataques fueron crímenes viciosos e infundados contra la humanidad. El reino del terror de los atacantes no tiene fronteras ni territoriales ni morales. Esta batalla no está dirigida contra un país o una religión o una raza, sino contra todos nosotros. Durante los cinco años pasados, hemos visto horrorosas escenas de muerte de inocentes en lugares como España, Gran Bretaña, Egipto, Indonesia, Turquía, Iraq y Rusia. Los ataques sólo refuerzan la lección clara del 11 de septiembre: La lucha contra el terrorismo es mundial y para prevalecer juntos hemos de estar unidos y luchar unidos.

Lo más importante es que debemos tener una visión esperanzadora para un mundo en que todos los pueblos tengan libertad para vivir en paz, para decir lo que quieran, para orar como deseen y para educar a sus hijos, niños y niñas.

Cada una de las vidas perdidas el 11 de septiembre tenía un significado. Cada una de las vida, una historia. Cada una de las vidas, una expectativa de futuro. Y tenían personas que les querían y a quien querer, dos de ellos están aquí hoy y se acercarán al podium en los próximos minutos cuando nos pongamos de pie al unísono con todos los países que perdieron vidas en este día hace cinco años.

Rui Zheng perdió a sus padres en el vuelo 77 de American Airlines a Los Angeles. La pareja regresaba a China después de haber visitado a su hija en Estados Unidos por un tiempo. Y Floura Chowhury perdió a sus primos, una pareja que llevaba casada tan sólo un año y que trabajaba en el Centro del Comercio Mundial.

Juntos, representan las muchas vidas de tantas partes del mundo que fueron sesgadas aquel día. Es nuestro deber y obligación que no sean olvidados. Es también nuestro deber y obligación intentar y asegurarnos de que tal terror no ocurra de nuevo.

Señora . ZHENG:

Antigua y Barbuda.
Argentina.
Armenia.
Australia.
Austria.
Azerbaiyán.
Bangladesh.
Barbados.
Belarús.
Bélgica.
Belice.
Bolivia.
Brasil.
Canadá.
Chile.
China.
Colombia.
Costa de Marfil.
Cuba.
Chipre.
República Checa
Dominica.
República Dominicana
Ecuador.
Egipto.
El Salvador.
Etiopía.
Francia.
Gambia.
Georgia.
Alemania.
Ghana.
Grecia
Granada.
Guatemala.
Guayana.
Haití.
Honduras.
India.
Indonesia.
Irán.
Irlanda.
Israel.
Italia.
Jamaica.

Señora CHOWHURY:

Japón.
Jordania.
Kazajstán.
Kenya.
Líbano.
Liberia.
Lituania.
Malasia.
Malawi.
México.
Moldovia.
Holanda.
Nueva Zelanda
Nigeria.
Paquistán.
Panamá.
Paraguay.
Perú.
Filipinas.
Polonia.
Portugal.
Rumanía.
Rusia.
Sta. Lucía.
San Vicente y las Granadinas.
Sudáfrica.
Corea del Sur.
España.
Sri Lanka.
Suecia.
Suiza.
Siria.
Tailandia.
Togo.
Trinidad y Tobago.
Turquía.
Reino Unido.
Estados Unidos de América
Ucrania.
Uruguay.
Uzbekistán.
Venezuela.
Vietnam.
Yemen.

Los países de la antigua Yugoslavia.

Zambia.

SECRETARIA RICE: Les ruego que se levanten y se unan a mí en un minuto de silencio por los caídos.

(Se observa un minuto de silencio)

Gracias, damas y caballeros. Con esto concluye nuestra ceremonia.

(termina el texto)

(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://usinfo.state.gov/esp)

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